Estamos ya casi a finales de enero, así que un año más toca echar la vista atrás y proponerles una lista que refleje las mejores canciones internacionales del pasado 2025 según este humilde blog. Como he explicado en otras temporadas, hasta el pasado 3 de Enero no comencé a recopilar los temas que conforman esta lista, para asegurarme de que no dejaba fuera ninguno de los temas publicados durante el pasado diciembre. Un fallo muy común en la mayoría de las listas que se elaboran, seguramente por el afán de ser los primeros en ofrecerlas. Dicho lo cual, estoy convencido de que el mundo de la música contemporánea ha consolidado finalmente en 2025 su normalidad creativa tras el impacto de la pandemia. Por lo cual esta lista que les propongo hoy estará complementada en próximas fechas con dos entradas adicionales para acercarles otras cuarenta canciones internacionales más. Porque el resurgimiento creativo en el económicamente decadente negocio musical es ya innegable, y las plataformas en las que hoy se consume la música según algoritmos que tienden a dificultar la proliferación de nuevos artistas y propuestas no ha logrado estrangular a tantos miles de artistas que nos siguen ofreciendo sus nuevas creaciones. Por supuesto, el volumen de canciones creadas y publicadas ha alcanzado ya desde hace un par de temporadas los niveles habituales, pero es que estilos en mi opinión mediocres, como el trap, el urban o el hip-hop siguen poco a poco perdiendo fuerza y repercusión, mientras que cada vez hay más artistas que rehúyen de esas propuestas tan simplistas e intentan ofrecer algo más elaborado y al mismo tiempo universal.
Como en ocasiones anteriores, es mi deber recordarles que el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los casi setenta que he escuchado en los pasados doce meses, por lo que seguiré sin elaborar una lista de mejores discos. Pero a continuación les ofrezco lo que para mí son las mejores canciones internacionales de los pasados doce meses, considerando que el volumen que he escuchado sí ha sido lo suficientemente significativo. Elaborada con los dos criterios habituales: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista. Con la intención de conseguir una panorámica lo más amplia posible de 2025. Y siempre intentando acercarles los sonidos más universales, las mejores melodías, las producciones más brillantes, las tendencias más interesantes y, en definitiva, el talento y la calidad que siempre persigue este ya veterano blog.
La lista de este año vuelve a poner de manifiesto el eclecticisimo de la música contemporánea en cuanto a su lugar de creación. Reflejo de que nos encontramos ante el verdadero lenguaje universal de nuestro tiempo, al margen de estilos específicos de uno u otro lugar del mundo: artistas británicos, estadounidenses, canadienses, sudafricanos, australianos, daneses, suecos... ¿Se puede ofrecer más internacionalidad en menos temas?
1. Mallrat - "Hideaway". En el notable segundo álbum de la australiana, "Light Hit My Face Like a Straight Right", sobresalía esta formidable pieza de un delicado pop electrónico con sonido rabiosamente contemporáneo y melodía intemporal, del que sucesivas escuchas van revelando más y más detalles. Sobrecogedora.
2. Autoheart - "Indigo Chateau". La minoritaria banda londinense sigue ignorada incluso en el ámbito alternativo, pero a juzgar por su regreso del pasado año, "Heartlands", ello no ha minado en absoluto su capacidad de crear gemas pop tan deslumbrantes que parece imposible que no se trate de versiones. Apoteósica.
3. IDER - "Killing the Game". Otras londinenses en esta lista, la sensibilidad del dúo femenino subió un escalón con su excelente disco "Late To The World", que incluía este formidable tema que muestra cómo los tempos altos no están reñidos con la sensibilidad, sobre todo con dos voces tan bien complementadas. Exquisita.
4. Goddess featuring Ex:Re "Shadows". "Goddess", el proyecto en solitario de Fay Milton, fue la mayor sorpresa de la temporada, un disco de colaboraciones fantástico de principio a fin. Cuyo mejor momento era esta intimista pieza a medias con Elena Tonra, la líder de Daughter, que aportó su irresistible introspección. Devastadora.
5. Jenny on Holiday - "Every Ounce of Me". Disuelto el adolescente dúo británico Let's Eat Grandma, su principal artífice, Jenny Hollingworth, debutó en solitario como Jenny on Holiday, y lo hizo con esta maravilla de pop de instrumentación añeja y melodía capaz de levantar los ánimos en el día más triste. Emotiva.
6. MØ - "Keep Møving". La danesa Karen Marie Ørsted regresó el año pasado con su disfrutable "Plæygirl", cuyo sencillo más claro era éste, que tomaba en sus estrofas la progresión armónica tantas veces reusada desde el famoso "In The Night" de Pet Shop Boys, y la dotaba de una esquizofrenia bailable que la transportaba a otra dimensión. Irresistible.
7. Circa Waves - "Cherry Bomb". La creatividad de los de Liverpool alcanzó en 2025 una magnitud tal que se atrevieron a entregar dos álbumes de nueve temas cada uno, a principios y a finales de año, reuniéndolos en uno solo bajo el título definitivo de "Death And Love". Y entre su heterogénea propuesta el mejor momento era este medio tiempo de pop que respeta su personalidad, no rehúye la electrónica, y sirve tanto para un festival como para un garito de pop alternativo. Impecable.
8. Florence + The Machine - "Sympathy Magic". Florence Welch regresó el pasado ejercicio con "Everybody Scream", un disco que varió poco su archiconocida propuesta pero que mejoró el nivel de sus dos entregas anteriores. Como lo evidencia su tema estrella: pop barroco con su arrolladora voz e incontenible personalidad y una bonita melodía. Gloriosa.
9. Geowulf - "Can't Read Your Mind". Reducido ya al proyecto en solitario de Star Kendrick, Geowulf regresó el año pasado con "The Child", curiosamente su mejor álbum hasta la fecha. Como lo demuestra esta maravilla de dream pop, de voz dulce e instrumentación deliciosa sin necesidad de ningún artificio. Incontenible.
10. Lorde - "What Was That". La neozelandesa sigue sin dar con la tecla del éxito masivo en sus últimos discos, y el irregular "Virgin" de 2025 no fue una excepción. Aunque por lo menos consiguió retomar el pulso de los sencillos irresistibles, como lo evidencia este temazo de synth-pop contemporáneo, de instrumentación arriesgadamente innovadora y melodía vocal en notas bajas. Espectacular.
11. Bar Italia - "Cowbella". El trío londinense entregó mi tema favorito de rock del pasado año. No suena nuevo, pero encierra una energía y una sensualidad muy difíciles de encontrar en el panorama actual. Una fantástica letra y los juegos vocales a lo largo de su minutaje mejoran aún más el resultado. Desbordante.
12. Saint Etienne - "Glad". El trío británico cerró oficialmente su carrera en formato álbum con "International", su mejor disco en más de una década. Repleto de colaboraciones, lo abría su tema estrella, con la colaboración de Tim Rowland de The Chemical Brothers, quien aporta unas percusiones infecciosas a las que se contraponen el saber hacer pop de Bob Stanley y Pete Wiggs. Elegante.
13. Nation of Language - "Inept Apollo". Tras un segundo álbum más flojo, el trío neoyorkino recuperó el pulso con "Dance Called Memory". Un disco repleto de buenos momentos como esta espartana mirada a principios de los ochenta realzada por la excelente interpretación vocal de Ian Devaney. Efectiva.
14. Bob Moses - "Time of Your Life". Otros que han subido el nivel en su último disco son el dúo canadiense Bob Moses, cuyo meritorio "Blink" incluía este adictivo momento, más directo y luminoso de lo que suele ser habitual en ellos, que logra integrar con éxito electrónica bailable y melodía pop en poco más de dos minutos. Sugestiva.
15. Taylor Janzen - "Lost Dog". La cantautora canadiense empezó a entregar en la segunda mitad de 2025 anticipos de lo que debería ser en este 2026 su segundo álbum. Que a juzgar por maravillas como ésta puede ser uno de los álbumes del año. Cómo mezclar con éxito canción de autor, influencias folk, detalles electrónicos, y melancolía a raudales. Inmersiva.
16. Sir Chloe - "Forgiving". El rock crudo y descarnado de Dana Foote y su trío acompañante experimentó una saludable vuelta de tuerca en su segundo álbum ("Swallow The Tail"), cuyo primer sencillo fue este trallazo, con guitarras aceradas y coros provocadores. Arrolladora.
17. St. Lucia - "Crimes of Passion". La creatividad del sudafricano Jean-Philip Grobler también alcanzó en 2025 sus cotas más altas, con dos álbumes de estudio completos publicados. Al más reciente de los cuales, "Fata Morgana: Dusk", pertenecía este tema de elaborado comienzo y chirriante producción, que mira a los ochenta sin alejarse de la actualidad. Infecciosa.
18. Robyn - "Dopamine". Tras nada menos que siete años de silencio, la sueca empezó en 2025 a anticipar temas de lo que será su séptimo álbum de estudio, "Sexistential", dentro de unas semanas. Y que debería suponer su regreso a lo más alto del electro-pop a juzgar por este himno de contagiosas bases programadas y melodía compleja pero disfrutable. Contagiosa.
19. The Neighbourhood - "Private". El quinteto de rock californiano regresó en 2025 con el que es su mejor disco hasta la fecha: "Ultrasound" acentuaba su búsqueda de sonidos más oscuros que contundentes, y su primer sencillo es un excelente ejemplo, con sus guitarras etéreas, su bajo sobredimensionado, y la comedida interpretación vocal de Jesse Rutherford. Angustiosa.
20. Bishop Briggs - "Woman Is King". Su "Tell My Therapist I'm Fine" de 2024 dejaba claro que la británica estaba de dulce, y que el disco podía haber dado más de sí. Por eso no fue una sorpresa que a principios de 2025 apareciera la edición deluxe con dos nuevos temas, el más destacado de los cuales era esta inspirada y breve pieza de soul-rock con su arrolladora personalidad. Energizante.
Al igual que en años anteriores, sé que he dejado fuera de esta lista temas que probablemente lo habrían merecido, pues es imposible dejar la subjetividad completamente al margen en un ejercicio de esta naturaleza (aunque les confesaré que la lista ha dado unas cuantas vueltas hasta llegar a estar versión definitiva). Como les anticipaba, en próximas semanas otras cuarenta canciones vendrán a subsanar esos inevitables errores. Pero aun con esta limitación, estoy convencido de que estas veinte canciones son una estupenda muestra de lo mejor que nos ha ofrecido musicalmente el año 2025. Porque evidencian que, si no nos resignamos a lo que nos tratan de imponer medios generalistas e independientes (que ambos lo intentan), se pueden seguir encontrando fantásticos momentos en el panorama musical internacional. Así que espero que disfruten de esta selección, y que con un poco de suerte les ayude a descubrir a algún que otro artista o canción que hasta ahora les habían pasado desapercibidos.
Un aficionado a la música pop-rock contemporánea que no se resigna a que creer que ya no se publica música de calidad.
Mostrando entradas con la etiqueta mejores canciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mejores canciones. Mostrar todas las entradas
domingo, 25 de enero de 2026
domingo, 26 de enero de 2025
Las 20 mejores canciones internacionales de 2024
Estamos ya casi a finales de enero, así que una vez es momento de echar la vista atrás y proponerles una lista que refleje las mejores canciones internacionales del pasado 2024 según este humilde blog. Algo que, por cierto, casi todos los podcasts, blogs, webs y publicaciones especializadas tienden cada vez más a hacer cuando al año en curso le quedan todavía unas cuantas semanas. Es como si la música que se publicara en diciembre fuera de inferior calidad. Un hecho con el que por supuesto no comulgo, y también la razón por la que hasta el pasado 2 de Enero no comencé a recopilar los temas que conforman esta lista. Hecha esta precisión, déjenme decirles que la normalidad creativa a la que aludía el pasado ejercicio creo que se ha consolidado finalmente en la música contemporánea. De manera que esta lista que les propongo hoy va a volver a estar complementada en próximas fechas con dos entradas adicionales. O lo que es lo mismo, otras cuarenta canciones internacionales más. Porque, tras muchos años de "vacas flacas", por fin se está consolidando un resurgimiento creativo en el económicamente decadente negocio musical. Por supuesto, el volumen de canciones creadas y publicadas ha alcanzado ya desde hace un par de temporadas los niveles habituales, pero es que estilos en mi opinión mediocres, como el trap, el urban y el hip-hop siguen poco a poco perdiendo fuerza y repercusión, mientras que cada vez hay más artistas que rehúyen de esas propuestas tan simplistas e intentan ofrecer algo más elaborado y al mismo tiempo universal.
Como en ocasiones anteriores, es mi deber recordarles que el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los aproximadamente sesenta que he conseguido escuchar en los pasados doce meses, por lo que seguiré sin elaborar una lista de mejores discos. Pero a continuación les ofrezco lo que para mí es la lista de mejores canciones internacionales de los pasados doce meses, considerando que el volumen que he escuchado sí ha sido lo suficientemente significativo. Elaborada con mis dos criterios de siempre: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista. Con la intención de conseguir una panorámica lo más amplia posible de 2024. Y siempre intentando acercarles las mejores melodías, los sonidos más universales, las producciones más brillantes, las tendencia más interesantes y, en suma, el talento y la calidad que tratan de ser los pilares que sostienen este ya veterano blog.
La lista de este año vuelve a poner de manifiesto el eclecticisimo de la música contemporánea en cuanto a su lugar de creación. Reflejo de que nos encontramos ante el verdadero lenguaje universal de nuestro tiempo, al margen de estilos característicos de uno u otro lugar del mundo: artistas británicos, estadounidenses, sudafricanos, australianos, húngaros, alemanes, franceses... ¿Se puede ofrecer más internacionalidad en menos temas?
Sin más dilación, aquí les presento la lista:
1. London Grammar - "Into Gold". La canción del año no es una más de tantas maravillas elegantes y envolventes que ha entregado el trío londinense a lo largo de una década larga de actividad; es la demostración de que también saben cómo hacer crecer una de sus impecables baladas hasta desembocar en una catarsis de electrónica. Y todo ello sin perder ni un ápice de personalidad, gracias a la irrepetible voz de Hannah Reid y al talento del multi-instrumentista Dot Major.
2. Taylor Swift - "My Boy Only Breaks His Favorite Toys". Además de haber alcanzado en 2024 cotas de popularidad y repercusión nunca antes logradas por ninguna otra cantante en el presente siglo, Taylor Swift ha publicado el que seguramente sea el sencillo de mayor calidad de toda su carrera: tres minutos y medio de synth-pop sin tregua, intemporal en su instrumentación, fantástico en sus armonías, con una letra sugerente y un estribillo irresistible. La mejor evidencia de que comercialidad y calidad no siempre están reñidas.
3. Sleater Kinney - "Untidy Creature". A estas alturas de su carrera el veterano dúo de Washington ha entregado el que para mí es el mejor tema de rock de los pasados doce meses. Un tema intenso, profundo, que no rehúye de un bajo sintetizado ni de un discreto piano, pero que se sustenta en el maravilloso riff de guitarra eléctrica de Carrie Brownstein y en una composoción tan cruda en sus estrofas como esperanzadora en su desgarrador estribillo y en los pasajes de balada clásica con la que lo rematan.
4. Lauren Mayberry - "Change shapes". El debut en solitario de la cantante del trío escocés Chvrches ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada. Porque en vez de recrearse en ese electropop disfrutable pero un tanto añejo de su banda matriz, Mayberry ha optado por un pop fresco y versátil, partiendo de grandes composiciones que enriquece con una producción y unos arreglos fascinantes a la vez que de una contemporaneidad arrolladora. Tanto, que podría haber escogido cualquiera de sus sencillos para figurar en esta lista. Aunque "Change shapes" me parece el más brillante y disfrutable.
5. Bishop Briggs - "Good For Me". El tercer álbum de la británica afincada en Estados Unidos ha llevado su propuesta de rock femenino sin complejos a cotas imposibles de intuir al comienzo de su carrera. Porque "Tell My Therapist I'm Fine" es un gran álbum de principio a fin. Y todos sus sencillos rayan a gran altura, aunque mi favorito es éste, un medio tiempo cautivador en el que modula su voz para hacerla penetrante y hasta elegante a pesar de toda la energía que encierra su base rítmica.
6. Nic Billington - "Slasher". Tras muchísimos años, el solista sudafricano publicó por fin su segundo álbum, un "Dark Horse" que a todos los efectos debe entenderse como su auténtico debut en el mercado internacional. Y que a pesar de su escasa repercusión, encerraba trallazos como este momento de pop orientado a la pista de baile que, sin embargo, no rehúye de la guitarra eléctrica para conferirle una fuerza especial a todo lo que encierra su elaborada composición en tan sólo tres minutos. En manos de un solista más (re)conocido, probablemente habría arrasado en todo el planeta.
7. Chappell Roan - "Good luck, babe!". A diferencia de lo que le ha sucedido a Billington, a la estadounidense Chappell Roan, que ya descubrimos en este humilde blog en 2023, tanto con su excelente álbum de debut "The Rise and Fall of a Midwest Princess" como en cuanto a sencillos como "Red Wine Supernova", que formó parte de mi lista de otras 20 canciones recomendables de 2023, sí le ha sonreído la suerte, y ha logrado alcanzar la repercusión que merecía a nivel mundial. Con lo cual su primer sencillo de lo que será su siguiente entrega, este "Good luck, babe!" ha arrasado en medio planeta. Más femenismo bien entendado, más pop elaborado de calidad, y más instrumentación de personalidad desbordante. Se lo merece.
8. Gossip - "Crazy Again". Su retorno tras casi una década fue mejor valorado por la crítica que reconocido por el gran público. Pero "Real Power" encerraba un puñado de grandes canciones, como este power-pop luminoso que equilibra instrumentos eléctricos y electrónicos y en la que Beth Ditto canta con una dulzura exquisita, que conjuga a las mil maravillas con la contundencia de su base rítmica y las preciosas guitarras de Nathan Howdeshell.
9. Pixey - "Bring Back The Beat". Ante todo, aclarar que, para mí, "Million Dollar Baby" no fue su álbum de debut, sino el segundo de su carrera. En todo caso, la inglesa sigue profundizando en ese pop que mira al futuro sin perder de vista la psicodelia y el soul de décadas pasadas. Como lo refleja la irresistible sección de viento que arranca este temazo, y que luego evoluciona a unas tremendamente elaboradas estrofas de psicodelia pura. Sin olvidar los giros melódicos de su segunda estrofa, y la parada repleta de percusiones antes de la apoteosis final. Mucho en muy poco tiempo.
10. Rüfüs du Sol - "Break my love". El trío australiano ha alcanzado con "Inhale/Exhale" la respetable cifra de cinco álbumes de estudio. Y aunque su propuesta evoluciona muy poco a poco, siguen siendo capaces de entregar pop orientado a la pista de baile con una elegancia y un refinamiento insuperables. Y éste es el sencillo que lo mejor demuestra en su nuevo álbum: a partir de un omnipresente sampling elaboran un tema que no necesita recurrir a estridencias ni a complejos efectos para adherirse a nuestro cerebro.
11. Black Nail Cabaret - "Teach Me How To Techno". El dúo húngaro alcanzó con "Chrysanthemum", su sexto álbum, la madurez que llevaban largo tiempo apuntando. Un disco sin fisuras, versátil y, además, con un par de temas de pegada incuestionable. Sobre todo este himno que es justamente lo que su título describe: un tratado de cómo crear música techno en el año 2024 para disfrutar como si no hubiera un mañana (Emese Arvai-Illes dixit) en las mejores discotecas de Budapest. Y sin perder ni un ápice de su acusada personalidad.
12. Shelter Boy - "Growing pains". Con pocos recursos y todavía menos promoción, el alemán Simon Graupner entregó uno de los álbumes de pop-rock más redondos del pasado ejercicio. "Mercyland" contenía un puñado de canciones que miraban tanto al brit-pop como al sonido Madchester del pasado siglo, pero que descollaba gracias al tremendo momento creativo que está atravesando Shelter Boy. Como lo demuestra el largo estribillo de este temazo, que logra que sus refinadas estrofras, sostenidas por un intemporal piano, desborden en una cascada de guitarras que nos devuelve la fe en el impacto del pop de siempre.
13. AURORA - "My Body Is Not Mine". Con su quinto disco, "What Happened to the Heart?", la noruega dio un perceptible paso atrás en cuanto a calidad y a repercusión de su hasta ahora siempre creciente carrera musical. Pero entre sus nada menos que dieciseis temas había espacio para que dejara su barroquismo campestre en segundo plano y se dedicara a lo que mejor sabe hacer: canciones de synth-pop contemporáneo presididas por su singularísima personalidad, y rematadas por una producción desbordante de imaginación. Cuatro minutos en los que no dejan de suceder cosas.
14. Kaleida - "Stranger". A punto estuvimos de perdernos el tercer álbum del duo germano-británico que forman Christina Wood y Cicely Goulder. Pero gracias a la telemática y a la capacidad para sobreponerse a sus circunstancias personales, en Marzo llegó 'In Arms'. Su álbum menos brillante, cierto, pero también el mejor instrumentado. Por lo que cuando la composición acompañaba, como en este hiriente "Stranger", la piel volvía a ponerse de gallina. Y es que ese sencillo teclado vocal que rellena las partes instrumentales es casi tan emocionante como la sentida voz de Wood.
15. SHAED - "Everybody Knows I'm High". El segundo álbum del trío estadounidense, "Spinning Out", tardó tanto en ver la luz que perdieron la oportunidad de beneficiarse del empuje de su primera entrega, y ahora su carrera ha quedado restringida a un ámbito tan minoritario que no sé si tendrán ganas de continuar. Pero es que su nueva colección de canciones estaba justa de inspiración. Aunque afortunadamente esta gran canción nos demostró que aún se podía creer en su pop clásico, repleto de buen gusto, melodía intachable y una excelente interpretación vocal a cargo de Chelsea Lee.
16. St. Vincent - "Sweetest Fruit". La inclasificable artista de origen texana Anne Erin Clark logró finalmente con su séptimo álbum ("All Born Screaming") reunir un conjunto de canciones lo suficientemente digerible por una audiencia relativamente masiva. Y aunque sus estrofas de melodía chirriante puedan indicar lo contrario, éste fue uno de sus momentos más disfrutables: un estribillo accessible, una instrumentación a la que el oído se va acostumbrando con sucesivas escuchas, y unos largos pasajes instrumentales que demuestran todo lo que puede dar de sí St. Vincent. Tanto, que recientemente ha publicado el mismo álbum pero interpretado en español.
17. Slenderbodies - "Before". Para mí el mejor tema de indie-pop de los pasados doce meses. El dúo californiano formado por Ben Barsochinni y Aram “Max” Vehuni publicó este sencillo que se supone anticipa su siguiente álbum sin hacer ruido. Pero su propuesta delicada, y su interpretación vocal casi sigilosa nos demuestra que la emoción a veces reside en las pequeñas cosas, lejos de la ampulosidad y la pretenciosidad de tantos y tantos artistas incapaces de entregar una pieza ni la décima parte de cautivadora. Nos alegrará el más gris de los días con sus pasajes de steel guitar.
18. The Knocks ft. Yelle - "All the time / Tout le temps". El dúo neoyorkino de future funk The Knocks entregó la pasada temporada un tema tan infecciosamente irresistible que parece mentira que no se trate de una versión. Echando la vista atrás para tirar de electroclash y meterlo en la coctelera con el pop británico ochentero de influencias francesas y su omnipresente bajo, nos podemos tirar un día entero tarareándola. Y es que la colaboración con la banda de música electrónica Yelle no ha podido entregar mejor fruto.
19. Feeder - "Unconditional". Como el que no quiere la cosa, la banda de Grant Nicholas llegó con "Black/Red" nada menos que a su duodécimo disco de estudio. Un álbum tal vez largo y homogéneo en exceso, pero sin una sola canción menor, y con grandes momentos como este medio tiempo en el que el galés reduce la presencia de la electricidad y recurre a una efectiva sección de cuerda para otorgarle un aire mayestático a uno de esos temas que nos hace creer en que la vida aún puede volverse mejor. Y al tiempo recordarnos que Nicholas es uno de los mejores creadores de música rock del presente siglo. Sensacional estribillo.
20. Alison Goldfrapp - "I Wanna Be Loved (Just A Little Better)". Anticipando lo que en algún momento será su segundo álbum en solitario, la londinense nos demostró que, cerca ya de los sesenta años, aún es capaz de entregar música disco que suene sintética y moderna al mismo tiempo sin necesidad de mirar en exceso al pasado. A ello contribuye la producción del ubicuo Richard X, artífice de un sonido que raya al mismo nivel que la sensual interpretación de Goldfrapp, la cual es capaz de convertir una frase repetida hasta la saciedad en un estribillo hipnótico.
Al igual que en años anteriores, soy consciente de haber dejado fuera de la lista temas que probablemente lo habrían merecido, pues es imposible dejar la subjetividad completamente aparte en un ejercicio de esta naturaleza. Afortunadamente, como les anticipaba, en próximas semanas otras cuarenta canciones vendrán a aliviar esos potenciales errores. Pero aun con esta limitación, estoy convencido de que estas veinte canciones son un excelente reflejo de lo mejor que nos ha ofrecido musicalmente 2024. Dado que evidencian que, si no nos negamos a aceptar sin más lo que nos tratan de imponer medios generalistas e independientes, se pueden seguir encontrando fantásticos momentos en el panorama musical internacional. Así que espero que la disfruten, y que tal vez les ayude a descubrir a algún que otro artista que hasta ahora les había pasado desapercibido.
Como en ocasiones anteriores, es mi deber recordarles que el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los aproximadamente sesenta que he conseguido escuchar en los pasados doce meses, por lo que seguiré sin elaborar una lista de mejores discos. Pero a continuación les ofrezco lo que para mí es la lista de mejores canciones internacionales de los pasados doce meses, considerando que el volumen que he escuchado sí ha sido lo suficientemente significativo. Elaborada con mis dos criterios de siempre: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista. Con la intención de conseguir una panorámica lo más amplia posible de 2024. Y siempre intentando acercarles las mejores melodías, los sonidos más universales, las producciones más brillantes, las tendencia más interesantes y, en suma, el talento y la calidad que tratan de ser los pilares que sostienen este ya veterano blog.
La lista de este año vuelve a poner de manifiesto el eclecticisimo de la música contemporánea en cuanto a su lugar de creación. Reflejo de que nos encontramos ante el verdadero lenguaje universal de nuestro tiempo, al margen de estilos característicos de uno u otro lugar del mundo: artistas británicos, estadounidenses, sudafricanos, australianos, húngaros, alemanes, franceses... ¿Se puede ofrecer más internacionalidad en menos temas?
Sin más dilación, aquí les presento la lista:
1. London Grammar - "Into Gold". La canción del año no es una más de tantas maravillas elegantes y envolventes que ha entregado el trío londinense a lo largo de una década larga de actividad; es la demostración de que también saben cómo hacer crecer una de sus impecables baladas hasta desembocar en una catarsis de electrónica. Y todo ello sin perder ni un ápice de personalidad, gracias a la irrepetible voz de Hannah Reid y al talento del multi-instrumentista Dot Major.
2. Taylor Swift - "My Boy Only Breaks His Favorite Toys". Además de haber alcanzado en 2024 cotas de popularidad y repercusión nunca antes logradas por ninguna otra cantante en el presente siglo, Taylor Swift ha publicado el que seguramente sea el sencillo de mayor calidad de toda su carrera: tres minutos y medio de synth-pop sin tregua, intemporal en su instrumentación, fantástico en sus armonías, con una letra sugerente y un estribillo irresistible. La mejor evidencia de que comercialidad y calidad no siempre están reñidas.
3. Sleater Kinney - "Untidy Creature". A estas alturas de su carrera el veterano dúo de Washington ha entregado el que para mí es el mejor tema de rock de los pasados doce meses. Un tema intenso, profundo, que no rehúye de un bajo sintetizado ni de un discreto piano, pero que se sustenta en el maravilloso riff de guitarra eléctrica de Carrie Brownstein y en una composoción tan cruda en sus estrofas como esperanzadora en su desgarrador estribillo y en los pasajes de balada clásica con la que lo rematan.
4. Lauren Mayberry - "Change shapes". El debut en solitario de la cantante del trío escocés Chvrches ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada. Porque en vez de recrearse en ese electropop disfrutable pero un tanto añejo de su banda matriz, Mayberry ha optado por un pop fresco y versátil, partiendo de grandes composiciones que enriquece con una producción y unos arreglos fascinantes a la vez que de una contemporaneidad arrolladora. Tanto, que podría haber escogido cualquiera de sus sencillos para figurar en esta lista. Aunque "Change shapes" me parece el más brillante y disfrutable.
5. Bishop Briggs - "Good For Me". El tercer álbum de la británica afincada en Estados Unidos ha llevado su propuesta de rock femenino sin complejos a cotas imposibles de intuir al comienzo de su carrera. Porque "Tell My Therapist I'm Fine" es un gran álbum de principio a fin. Y todos sus sencillos rayan a gran altura, aunque mi favorito es éste, un medio tiempo cautivador en el que modula su voz para hacerla penetrante y hasta elegante a pesar de toda la energía que encierra su base rítmica.
6. Nic Billington - "Slasher". Tras muchísimos años, el solista sudafricano publicó por fin su segundo álbum, un "Dark Horse" que a todos los efectos debe entenderse como su auténtico debut en el mercado internacional. Y que a pesar de su escasa repercusión, encerraba trallazos como este momento de pop orientado a la pista de baile que, sin embargo, no rehúye de la guitarra eléctrica para conferirle una fuerza especial a todo lo que encierra su elaborada composición en tan sólo tres minutos. En manos de un solista más (re)conocido, probablemente habría arrasado en todo el planeta.
7. Chappell Roan - "Good luck, babe!". A diferencia de lo que le ha sucedido a Billington, a la estadounidense Chappell Roan, que ya descubrimos en este humilde blog en 2023, tanto con su excelente álbum de debut "The Rise and Fall of a Midwest Princess" como en cuanto a sencillos como "Red Wine Supernova", que formó parte de mi lista de otras 20 canciones recomendables de 2023, sí le ha sonreído la suerte, y ha logrado alcanzar la repercusión que merecía a nivel mundial. Con lo cual su primer sencillo de lo que será su siguiente entrega, este "Good luck, babe!" ha arrasado en medio planeta. Más femenismo bien entendado, más pop elaborado de calidad, y más instrumentación de personalidad desbordante. Se lo merece.
8. Gossip - "Crazy Again". Su retorno tras casi una década fue mejor valorado por la crítica que reconocido por el gran público. Pero "Real Power" encerraba un puñado de grandes canciones, como este power-pop luminoso que equilibra instrumentos eléctricos y electrónicos y en la que Beth Ditto canta con una dulzura exquisita, que conjuga a las mil maravillas con la contundencia de su base rítmica y las preciosas guitarras de Nathan Howdeshell.
9. Pixey - "Bring Back The Beat". Ante todo, aclarar que, para mí, "Million Dollar Baby" no fue su álbum de debut, sino el segundo de su carrera. En todo caso, la inglesa sigue profundizando en ese pop que mira al futuro sin perder de vista la psicodelia y el soul de décadas pasadas. Como lo refleja la irresistible sección de viento que arranca este temazo, y que luego evoluciona a unas tremendamente elaboradas estrofas de psicodelia pura. Sin olvidar los giros melódicos de su segunda estrofa, y la parada repleta de percusiones antes de la apoteosis final. Mucho en muy poco tiempo.
10. Rüfüs du Sol - "Break my love". El trío australiano ha alcanzado con "Inhale/Exhale" la respetable cifra de cinco álbumes de estudio. Y aunque su propuesta evoluciona muy poco a poco, siguen siendo capaces de entregar pop orientado a la pista de baile con una elegancia y un refinamiento insuperables. Y éste es el sencillo que lo mejor demuestra en su nuevo álbum: a partir de un omnipresente sampling elaboran un tema que no necesita recurrir a estridencias ni a complejos efectos para adherirse a nuestro cerebro.
11. Black Nail Cabaret - "Teach Me How To Techno". El dúo húngaro alcanzó con "Chrysanthemum", su sexto álbum, la madurez que llevaban largo tiempo apuntando. Un disco sin fisuras, versátil y, además, con un par de temas de pegada incuestionable. Sobre todo este himno que es justamente lo que su título describe: un tratado de cómo crear música techno en el año 2024 para disfrutar como si no hubiera un mañana (Emese Arvai-Illes dixit) en las mejores discotecas de Budapest. Y sin perder ni un ápice de su acusada personalidad.
12. Shelter Boy - "Growing pains". Con pocos recursos y todavía menos promoción, el alemán Simon Graupner entregó uno de los álbumes de pop-rock más redondos del pasado ejercicio. "Mercyland" contenía un puñado de canciones que miraban tanto al brit-pop como al sonido Madchester del pasado siglo, pero que descollaba gracias al tremendo momento creativo que está atravesando Shelter Boy. Como lo demuestra el largo estribillo de este temazo, que logra que sus refinadas estrofras, sostenidas por un intemporal piano, desborden en una cascada de guitarras que nos devuelve la fe en el impacto del pop de siempre.
13. AURORA - "My Body Is Not Mine". Con su quinto disco, "What Happened to the Heart?", la noruega dio un perceptible paso atrás en cuanto a calidad y a repercusión de su hasta ahora siempre creciente carrera musical. Pero entre sus nada menos que dieciseis temas había espacio para que dejara su barroquismo campestre en segundo plano y se dedicara a lo que mejor sabe hacer: canciones de synth-pop contemporáneo presididas por su singularísima personalidad, y rematadas por una producción desbordante de imaginación. Cuatro minutos en los que no dejan de suceder cosas.
14. Kaleida - "Stranger". A punto estuvimos de perdernos el tercer álbum del duo germano-británico que forman Christina Wood y Cicely Goulder. Pero gracias a la telemática y a la capacidad para sobreponerse a sus circunstancias personales, en Marzo llegó 'In Arms'. Su álbum menos brillante, cierto, pero también el mejor instrumentado. Por lo que cuando la composición acompañaba, como en este hiriente "Stranger", la piel volvía a ponerse de gallina. Y es que ese sencillo teclado vocal que rellena las partes instrumentales es casi tan emocionante como la sentida voz de Wood.
15. SHAED - "Everybody Knows I'm High". El segundo álbum del trío estadounidense, "Spinning Out", tardó tanto en ver la luz que perdieron la oportunidad de beneficiarse del empuje de su primera entrega, y ahora su carrera ha quedado restringida a un ámbito tan minoritario que no sé si tendrán ganas de continuar. Pero es que su nueva colección de canciones estaba justa de inspiración. Aunque afortunadamente esta gran canción nos demostró que aún se podía creer en su pop clásico, repleto de buen gusto, melodía intachable y una excelente interpretación vocal a cargo de Chelsea Lee.
16. St. Vincent - "Sweetest Fruit". La inclasificable artista de origen texana Anne Erin Clark logró finalmente con su séptimo álbum ("All Born Screaming") reunir un conjunto de canciones lo suficientemente digerible por una audiencia relativamente masiva. Y aunque sus estrofas de melodía chirriante puedan indicar lo contrario, éste fue uno de sus momentos más disfrutables: un estribillo accessible, una instrumentación a la que el oído se va acostumbrando con sucesivas escuchas, y unos largos pasajes instrumentales que demuestran todo lo que puede dar de sí St. Vincent. Tanto, que recientemente ha publicado el mismo álbum pero interpretado en español.
17. Slenderbodies - "Before". Para mí el mejor tema de indie-pop de los pasados doce meses. El dúo californiano formado por Ben Barsochinni y Aram “Max” Vehuni publicó este sencillo que se supone anticipa su siguiente álbum sin hacer ruido. Pero su propuesta delicada, y su interpretación vocal casi sigilosa nos demuestra que la emoción a veces reside en las pequeñas cosas, lejos de la ampulosidad y la pretenciosidad de tantos y tantos artistas incapaces de entregar una pieza ni la décima parte de cautivadora. Nos alegrará el más gris de los días con sus pasajes de steel guitar.
18. The Knocks ft. Yelle - "All the time / Tout le temps". El dúo neoyorkino de future funk The Knocks entregó la pasada temporada un tema tan infecciosamente irresistible que parece mentira que no se trate de una versión. Echando la vista atrás para tirar de electroclash y meterlo en la coctelera con el pop británico ochentero de influencias francesas y su omnipresente bajo, nos podemos tirar un día entero tarareándola. Y es que la colaboración con la banda de música electrónica Yelle no ha podido entregar mejor fruto.
19. Feeder - "Unconditional". Como el que no quiere la cosa, la banda de Grant Nicholas llegó con "Black/Red" nada menos que a su duodécimo disco de estudio. Un álbum tal vez largo y homogéneo en exceso, pero sin una sola canción menor, y con grandes momentos como este medio tiempo en el que el galés reduce la presencia de la electricidad y recurre a una efectiva sección de cuerda para otorgarle un aire mayestático a uno de esos temas que nos hace creer en que la vida aún puede volverse mejor. Y al tiempo recordarnos que Nicholas es uno de los mejores creadores de música rock del presente siglo. Sensacional estribillo.
20. Alison Goldfrapp - "I Wanna Be Loved (Just A Little Better)". Anticipando lo que en algún momento será su segundo álbum en solitario, la londinense nos demostró que, cerca ya de los sesenta años, aún es capaz de entregar música disco que suene sintética y moderna al mismo tiempo sin necesidad de mirar en exceso al pasado. A ello contribuye la producción del ubicuo Richard X, artífice de un sonido que raya al mismo nivel que la sensual interpretación de Goldfrapp, la cual es capaz de convertir una frase repetida hasta la saciedad en un estribillo hipnótico.
Al igual que en años anteriores, soy consciente de haber dejado fuera de la lista temas que probablemente lo habrían merecido, pues es imposible dejar la subjetividad completamente aparte en un ejercicio de esta naturaleza. Afortunadamente, como les anticipaba, en próximas semanas otras cuarenta canciones vendrán a aliviar esos potenciales errores. Pero aun con esta limitación, estoy convencido de que estas veinte canciones son un excelente reflejo de lo mejor que nos ha ofrecido musicalmente 2024. Dado que evidencian que, si no nos negamos a aceptar sin más lo que nos tratan de imponer medios generalistas e independientes, se pueden seguir encontrando fantásticos momentos en el panorama musical internacional. Así que espero que la disfruten, y que tal vez les ayude a descubrir a algún que otro artista que hasta ahora les había pasado desapercibido.
sábado, 13 de enero de 2024
Las 20 mejores canciones internacionales de 2023
Estamos ya casi a mediados de enero, así que una vez más toca echar la vista atrás y sugerirles una lista que refleje los mejores momentos musicales del pasado 2023 según este humilde blog. Si al terminar 2022 me refería a sus doce meses como el periodo en el que recuperamos cierta normalidad vital, 2023 ha sido para mí el año en el que la música contemporánea ha recuperado cierta normalidad creativa. Tanto que, les adelanto, por primera vez esta lista que les propongo hoy va a estar complementada en próximas fechas con, no una, sino dos entradas adicionales. O lo que es lo mismo, otras cuarenta canciones más. Porque considero que, tras muchos años, por fin estamos asistiendo a un resurgimiento creativo, seguramente derivado de esa vuelta a la normalidad vital a la que aludía hace un año. Por supuesto, el volumen de canciones creadas y publicadas se encuentra desde hace un par de temporadas en los niveles habituales, pero es que, aunque el trap, el urban y el reguetón sigan lastrando este maravilloso arte (en especial en España), cada vez hay más artistas que rehúyen de esos estilos tan simplistas e intentan ofrecer algo más elaborado.
Como en ocasiones anteriores debo aclarar que el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los aproximadamente setenta que he conseguido escuchar en los pasados doce meses, por lo que no me atrevo a elaborar una lista de mejores discos. Pero a continuación les ofrezco la lista de mejores canciones internacionales de los pasados doce meses. Elaborada con mis dos criterios habituales: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista, con vistas a conseguir una panorámica lo más amplia posible de 2023. Y siempre con el afán de traerles las mejores melodías, las producciones más originales, las tendencia más interesantes de la actualidad y, en definitiva, el talento y la calidad que intento sean los pilares que sostienen este ya veterano blog.
La lista de este año sigue poniendo de manifiesto el eclecticisimo de la música contemporánea en cuanto a su lugar de creación, reflejo de que nos encontramos ante el verdadero lenguaje internacional de nuestro tiempo. Comandan las nueve canciones procedentes del Reino Unido, seguidas por los cinco de Estados Unidos, y las dos de una Australia que sigue con un saludable nivel musical medio. Y completan la lista artistas de Canadá, Irlanda, Noruega y Dinamarca, países que ya han aparecido con anterioridad en listas de años precedentes.
Sin hacerles esperar más, aquí les ofrezco la lista:
1. Daughter - "Be On Your Way". Tras siete años de silencio, y cuando pocos esperaban verlos de nuevo juntos, los londinenses no sólo entregaron su mejor álbum hasta la fecha ("Stereo Mind Games"), sino también la canción del año. Su shoegaze oscuro, que no le hace ascos al dream pop pero tampoco a la electrónica y las facilidades de los programas de creación actuales, llega a su máxima expresión en esta irrepetible canción, tan plena de sensibilidad como de inteligencia a la hora de instrumentarla (escucharla con auriculares es subirse a un auténtico carrusel de instrumentos, efectos y trucos del que emerge una y otra vez la personal y desazonadora voz de Elena Tonra). Maravillosa.
2. Baby Queen - "I Can't Get My Shit Together". Con su reciente segundo álbum ("Quarter Life Crisis"), la británica Arabella Latham ha entregado la mejor canción pop del año. Desilusión y rabia a cargo de una veinteañera aparentemente ya de vuelta de todo, y que no para de comerse la cabeza a ritmo de sintetizadores traviesos. Una composición muy elaborada (largas estrofas, trabajados puentes y un epatante estribillo que a los veteranos les recordaran a los que entregaban las Shampoo hace casi treinta años). Con la ventaja de que Latham sabe cómo instrumentar sus canciones para que suenen a 2023, incluso a pesar de su mellotron. Arrolladora.
3. Orbital feat. Penelope Isles - "Are you alive?". Con su décimo álbum ("Optical Delusion") los hermanos Paul & Phil Hartnoll demostraron que, si regresaban, era porque contaban con material suficiente para no desmerecer sus míticas entregas de los noventa. Lo que ya no era tan esperable es que fuesen capaces de entregar su mejor sencillo en lo que va de siglo: una delicada pieza de orfebrería electrónica al servicio de una composición pop completa (con estrofas, estribillo, parte nueva y una letra larga y compleja), que durante casi cinco minutos juega a ser un medio tiempo para escuchar en la intimidad del dormitorio pero que transmuta en un trallazo para las altas horas de un macrofestival cuando ya nadie lo espera. Espectacular.
4. Cannons - "Heartbreak Highway". Con su homónimo cuarto álbum los californianos por fin han dado el salto de calidad que llevaban tiempo apuntando. Sobre todo en este formidable tema de pop que suena a clásico desde su primera escucha. Letra romántica, guitarras eficaces, teclados sencillos en un discreto segundo plano, una voz envolvente a pesar de sus limitaciones, y especialmente una composición que durante tres minutos nos recuerda lo bonita que puede ser a veces la vida. Preciosa.
5. Taylor Janzen - "Nightmare". A pesar de que la repercusión alcanzada por la canadiense con su excelente álbum de debut ("I Live In Patterns") ha sido mucho menor de lo que merecía, su indie-rock que no rehúye de la americana e incluso del folk ha demostrado con una única entrega estar ya muy por encima de artistas que siempre han intentado encontrar su camino en ese terreno, desde Sheryl Crow hasta Sharon Van Etten. Melodías intimistas, letras desabridas, y la dosis justa de contemporaneidad y nervio para que el resultado no suene añejo, ni a ya repetido. Como este maravilloso medio tiempo en el que la batería cae a plomo en su obsesivo estribillo. Sobrecogedora.
6. Sophie Ellis Bextor - "Everything is sweet". A estas alturas de su carrera, nadie esperaba que en un sencillo perdido de su séptimo álbum ("Hana") la londinense entregara el mejor tema de su carrera. Pero así ha sido. Con un estilo que recuerda poderosamente a los mejores momentos de New Order (casi podemos imaginarnos a Bernard Sumner cantándola), su sencilla pero también solvente instrumentación facilita apreciar la excelente composición que la sustenta, con su poderoso contraste entre su atmósfera melancólica y su letra optimista. Intemporal.
7. Sir Chloe - "Salivate". Para mí, la mejor canción de rock de los pasados doce meses. Los debutantes de Vermont, comandados por la singularmente inquietante Dana Foote, demostraron que no son necesarios grandes medios y sí mucha rabia contenida para entregar un tema que con gusto habrían firmado las mejores Breeders: estrofas casi desnudas, un estribillo presidido por un excelente y al mismo tiempo inquietante arpegio de guitarra, y una parte nueva que es plena distorsión y que predispone a las mil maravillas para un tramo instrumental que deja con ganas de más. Sucia.
8. Blusher - "Dead End". Un trío debutante desde Australia que ni siquiera ha publicado aún su álbum de debut, y que sin embargo ya entusiasma con este sonido de pop-band netamente femenino pero afortunadamente tan alejado de las girl-bands prefabricadas que nos inundan desde el Reino Unido hasta Corea del Sur. Las estrofas son tan brillantes que parece mentira que no se trate de una versión. Y la parte nueva, de una robótica subyugante. Desenfado, hedonismo y una instrumentación mucho más brillante de lo que jamás han conseguido bandas de ambiciones similares como Haim. Irresistible.
9. Lucia & The Best Boys - "Burning Castles". Por desgracia el excelente debut de los escoceses, del mismo título que esta estupenda canción, ha pasado injustamente desapercibido para crítica y público. Pero aquí está este inmenso tema, que no es una balada pero tampoco un medio tiempo, de formidable instrumentación ya desde el mismo comienzo (equilibrando guitarra, bajo, batería y sintetizadores hasta lograr un sonido original casi imposible a estas alturas), muy elaborada composición, y una atmósfera a medio camino entre Texas y Florence + The Machine, para reivindicarlos. Épica.
10. Lauren Mayberry - "Shame". La cantante del reconocido aunque un tanto conservador trío de synth-pop Chvrches ha debutado en solitario los pasados meses con, entre otros, este formidable tema que la aleja del sonido de su banda y la acerca al de una diva pop de sonidos valientes y originales. El contraste entre sus fantásticas estrofas ruidistas y su aún superior estribillo intimista es tremendo, y sin embargo ambos funcionan como un todo conjunto. Sin olvidar una parte nueva que es puro desmadre sintético. Ilusionante.
11. Depeche Mode - "Ghosts Again". El plagio del clásico de New Order "Bizarre Love Triangle" era tan evidente que en seguida todos sus seguidores pasaron página: se les perdonaba. Porque los dos únicos supervivientes de una de las bandas más influyentes de la historia de la música, Martin L. Gore y Dave Gahan, habían entregado su mejor sencillo en lo que va de siglo. Con el recientemente fallecido Andy Fletcher presente en su taciturna letra, y una producción sencilla y un tanto retro a cargo de James Ford, su estribillo a dos voces y sus pasajes instrumentales presididos por alternativamente por la guitarra y los teclados de Gore los llevaron a cotas que ya nadie esperaba. Nostálgica.
12. Moyka - "Rear View". En su segundo álbum ("Movies, Cars & Heartbreak") la noruega Monika Engeseth refinó su propuesta de electropop sofisticado, con varios sencillos notables y especialmente esta maravilla, que parece limitarse a ser un medio tiempo evocador en la línea de su paisana AURORA, pero que pone toda la carne en el asador con un estribillo en dos tramos absolutamente contagioso, y un tramo instrumental final para disfrutar dejándose llevar. Eficaz.
13. Staind - "In This Condition". Tras un larguísimo silencio de doce años, la banda de Aaron Lewis regresó a la actualidad con su octavo disco. "Confessions of the Fallen" fue un retorno digno, pero que terminó por confirmar lo que sus últimas entregas ya habían apuntado: un cierto agotamiento de su propuesta. Afortunadamente aún les quedó inspiración para entregar su mejor sencillo en casi dos décadas, y para mí el mejor momento del metal el pasado año. Mucha distorsión, estrofas desasosegantes, espacio para los pasajes instrumentales marca de la casa, la depresiva y poderosa voz de Lewis y un estribillo espectacular. Furibunda.
14. Everything But The Girl - "Caution To The Wind". En este caso después de nada menos que veinticuatro años de ausencia, el dúo formado por Tracey Thorn y Ben Watt regresó al panorama musical. Y a pesar de que los años han masculinizado aún más la ya de por sí grave voz de Thorn, por lo demás lo hicieron en el mismo punto en el que lo habían dejado: adaptando la electrónica casera a sus canciones de pop íntimo y melancólico. Pero con la valentía para acomodar su sonido a los nuevos tiempos, y entregar el mejor crescendo de la temporada cuando aún queda más de medio tema por delante. Refinada.
15. Late Runner - "I'm a dinosaur". El proyecto en solitario de Asger Tarpgaard, compositor y líder de los daneses Superheroes, llegó hace unos meses sin hacer ruido. Pero su dream pop alejado de los clichés del subgénero se fue colando por los pabellones auditivos más exquisitos. Sobre todo gracias a esta canción de pop intemporal, de estrofas largas y elaboradas, estribillo en notas altas, y que mira con la melancolía que van confiriendo los años a las nuevas generaciones. Seguramente el mejor tramo cantado por niños desde "Another Brick In The Wall". Elocuente.
16. Pink - "Trustfall". En la música netamente comercial de 2023 ha habido espacio para grandes canciones como hacía muchos años. Pero para mí ninguna como este temazo que daba título al noveno disco de la estadounidense Pink. Disfrazándose de Robin pero con una mayor amplitud vocal y una presencia más impactante en el escenario que la sueca, Moore hizo suyo este tema de bajo sintetizado infeccioso, baterías programadas, estrofas irreprochables y estribillo apoteósico cortesía de John McDaid de Snow Patrol y el productor Fred Again. Disfrutable.
17. Paloma Faith - "Bad Woman". La cantante y actriz británica lleva años ya entregando discos que cada vez conjugan mejor una indudable comercialidad con una notable calidad. Y por lo que parece, la entrega que anticipa este tema (su nuevo álbum, "The Glorification of Sadness", verá la luz proximamente) puede ser la mejor. Porque estamos ante un excelente medio tiempo en acordes mayores con influencias gospel, producción alejada de convencionalismos, letra empoderada y una más de sus espectaculares interpretaciones vocales. En un mundo ideal dejaría a Adele muy atrás. Apoteósica.
18. Cold War Kids - "Run Away With Me". Con su décimo álbum de estudio los californianos parecieron encontrar por fin la personalidad suficiente para brillar más allá de sus perceptibles influencias. Tal vez por eso se animaron a reivindicarse titulando por vez primera el álbum con el propio nombre de la banda. Porque entre varios buenos momentos descollaba este temazo que suena cien por cien a CWK, pero que lleva su rock enérgico al lugar que nunca alcanzaron The Black Crowes. Coronado por un doble estribillo formidable. Redimidos.
19. Romy - "Loveher". Al final "Mid Air", el esperado debut en solitario de Romy (la cantante de The XX), se quedó un poco por debajo de las expectativas. Pero contenía emocionantes pasajes de amor lésbico, como éste, una suerte de balada transformada gracias al secuenciador y la electrónica en una envolvente pieza de música de baile, siempre al servicio de sus formidables interpretaciones vocales. Conmovedora.
20. Kylie Minogue - "Hold On To Now". "Padam, padam" era un sencillo más bien simplón, pero adecuado a estos tiempos poco exigentes para devolver a la australiana a la primera plana de las listas de ventas. Y que, sobre todo, allanó el camino para su mejor álbum desde el lejano "Fever" (2021), con un buen puñado de temas festivos y bailables adaptados al estilo que la ha hecho perdurar ya durante treinta y cinco años. Aunque ninguno como este tercer sencillo: música de baile elegante, fantásticamente producida, con un elaborado estribillo, sintetizadores juguetones, brillantes coros, y una excelente coda final. Necesaria.
Al igual que en temporadas anteriores, soy consciente de haber dejado fuera de la lista temas que lo habrían merecido. Afortunadamente, como les decía, en próximas semanas otras cuarenta canciones vendrán a aliviar mi cargo de conciencia. Pero aun con esta limitación, estoy convencido de que estas veinte canciones son un buen reflejo de lo mejor que nos ha ofrecido musicalmente el pasado año, pues demuestran que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer medios generalistas e independientes, se puede seguir encontrando grandes momentos en el panorama musical internacional, al margen de recopilatorios y reediciones de otras décadas supuestamente más brillantes musicalmente hablando.
Como en ocasiones anteriores debo aclarar que el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los aproximadamente setenta que he conseguido escuchar en los pasados doce meses, por lo que no me atrevo a elaborar una lista de mejores discos. Pero a continuación les ofrezco la lista de mejores canciones internacionales de los pasados doce meses. Elaborada con mis dos criterios habituales: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista, con vistas a conseguir una panorámica lo más amplia posible de 2023. Y siempre con el afán de traerles las mejores melodías, las producciones más originales, las tendencia más interesantes de la actualidad y, en definitiva, el talento y la calidad que intento sean los pilares que sostienen este ya veterano blog.
La lista de este año sigue poniendo de manifiesto el eclecticisimo de la música contemporánea en cuanto a su lugar de creación, reflejo de que nos encontramos ante el verdadero lenguaje internacional de nuestro tiempo. Comandan las nueve canciones procedentes del Reino Unido, seguidas por los cinco de Estados Unidos, y las dos de una Australia que sigue con un saludable nivel musical medio. Y completan la lista artistas de Canadá, Irlanda, Noruega y Dinamarca, países que ya han aparecido con anterioridad en listas de años precedentes.
Sin hacerles esperar más, aquí les ofrezco la lista:
1. Daughter - "Be On Your Way". Tras siete años de silencio, y cuando pocos esperaban verlos de nuevo juntos, los londinenses no sólo entregaron su mejor álbum hasta la fecha ("Stereo Mind Games"), sino también la canción del año. Su shoegaze oscuro, que no le hace ascos al dream pop pero tampoco a la electrónica y las facilidades de los programas de creación actuales, llega a su máxima expresión en esta irrepetible canción, tan plena de sensibilidad como de inteligencia a la hora de instrumentarla (escucharla con auriculares es subirse a un auténtico carrusel de instrumentos, efectos y trucos del que emerge una y otra vez la personal y desazonadora voz de Elena Tonra). Maravillosa.
2. Baby Queen - "I Can't Get My Shit Together". Con su reciente segundo álbum ("Quarter Life Crisis"), la británica Arabella Latham ha entregado la mejor canción pop del año. Desilusión y rabia a cargo de una veinteañera aparentemente ya de vuelta de todo, y que no para de comerse la cabeza a ritmo de sintetizadores traviesos. Una composición muy elaborada (largas estrofas, trabajados puentes y un epatante estribillo que a los veteranos les recordaran a los que entregaban las Shampoo hace casi treinta años). Con la ventaja de que Latham sabe cómo instrumentar sus canciones para que suenen a 2023, incluso a pesar de su mellotron. Arrolladora.
3. Orbital feat. Penelope Isles - "Are you alive?". Con su décimo álbum ("Optical Delusion") los hermanos Paul & Phil Hartnoll demostraron que, si regresaban, era porque contaban con material suficiente para no desmerecer sus míticas entregas de los noventa. Lo que ya no era tan esperable es que fuesen capaces de entregar su mejor sencillo en lo que va de siglo: una delicada pieza de orfebrería electrónica al servicio de una composición pop completa (con estrofas, estribillo, parte nueva y una letra larga y compleja), que durante casi cinco minutos juega a ser un medio tiempo para escuchar en la intimidad del dormitorio pero que transmuta en un trallazo para las altas horas de un macrofestival cuando ya nadie lo espera. Espectacular.
4. Cannons - "Heartbreak Highway". Con su homónimo cuarto álbum los californianos por fin han dado el salto de calidad que llevaban tiempo apuntando. Sobre todo en este formidable tema de pop que suena a clásico desde su primera escucha. Letra romántica, guitarras eficaces, teclados sencillos en un discreto segundo plano, una voz envolvente a pesar de sus limitaciones, y especialmente una composición que durante tres minutos nos recuerda lo bonita que puede ser a veces la vida. Preciosa.
5. Taylor Janzen - "Nightmare". A pesar de que la repercusión alcanzada por la canadiense con su excelente álbum de debut ("I Live In Patterns") ha sido mucho menor de lo que merecía, su indie-rock que no rehúye de la americana e incluso del folk ha demostrado con una única entrega estar ya muy por encima de artistas que siempre han intentado encontrar su camino en ese terreno, desde Sheryl Crow hasta Sharon Van Etten. Melodías intimistas, letras desabridas, y la dosis justa de contemporaneidad y nervio para que el resultado no suene añejo, ni a ya repetido. Como este maravilloso medio tiempo en el que la batería cae a plomo en su obsesivo estribillo. Sobrecogedora.
6. Sophie Ellis Bextor - "Everything is sweet". A estas alturas de su carrera, nadie esperaba que en un sencillo perdido de su séptimo álbum ("Hana") la londinense entregara el mejor tema de su carrera. Pero así ha sido. Con un estilo que recuerda poderosamente a los mejores momentos de New Order (casi podemos imaginarnos a Bernard Sumner cantándola), su sencilla pero también solvente instrumentación facilita apreciar la excelente composición que la sustenta, con su poderoso contraste entre su atmósfera melancólica y su letra optimista. Intemporal.
7. Sir Chloe - "Salivate". Para mí, la mejor canción de rock de los pasados doce meses. Los debutantes de Vermont, comandados por la singularmente inquietante Dana Foote, demostraron que no son necesarios grandes medios y sí mucha rabia contenida para entregar un tema que con gusto habrían firmado las mejores Breeders: estrofas casi desnudas, un estribillo presidido por un excelente y al mismo tiempo inquietante arpegio de guitarra, y una parte nueva que es plena distorsión y que predispone a las mil maravillas para un tramo instrumental que deja con ganas de más. Sucia.
8. Blusher - "Dead End". Un trío debutante desde Australia que ni siquiera ha publicado aún su álbum de debut, y que sin embargo ya entusiasma con este sonido de pop-band netamente femenino pero afortunadamente tan alejado de las girl-bands prefabricadas que nos inundan desde el Reino Unido hasta Corea del Sur. Las estrofas son tan brillantes que parece mentira que no se trate de una versión. Y la parte nueva, de una robótica subyugante. Desenfado, hedonismo y una instrumentación mucho más brillante de lo que jamás han conseguido bandas de ambiciones similares como Haim. Irresistible.
9. Lucia & The Best Boys - "Burning Castles". Por desgracia el excelente debut de los escoceses, del mismo título que esta estupenda canción, ha pasado injustamente desapercibido para crítica y público. Pero aquí está este inmenso tema, que no es una balada pero tampoco un medio tiempo, de formidable instrumentación ya desde el mismo comienzo (equilibrando guitarra, bajo, batería y sintetizadores hasta lograr un sonido original casi imposible a estas alturas), muy elaborada composición, y una atmósfera a medio camino entre Texas y Florence + The Machine, para reivindicarlos. Épica.
10. Lauren Mayberry - "Shame". La cantante del reconocido aunque un tanto conservador trío de synth-pop Chvrches ha debutado en solitario los pasados meses con, entre otros, este formidable tema que la aleja del sonido de su banda y la acerca al de una diva pop de sonidos valientes y originales. El contraste entre sus fantásticas estrofas ruidistas y su aún superior estribillo intimista es tremendo, y sin embargo ambos funcionan como un todo conjunto. Sin olvidar una parte nueva que es puro desmadre sintético. Ilusionante.
11. Depeche Mode - "Ghosts Again". El plagio del clásico de New Order "Bizarre Love Triangle" era tan evidente que en seguida todos sus seguidores pasaron página: se les perdonaba. Porque los dos únicos supervivientes de una de las bandas más influyentes de la historia de la música, Martin L. Gore y Dave Gahan, habían entregado su mejor sencillo en lo que va de siglo. Con el recientemente fallecido Andy Fletcher presente en su taciturna letra, y una producción sencilla y un tanto retro a cargo de James Ford, su estribillo a dos voces y sus pasajes instrumentales presididos por alternativamente por la guitarra y los teclados de Gore los llevaron a cotas que ya nadie esperaba. Nostálgica.
12. Moyka - "Rear View". En su segundo álbum ("Movies, Cars & Heartbreak") la noruega Monika Engeseth refinó su propuesta de electropop sofisticado, con varios sencillos notables y especialmente esta maravilla, que parece limitarse a ser un medio tiempo evocador en la línea de su paisana AURORA, pero que pone toda la carne en el asador con un estribillo en dos tramos absolutamente contagioso, y un tramo instrumental final para disfrutar dejándose llevar. Eficaz.
13. Staind - "In This Condition". Tras un larguísimo silencio de doce años, la banda de Aaron Lewis regresó a la actualidad con su octavo disco. "Confessions of the Fallen" fue un retorno digno, pero que terminó por confirmar lo que sus últimas entregas ya habían apuntado: un cierto agotamiento de su propuesta. Afortunadamente aún les quedó inspiración para entregar su mejor sencillo en casi dos décadas, y para mí el mejor momento del metal el pasado año. Mucha distorsión, estrofas desasosegantes, espacio para los pasajes instrumentales marca de la casa, la depresiva y poderosa voz de Lewis y un estribillo espectacular. Furibunda.
14. Everything But The Girl - "Caution To The Wind". En este caso después de nada menos que veinticuatro años de ausencia, el dúo formado por Tracey Thorn y Ben Watt regresó al panorama musical. Y a pesar de que los años han masculinizado aún más la ya de por sí grave voz de Thorn, por lo demás lo hicieron en el mismo punto en el que lo habían dejado: adaptando la electrónica casera a sus canciones de pop íntimo y melancólico. Pero con la valentía para acomodar su sonido a los nuevos tiempos, y entregar el mejor crescendo de la temporada cuando aún queda más de medio tema por delante. Refinada.
15. Late Runner - "I'm a dinosaur". El proyecto en solitario de Asger Tarpgaard, compositor y líder de los daneses Superheroes, llegó hace unos meses sin hacer ruido. Pero su dream pop alejado de los clichés del subgénero se fue colando por los pabellones auditivos más exquisitos. Sobre todo gracias a esta canción de pop intemporal, de estrofas largas y elaboradas, estribillo en notas altas, y que mira con la melancolía que van confiriendo los años a las nuevas generaciones. Seguramente el mejor tramo cantado por niños desde "Another Brick In The Wall". Elocuente.
16. Pink - "Trustfall". En la música netamente comercial de 2023 ha habido espacio para grandes canciones como hacía muchos años. Pero para mí ninguna como este temazo que daba título al noveno disco de la estadounidense Pink. Disfrazándose de Robin pero con una mayor amplitud vocal y una presencia más impactante en el escenario que la sueca, Moore hizo suyo este tema de bajo sintetizado infeccioso, baterías programadas, estrofas irreprochables y estribillo apoteósico cortesía de John McDaid de Snow Patrol y el productor Fred Again. Disfrutable.
17. Paloma Faith - "Bad Woman". La cantante y actriz británica lleva años ya entregando discos que cada vez conjugan mejor una indudable comercialidad con una notable calidad. Y por lo que parece, la entrega que anticipa este tema (su nuevo álbum, "The Glorification of Sadness", verá la luz proximamente) puede ser la mejor. Porque estamos ante un excelente medio tiempo en acordes mayores con influencias gospel, producción alejada de convencionalismos, letra empoderada y una más de sus espectaculares interpretaciones vocales. En un mundo ideal dejaría a Adele muy atrás. Apoteósica.
18. Cold War Kids - "Run Away With Me". Con su décimo álbum de estudio los californianos parecieron encontrar por fin la personalidad suficiente para brillar más allá de sus perceptibles influencias. Tal vez por eso se animaron a reivindicarse titulando por vez primera el álbum con el propio nombre de la banda. Porque entre varios buenos momentos descollaba este temazo que suena cien por cien a CWK, pero que lleva su rock enérgico al lugar que nunca alcanzaron The Black Crowes. Coronado por un doble estribillo formidable. Redimidos.
19. Romy - "Loveher". Al final "Mid Air", el esperado debut en solitario de Romy (la cantante de The XX), se quedó un poco por debajo de las expectativas. Pero contenía emocionantes pasajes de amor lésbico, como éste, una suerte de balada transformada gracias al secuenciador y la electrónica en una envolvente pieza de música de baile, siempre al servicio de sus formidables interpretaciones vocales. Conmovedora.
20. Kylie Minogue - "Hold On To Now". "Padam, padam" era un sencillo más bien simplón, pero adecuado a estos tiempos poco exigentes para devolver a la australiana a la primera plana de las listas de ventas. Y que, sobre todo, allanó el camino para su mejor álbum desde el lejano "Fever" (2021), con un buen puñado de temas festivos y bailables adaptados al estilo que la ha hecho perdurar ya durante treinta y cinco años. Aunque ninguno como este tercer sencillo: música de baile elegante, fantásticamente producida, con un elaborado estribillo, sintetizadores juguetones, brillantes coros, y una excelente coda final. Necesaria.
Al igual que en temporadas anteriores, soy consciente de haber dejado fuera de la lista temas que lo habrían merecido. Afortunadamente, como les decía, en próximas semanas otras cuarenta canciones vendrán a aliviar mi cargo de conciencia. Pero aun con esta limitación, estoy convencido de que estas veinte canciones son un buen reflejo de lo mejor que nos ha ofrecido musicalmente el pasado año, pues demuestran que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer medios generalistas e independientes, se puede seguir encontrando grandes momentos en el panorama musical internacional, al margen de recopilatorios y reediciones de otras décadas supuestamente más brillantes musicalmente hablando.
domingo, 15 de enero de 2023
Las 20 mejores canciones internacionales de 2022
Un año más toca echar la vista atrás y sugerirles una lista que nos permita condensar lo mejor del pasado 2022. Que pasará la historia como el año en el que el planeta por fin recuperó cierta normalidad vital. Aunque para la mayoría de sus habitantes las realidades sociales y económicas no son particularmente boyantes, y las perspectivas, menos halagüeñas incluso. Pero a nivel musical ese retorno a la normalidad ha propiciado, entre otras cosas, el regreso de los conciertos multitudinarios y de los álbumes compuestos y grabados nuevamente de manera presencial. Del mismo modo, el volumen de canciones creadas y publicadas ha vuelto a los niveles habituales, y me atrevo a decir que aunque el reguetón y el trap siguen provocando mucho daño a este maravilloso arte, el 2022 ha mostrado un nivel creativo ligeramente superior a años precedentes. Aunque un año más debo aclarar que, como el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los en torno a setenta que he conseguido escuchar en los pasados doce meses, seguiré sin proponerles una lista de mejores discos. Pero sí me atrevo a ofrecerles una lista con 20 canciones internacionales que recordar de este 2022. Que como les digo ha sido más complicada de elaborar que en otras temporadas, y que ha requerido más de una revisión. Pero en la cual he mantenido mis dos criterios habituales: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista, para conseguir una panorámica lo más amplia posible de los pasados doce meses. Y siempre con el deseo de encontrar las mejores melodías, las armonías más elaboradas, las producciones más llamativas, el talento, la originalidad y, en definitiva, la calidad que siempre intento localizar y dar a conocer en este humilde blog.
La lista de este año es particularmente ecléctica respecto al país de procedencia de sus intérpretes. Comandan los siete del Reino Unido, seguidos por los seis de Estados Unidos, pero llama la atención la presencia de tres artistas de la cada vez más pujante Australia, y de dos artistas de la siempre a tener en cuenta Noruega. Lo que evidencia una vez más que el pop y el rock siguen constituyendo un lenguaje universal que se puede cultivar con éxito en casi cualquier lugar del mundo.
Sin hacerles esperar más, aquí les ofrezco la lista:
1. Hatchie - "Quicksand". La australiana Harriette Pilbeam entregó la mejor canción del año como parte de su segundo álbum, ese "Giving the World Away" que, sin ser brillante de principio a fin, expandió el dream pop a cotas insospechadas. Una batería original y contundente, un bajo sabiamente espaciado, una slide guitar comedida, trémolos, samplings vocales y un estribillo inolvidable por muchos años. Imponente.
2. Metric - "False Dichotomy". Uno de los mejores ejemplos de que la perseverancia acaba por rendir resultados. Después de una larga carrera como banda de segundo fila, los canadienses lograron en su enésima reinvención demostrar por fin todo lo que encerraban, en un excelente álbum, "Formentera", que contenía muy buenos momentos y esta joya irrepetible, que no sé si definir como rock electrónico, pop espacial, o simplemente, la maravillosa música que puede crearse en 2022 si se posee el talento suficiente. Colosal.
3. Death Cab For Cutie - "Pepper". A estas alturas pedirle a Ben Gibbard que entregue discos redondos parece demasiado, así que admitamos que "Asphalt Meadows" fue un disco notable tras un cuarto de siglo de carrera. Porque por supuesto la banda señera del indie-pop estadounidense sigue siendo capaz de entregar estribillos que ponen los pelos de punta, como el que conforman estas simples dos frases ("Kiss me just this one last time, Tell me that you once were mine"). Lacerante.
4. Dubstar - "Token". "Two" confirmó que la segunda juventud que vive la banda reducida a dúo tras su refundación hace cinco años es mucho más que una nostálgica mirada a sus gloriosos años noventa. Y el veterano Stephen Hague, el que mejor sabe hacerles sonar como siempre quisieron: pop atmosférico y muy rico instrumentalmente, de un gusto intemporal. Únicos.
5. Florence + The Machine - "My Love". Ni el acercamiento de una Florence Welch en horas bajas al excesivamente ensalzado Jack Antonoff impidió que "Dance Fever" se convirtiera en el peor álbum de su carrera. Pero ello no supuso que hubiera espacio para momentazos, como este tema rápido y cargado de energía, de comienzo cinematográfico, estrofas siempre cambiantes y un estribillo muy complejo de interpretar, marca de la casa. Imprescindible.
6. Sigrid & Bring Me The Horizon - "Bad Life". En su segundo álbum, el meritorio "How to Let Go", la noruega Sigrid Solbakk arrimó con acierto su propuesta de pop contemporáneo a muchos otros géneros, siendo el más sorprendente este baladón rock junto a los minusvalorados Bring Me The Horizon. Aun sin aportar nada nuevo a nivel instrumental, la letra es tan arrebatadora, la composición tan irreprochable, y la interpretación vocal tan espectacular, que es imposible dejar de escucharla. Impresionante.
7. Let's Eat Grandma - "Watching You Go". Rosa Walton y Jenny Hollingworth ya han cruzado la frontera de la veintena, y por eso su propuesta ya no soprende tanto como hace unos años. Pero no hay que perderlas de vista, pues su electro-pop casero sigue siendo capaz de entregar unas estrofas irreprochables y uno de los estribillos más subyugantes del año. Conmovedor.
8. The Big Moon - "Trouble". El cuarteto londinense logró con su tercer disco, "Here Is Everything", uno de los álbumes del año. Entre otras razones gracias a este sencillo de pop intemporal, con unas bonitas estrofas, un estribillo contundente, unas originales armonías vocales, y la naturalidad de quienes han dado finalmente con la tecla. Distinguidas.
9. Boston Manor - "Passenger". Aunque el esperado regreso de los británicos no fue finalmente con un álbum, sino con un EP, "Datura", de tan sólo 7 temas que dejaban un poco a medias, en él se incluía este maravilloso tema de rock contundente y distorsionado, que no rehúye de las posibilidades de la electrónica. Fortificante.
10. Empress Of - "Save Me". Para mí, la mejor canción de música de baile de los pasados doce meses. Alejándose todo lo posible del dichoso dembow y acercando la delicada voz de la emperatriz californiana a una de las producciones más originales de los últimos años, con esa sección de orquesta sintetizada absolutamente desconcertante, y esos bongos a ritmo cambiado que increíblemente encajan a la perfección. Estimulante.
11. Mallrat - "Teeth". "Butterfly Blue", el álbum de debut de la australiana, no llegó tan alto como prometía, pero este tema de rock imposible, sostenido por una progresión armónica tan clásica como efectiva y una llamativa superposición de voces, sí confirmó que aquí hay una artista a seguir. Etérea.
12. Pixey - "I'm just high". Finalmente podemos afirmar que la artista revelación de 2022 ha surgido en Liverpool. Aunque nadie lo diría escuchando este tema de pop sincopado, sostenido por una guitarra y un bajo tan originales y elaborados que nos recuerdan a lo que podría sonar Alanis Morissette un cuarto de siglo después de haber rozado el cielo. Galáctico.
13. AURORA - "A Dangerous Thing". Además de una de las mejores canciones de 2021 ("No Cure For Me"), el meritorio tercer álbum de AURORA contenía esta otra maravilla de pop barroco estupendamente interpretado, acústico en las estrofas y contundente en ese estribillo imposible al que parece faltarle un compás. Umbrío.
14. Trudge - "No Motivation, Meaningless". El mejor sencillo de música electrónica de los últimos doce meses vino inesperadamente del debut de un artista francés. Mirando de reojo a los noventa, pero incorporando sonidos y texturas de las dos últimas décadas, un medio tiempo inmersivo y que no para de sorprender de principio a fin. Habilidoso.
15. Zola Blood - "For The Birds". Como nos temíamos, su decepcionante segundo álbum ("Black Blossom") confirmó su priorización a toda costa de la forma por encima del fondo. Pero afortunadamente este sencillo sí partió de una buena composición, por lo que el resto fue cuestión de dar rienda suelta a su tremenda personalidad a la hora de instrumentarla. Vanguardistas.
16. Josef Salvat - "Promiscuity". El crooner australiano sigue a lo suyo, ofreciendo en cada nuevo disco más entregas de su pop transgénero apto tanto para nuestro dormitorio como para las pistas de baile. Como este trallazo, de reivindicativa letra, arrolladora guitarra funky y excepcional estribillo en falsete. Erótico.
17. Odesza feat. Bettye LaVette - "The Last Goodbye". La banda de música electrónica más relevante de Estados Unidos se acercó al soul con atmósfera house en el primer sencillo de su homónimo álbum. Buena progresión armónica, ritmo irresistible, y la espectacular voz de Bettye LaVette. Sólo una duración excesivamente larga le impide situarse más alta en la lista. Estimulantes.
18. Taylor Swift - "Anti-hero". Como de costumbre, este blog rebusca por igual tanto en las propuestas más minoritarias como en las más masivas. Que, aunque en España no nos hemos enterado, vienen comandadas por la estadounidense, quien con su décimo álbum "Midnights" ha arrasado en las listas de ventas de todo el planeta, pero también en las de la prensa especializada. Entre otras razones gracias a este primer sencillo, un medio tiempo sin estridencias pero con unas estrofas preciosas. Necesaria.
19. Cannons - "Hurricane". Con su tercer álbum, "Fever Dream", la banda de Los Ángeles ha escalado un peldaño en su búsqueda del pop elegante e intemporal. Como lo demuestra este medio tiempo de bajo y guitarra ominipresentes, envolvente estribillo y un pegadizo silbido. Distinguidos.
20. King Princess feat. Fousheé - "Little Bother" . El tema estrella de "Hold On Baby", el segundo álbum de la neoyorkina, la refrenda como una de las nuevas propuestas más interesantes del otro lado del Atlántico. Pop alternativo con guitarras ochenteras y un ritmo sorprendentemente alto para la melancolía que genera. Prometedora.
Como suelo decir llegados a este punto, siempre me preocupa haber dejado fuera de la lista temas que lo merecieran, bien por la limitación en el número de canciones, bien porque no hayan llegado (aún) a mis oídos. Pero aun con ese riesgo, estoy convencido de que estas veinte canciones son un buen compendio de lo mejor que nos han ofrecido musicalmente los pasados doce meses, pues demuestran que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer tanto los medios generalistas como los independientes, podremos seguir encontrando grandes dosis de creatividad e innovación en el panorama musical internacional. Que, como bien saben, es lo que siempre trato de ofrecerles en este blog.
La lista de este año es particularmente ecléctica respecto al país de procedencia de sus intérpretes. Comandan los siete del Reino Unido, seguidos por los seis de Estados Unidos, pero llama la atención la presencia de tres artistas de la cada vez más pujante Australia, y de dos artistas de la siempre a tener en cuenta Noruega. Lo que evidencia una vez más que el pop y el rock siguen constituyendo un lenguaje universal que se puede cultivar con éxito en casi cualquier lugar del mundo.
Sin hacerles esperar más, aquí les ofrezco la lista:
1. Hatchie - "Quicksand". La australiana Harriette Pilbeam entregó la mejor canción del año como parte de su segundo álbum, ese "Giving the World Away" que, sin ser brillante de principio a fin, expandió el dream pop a cotas insospechadas. Una batería original y contundente, un bajo sabiamente espaciado, una slide guitar comedida, trémolos, samplings vocales y un estribillo inolvidable por muchos años. Imponente.
2. Metric - "False Dichotomy". Uno de los mejores ejemplos de que la perseverancia acaba por rendir resultados. Después de una larga carrera como banda de segundo fila, los canadienses lograron en su enésima reinvención demostrar por fin todo lo que encerraban, en un excelente álbum, "Formentera", que contenía muy buenos momentos y esta joya irrepetible, que no sé si definir como rock electrónico, pop espacial, o simplemente, la maravillosa música que puede crearse en 2022 si se posee el talento suficiente. Colosal.
3. Death Cab For Cutie - "Pepper". A estas alturas pedirle a Ben Gibbard que entregue discos redondos parece demasiado, así que admitamos que "Asphalt Meadows" fue un disco notable tras un cuarto de siglo de carrera. Porque por supuesto la banda señera del indie-pop estadounidense sigue siendo capaz de entregar estribillos que ponen los pelos de punta, como el que conforman estas simples dos frases ("Kiss me just this one last time, Tell me that you once were mine"). Lacerante.
4. Dubstar - "Token". "Two" confirmó que la segunda juventud que vive la banda reducida a dúo tras su refundación hace cinco años es mucho más que una nostálgica mirada a sus gloriosos años noventa. Y el veterano Stephen Hague, el que mejor sabe hacerles sonar como siempre quisieron: pop atmosférico y muy rico instrumentalmente, de un gusto intemporal. Únicos.
5. Florence + The Machine - "My Love". Ni el acercamiento de una Florence Welch en horas bajas al excesivamente ensalzado Jack Antonoff impidió que "Dance Fever" se convirtiera en el peor álbum de su carrera. Pero ello no supuso que hubiera espacio para momentazos, como este tema rápido y cargado de energía, de comienzo cinematográfico, estrofas siempre cambiantes y un estribillo muy complejo de interpretar, marca de la casa. Imprescindible.
6. Sigrid & Bring Me The Horizon - "Bad Life". En su segundo álbum, el meritorio "How to Let Go", la noruega Sigrid Solbakk arrimó con acierto su propuesta de pop contemporáneo a muchos otros géneros, siendo el más sorprendente este baladón rock junto a los minusvalorados Bring Me The Horizon. Aun sin aportar nada nuevo a nivel instrumental, la letra es tan arrebatadora, la composición tan irreprochable, y la interpretación vocal tan espectacular, que es imposible dejar de escucharla. Impresionante.
7. Let's Eat Grandma - "Watching You Go". Rosa Walton y Jenny Hollingworth ya han cruzado la frontera de la veintena, y por eso su propuesta ya no soprende tanto como hace unos años. Pero no hay que perderlas de vista, pues su electro-pop casero sigue siendo capaz de entregar unas estrofas irreprochables y uno de los estribillos más subyugantes del año. Conmovedor.
8. The Big Moon - "Trouble". El cuarteto londinense logró con su tercer disco, "Here Is Everything", uno de los álbumes del año. Entre otras razones gracias a este sencillo de pop intemporal, con unas bonitas estrofas, un estribillo contundente, unas originales armonías vocales, y la naturalidad de quienes han dado finalmente con la tecla. Distinguidas.
9. Boston Manor - "Passenger". Aunque el esperado regreso de los británicos no fue finalmente con un álbum, sino con un EP, "Datura", de tan sólo 7 temas que dejaban un poco a medias, en él se incluía este maravilloso tema de rock contundente y distorsionado, que no rehúye de las posibilidades de la electrónica. Fortificante.
10. Empress Of - "Save Me". Para mí, la mejor canción de música de baile de los pasados doce meses. Alejándose todo lo posible del dichoso dembow y acercando la delicada voz de la emperatriz californiana a una de las producciones más originales de los últimos años, con esa sección de orquesta sintetizada absolutamente desconcertante, y esos bongos a ritmo cambiado que increíblemente encajan a la perfección. Estimulante.
11. Mallrat - "Teeth". "Butterfly Blue", el álbum de debut de la australiana, no llegó tan alto como prometía, pero este tema de rock imposible, sostenido por una progresión armónica tan clásica como efectiva y una llamativa superposición de voces, sí confirmó que aquí hay una artista a seguir. Etérea.
12. Pixey - "I'm just high". Finalmente podemos afirmar que la artista revelación de 2022 ha surgido en Liverpool. Aunque nadie lo diría escuchando este tema de pop sincopado, sostenido por una guitarra y un bajo tan originales y elaborados que nos recuerdan a lo que podría sonar Alanis Morissette un cuarto de siglo después de haber rozado el cielo. Galáctico.
13. AURORA - "A Dangerous Thing". Además de una de las mejores canciones de 2021 ("No Cure For Me"), el meritorio tercer álbum de AURORA contenía esta otra maravilla de pop barroco estupendamente interpretado, acústico en las estrofas y contundente en ese estribillo imposible al que parece faltarle un compás. Umbrío.
14. Trudge - "No Motivation, Meaningless". El mejor sencillo de música electrónica de los últimos doce meses vino inesperadamente del debut de un artista francés. Mirando de reojo a los noventa, pero incorporando sonidos y texturas de las dos últimas décadas, un medio tiempo inmersivo y que no para de sorprender de principio a fin. Habilidoso.
15. Zola Blood - "For The Birds". Como nos temíamos, su decepcionante segundo álbum ("Black Blossom") confirmó su priorización a toda costa de la forma por encima del fondo. Pero afortunadamente este sencillo sí partió de una buena composición, por lo que el resto fue cuestión de dar rienda suelta a su tremenda personalidad a la hora de instrumentarla. Vanguardistas.
16. Josef Salvat - "Promiscuity". El crooner australiano sigue a lo suyo, ofreciendo en cada nuevo disco más entregas de su pop transgénero apto tanto para nuestro dormitorio como para las pistas de baile. Como este trallazo, de reivindicativa letra, arrolladora guitarra funky y excepcional estribillo en falsete. Erótico.
17. Odesza feat. Bettye LaVette - "The Last Goodbye". La banda de música electrónica más relevante de Estados Unidos se acercó al soul con atmósfera house en el primer sencillo de su homónimo álbum. Buena progresión armónica, ritmo irresistible, y la espectacular voz de Bettye LaVette. Sólo una duración excesivamente larga le impide situarse más alta en la lista. Estimulantes.
18. Taylor Swift - "Anti-hero". Como de costumbre, este blog rebusca por igual tanto en las propuestas más minoritarias como en las más masivas. Que, aunque en España no nos hemos enterado, vienen comandadas por la estadounidense, quien con su décimo álbum "Midnights" ha arrasado en las listas de ventas de todo el planeta, pero también en las de la prensa especializada. Entre otras razones gracias a este primer sencillo, un medio tiempo sin estridencias pero con unas estrofas preciosas. Necesaria.
19. Cannons - "Hurricane". Con su tercer álbum, "Fever Dream", la banda de Los Ángeles ha escalado un peldaño en su búsqueda del pop elegante e intemporal. Como lo demuestra este medio tiempo de bajo y guitarra ominipresentes, envolvente estribillo y un pegadizo silbido. Distinguidos.
20. King Princess feat. Fousheé - "Little Bother" . El tema estrella de "Hold On Baby", el segundo álbum de la neoyorkina, la refrenda como una de las nuevas propuestas más interesantes del otro lado del Atlántico. Pop alternativo con guitarras ochenteras y un ritmo sorprendentemente alto para la melancolía que genera. Prometedora.
Como suelo decir llegados a este punto, siempre me preocupa haber dejado fuera de la lista temas que lo merecieran, bien por la limitación en el número de canciones, bien porque no hayan llegado (aún) a mis oídos. Pero aun con ese riesgo, estoy convencido de que estas veinte canciones son un buen compendio de lo mejor que nos han ofrecido musicalmente los pasados doce meses, pues demuestran que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer tanto los medios generalistas como los independientes, podremos seguir encontrando grandes dosis de creatividad e innovación en el panorama musical internacional. Que, como bien saben, es lo que siempre trato de ofrecerles en este blog.
sábado, 8 de enero de 2022
Las 20 mejores canciones internacionales de 2021
Un año más ha llegado el momento de echar la vista atrás y proponer una lista que nos permitan sintetizar lo mejor de este 2021 que nos dejó días atrás. Por segundo año consecutivo debo desgraciadamente hablar de "año histórico" por todo lo que nos ha tocado vivir. Una situación anómala cuyo impacto aún se ha dejado sentir tanto en la música en directo como en los grandes lanzamientos de repercusión mundial. Eso sí, el volumen de canciones creadas y publicadas tras lo peor del confinamiento ha vuelto a lo niveles habituales, aunque mi conclusión es que la música popular sigue sin pasar por su mejor momento, fagocitada por los mediocres y omnipresentes reguetón y trap. En todo caso, como el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los en torno a setenta que he conseguido escuchar en los pasados doce meses, seguiré sin proponer una lista de mejores discos. Pero un año más sí que les ofrezco una lista con 20 canciones internacionales que recordar de este 2021. Con mis dos criterios habituales: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista, para conseguir una panorámica lo más amplia posible del primer año de la nueva década. Y siempre con la ambición de localizar las melodías, las armonías, las mejores producciones, el talento, la originalidad y, al fin y al cabo, la calidad que siempre intento localizar y dar a conocer con mi blog.
La lista de este año es particularmente ecléctica respecto al país de procedencia de sus intérpretes. Comandan los siete de E.E.U.U., seguidos por los cinco del Reino Unido, pero llaman la atención la presencia de tres artistas de la cada vez más pujante Australia, y de una panoplia de intérpretes de otros muchos lugares (Austria, Noruega, Alemania, Sudáfrica...). Lo que refleja una vez más que el pop y el rock que son la razón de ser de este blog constituyen un lenguaje universal que se puede cultivar con éxito en casi cualquier lugar del mundo.
Sin más dilación, aquí les ofrezco la lista:
1. Illenium - "First time". Sistemáticamente ignorado por la crítica, es cierto que el norteamericano Nicholas D. Miller repite fórmula una y otra vez en sus largos discos de future bass, como el más reciente, "Fallen embers", que ya reseñé hace unos meses. Lo cual no implica que frecuentemente esos temas no sean dignos de atención especial. En particular éste, con Iann Dior en la parte vocal, y que supone una fascinante actualización del power pop californiano de los noventa a los sonidos contemporáneos, con unas preciosas guitarras, una melodía infalible, una letra evocadora y los habituales intervalos instrumentales en ritmo cuaternario que redondean la en mi opinión mejor canción del año.
2. AURORA - "Cure for me". Publicada como anticipo de su esperadísimo tercer álbum, que verá la luz dentro de unos días, la noruega Aurora Aksnes dio en el clavo con este infeccioso tema, que sin renegar de su tendencia a crear canciones a medio camino entre el pop barroco y el folk nórdico, nos traslada a una singular pista de baile (coreografía incluída) que ya ha recibido más de quince millones de visitas. Y es que Aksnes está a un paso de convertirse en una de las artistas más importantes del planeta.
3. Cloves - "Sicko". La australiana Kaity Dunstan publicó hace unos meses "Nightmare on Elmfield Road", su segundo disco. En el que se alejó del rock ortodoxo de su primera entrega y jugó a mezclarlo con otras sonoridades más contemporáneas. Como en este evocador corte, que utiliza parte del estribillo del "Tom's Diner" de Suzanne Vega pero lo traslada a una atmósfera de pop-rock intimista del siglo XXI, tan singular como elegante sin rehuir de las frases declamadas, y formidablemente producido.
4. Baby Queen - "Raw thoughts". La sudafricana afincada en Londres Arabella Latham ha debutado este pasado año con "The yearbook", un interesante ejercicio de bubblegum pop en el que sobresale esta formidable canción, que no pierde el tono de protesta y denuncia contra lo establecido del resto del disco, pero que lo eleva a otras cotas con la contudencia de su percusión, su juguetona guitarra eléctrica y, sobre todo, su apoteósico estribillo, de los mejores del año.
5. Girl Blue - "Falling star". La norteamericana Arielle O’Keefe debutó hace unos meses con "Heavy heart", que en varios momentos me parece lo mejor que ha dado el cruce de pop y folk en los últimos años. Como en este tema que nos puede recordar a Laura Marling, pero que nos pone los pelos de punta con su cristalina melodía sobre una sencilla guitarra acústica, la clásica y sin embargo elaborada instrumentación de su estribillo, y una letra que reniega del vacío tras las poses actuales.
6. Ider - "cbb to b sad". El dúo británico formado por Megan Markwick y Lily Somerville publicó el pasado ejercicio "Shame", su segundo álbum. Breve y menos inspirado de lo que nos habría gustado, contenía no obstante esta maravilla de pop a dos voces, construída sobre un elaborado y efectivo loop de percusión que sirve de base a una bonita melodía, a un original piano, y a una de las mejores letras de los últimos tiempos sobre el conformismo dentro de una relación.
7. Cheat Codes - "Ghost story". El trío californiano, que habitualmente se mueve a medio camino entre el pop y la EDM, nos ofreció dentro de su segundo álbum, "Hellraisers, Pt. 2", este inesperado tema de rock rápido y contundente sobre una guitarra de rápidos rasgueos, conveniente producido eso sí para que se vea que estamos en el año 2021 y no en el siglo XX. Rematado por su excelente melodía principal, por cierto nada sencilla de interpretar.
8. Laikka – "The answer". El dúo austríaco debutó el pasado otoño con "Morning glow", un meritorio ejercicio de pop contemporáneo con un acertado equilibrio entre sentimiento y electrónica. En el cual sobresalía este temazo, cuyo infeccioso arpegio de guitarra sirve de base para cautivarnos con su elegante melodía y la contundencia de sus percusiones.
9. Deladap feat. Melinda Stoika - "Summer rain". La original y veterana banda de Europa del Este, comandada por el checo Stani Vana, publicó el que, si viviéramos en un planeta con algo de justicia musical, habría sido el mayor éxito de la música de baile a nivel mundial. Con la guitarra acústica a lo Avicii en las estrofas, una progresión armónica oscura en las estrofas que cambia magistralmente en su tarareable estribillo, y el teclado estelar en los tramos instrumentales, posee todos los ingredientes necesarios. Prueben a ponerla en su casa un sábado por la noche.
10. Grouplove - "This is the end". Los siempre inclasificables californianos publicaron el pasado año "This is this", su nuevamente irregular quinto álbum. Que sin embargo incluía el que para mí es el mejor tema de su carrera, y la mejor canción de rock del pasado año. Guitarras rasgadas, una elegante y efectiva progresión armónica, y la precisa mezcla de ritmo y distorsión en su estribillo que no necesita apenas letra para dar salida a toda la rabia que encierra.
11. Rüfüs du Sol - "On my knees". El mejor momento de "Surrender", el cuarto álbum de los de Sydney. Su acusada personalidad en un tema inquietante y envolvelnte, en el que ruidos y efectos complementan a la perfección la siempre brillante interpretación vocal de Tyrone Lindqvist. Y en el que el bombo marcando un ritmo binario del que últimamente tanto suelen rehuir, pone la guinda que orienta el tema a las mejores pistas de baile y los festivales de más caché.
12. Shelter Boy - "Atmosphere". Otro debut que nos ha sorprendido ha sido el del alemán Simon Graupner, "Failure familiar". Que, paradójicamente, suena más británico que cualquier entrega de las Islas. Porque en esta fantástica canción de indie rock están The Smiths, están The Stone Roses, están The Charlatans y quién sabe qué otras influencias de los ochenta y noventa. Aunque sus maravillosos arpegios de guitarra y estribillo merecen reconocimiento propio.
13. Baba Ali - "Black wagon". "Memory device", el álbum de debut del estadounidense afincado en Londres, nos proporcionó el que en mi opinión ha sifo el mejor tema de soul de los pasados 12 meses. Alejado de los ritmos sincopados y la nociva influencia del rap que tanto contamina este estilo últimamente, su melodía "negroide" y su obsesiva instrumentación demuestran por dónde debería ir el soul para recuperar el terreno perdido en estos años.
14. Erasure - "Secrets". Se me hace raro seguir incluyendo canciones de Vince Clarke y Andy Bell casi cuarenta años después de su debut. Pero es que en su The Neon Remixed incluyeron este gran tema, que se habían guardado de las sesiones de The Neon, sabedores de que merecía una atención especial. Una fantástica letra acerca de infidelidades intuidas sobre un efectivo bajo electrónico y la parafernalia de sintetizadores vintage que le permiten triunfar en la pista de baile y mirar de frente a los grandes clásicos del dúo.
15. Josef Salvat - "I'm sorry". Por sorpresa, tan sólo unos meses después de entregar su tercer e interesante EP/LP (The Close / Le Réveil) el australiano publicó este tema, que se supone será el anticipo de su cuarto "largo". Y que, de manera valiente, rehúye una vez más la siempre latente tentación de limitarse a su voz y al piano para instrumentar sus temas, y recurre en cambio a una caja de ritmos y a un bajo sintetizado de sonoridad retro que suponen el contrapunto perfecto para su fantástica melodía.
16. Peakes - "Day and age". Dream pop de reminiscencias New Wave, que les enseñan a Nation Of Language por dónde debería haber ido su fallido segundo álbum. El trío inglés Peakes entregó un álbum de debut no siempre inspirado, pero que en maravillas como ésta demuestra su dominio de las armonías sugerentes sin necesidad de bajar el tempo. A ver si por fin reciben la atención que merecen.
17. Koreless - "Black rainbow". El álbum de debut del galés Lewis Roberts, "Agor", fue unánimente ensalzado como uno de los mejores de la música electrónica de los pasados doce meses. Excesivamente lineal para mi gusto, contenía no obstante este formidable corte, ominoso y obsesivo a la vez que de sonoridad cristalina. Sólo le falta algo más de percusión para haber sido un tema perfecto.
18. Lala Lala - "DIVER". Para su tercer álbum, la de Chicago se alejó del indie guitarrero de sus primeras entregas, y enriqueció su paleta sonora con sintetizadores y efectos que, contra lo que cabría pensar, contribuyeron a reforzar su personalidad. Lo que U.S. Girls jamás llegarán a lograr por más que la encumbren los medios alternativos, lo logró Lillie West en este originalísimo tema.
19. Shaed - "Colorful". El mejor de los sencillos que ha visto este año del primer álbum de los estadounidenses Shaed. Pop sentido, que usa magistralmente las cuerdas sintetizadas, no rehúye de la pista de baile, y que por su melodía de notas altas posibilita el lucimiento vocal de Chelsea Lee.
20. Fred V feat. Millbrook - "Poison". El disco de debut en solitario del británico Fred V, "Radiate", resultó excesivamente monótono para dedicarle una reseña, pero contenía este gran tema de drum & bass del año 2021, oscuro, bailable y fenomenalmente interpretado por Millbrook a partes iguales.
Por más que he revisado esta lista, siempre me inquieta haber dejado fuera de la misma temas que lo merecieran, bien por la limitación en el número de canciones, bien porque no hayan llegado (aún) a mis oídos. Pero aun con ese riesgo, estoy convencido de que estas veinte canciones son un buen compendio de lo mejor que nos han ofrecido musicalmente los pasados doce meses, puesto que pone de manifiesto que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer los medios generalistas e independientes, podremos seguir encontrando grandes dosis de creatividad e innovación contemporáneas. Que, como bien saben, es lo que siempre persigo en este humilde blog.
La lista de este año es particularmente ecléctica respecto al país de procedencia de sus intérpretes. Comandan los siete de E.E.U.U., seguidos por los cinco del Reino Unido, pero llaman la atención la presencia de tres artistas de la cada vez más pujante Australia, y de una panoplia de intérpretes de otros muchos lugares (Austria, Noruega, Alemania, Sudáfrica...). Lo que refleja una vez más que el pop y el rock que son la razón de ser de este blog constituyen un lenguaje universal que se puede cultivar con éxito en casi cualquier lugar del mundo.
Sin más dilación, aquí les ofrezco la lista:
1. Illenium - "First time". Sistemáticamente ignorado por la crítica, es cierto que el norteamericano Nicholas D. Miller repite fórmula una y otra vez en sus largos discos de future bass, como el más reciente, "Fallen embers", que ya reseñé hace unos meses. Lo cual no implica que frecuentemente esos temas no sean dignos de atención especial. En particular éste, con Iann Dior en la parte vocal, y que supone una fascinante actualización del power pop californiano de los noventa a los sonidos contemporáneos, con unas preciosas guitarras, una melodía infalible, una letra evocadora y los habituales intervalos instrumentales en ritmo cuaternario que redondean la en mi opinión mejor canción del año.
2. AURORA - "Cure for me". Publicada como anticipo de su esperadísimo tercer álbum, que verá la luz dentro de unos días, la noruega Aurora Aksnes dio en el clavo con este infeccioso tema, que sin renegar de su tendencia a crear canciones a medio camino entre el pop barroco y el folk nórdico, nos traslada a una singular pista de baile (coreografía incluída) que ya ha recibido más de quince millones de visitas. Y es que Aksnes está a un paso de convertirse en una de las artistas más importantes del planeta.
3. Cloves - "Sicko". La australiana Kaity Dunstan publicó hace unos meses "Nightmare on Elmfield Road", su segundo disco. En el que se alejó del rock ortodoxo de su primera entrega y jugó a mezclarlo con otras sonoridades más contemporáneas. Como en este evocador corte, que utiliza parte del estribillo del "Tom's Diner" de Suzanne Vega pero lo traslada a una atmósfera de pop-rock intimista del siglo XXI, tan singular como elegante sin rehuir de las frases declamadas, y formidablemente producido.
4. Baby Queen - "Raw thoughts". La sudafricana afincada en Londres Arabella Latham ha debutado este pasado año con "The yearbook", un interesante ejercicio de bubblegum pop en el que sobresale esta formidable canción, que no pierde el tono de protesta y denuncia contra lo establecido del resto del disco, pero que lo eleva a otras cotas con la contudencia de su percusión, su juguetona guitarra eléctrica y, sobre todo, su apoteósico estribillo, de los mejores del año.
5. Girl Blue - "Falling star". La norteamericana Arielle O’Keefe debutó hace unos meses con "Heavy heart", que en varios momentos me parece lo mejor que ha dado el cruce de pop y folk en los últimos años. Como en este tema que nos puede recordar a Laura Marling, pero que nos pone los pelos de punta con su cristalina melodía sobre una sencilla guitarra acústica, la clásica y sin embargo elaborada instrumentación de su estribillo, y una letra que reniega del vacío tras las poses actuales.
6. Ider - "cbb to b sad". El dúo británico formado por Megan Markwick y Lily Somerville publicó el pasado ejercicio "Shame", su segundo álbum. Breve y menos inspirado de lo que nos habría gustado, contenía no obstante esta maravilla de pop a dos voces, construída sobre un elaborado y efectivo loop de percusión que sirve de base a una bonita melodía, a un original piano, y a una de las mejores letras de los últimos tiempos sobre el conformismo dentro de una relación.
7. Cheat Codes - "Ghost story". El trío californiano, que habitualmente se mueve a medio camino entre el pop y la EDM, nos ofreció dentro de su segundo álbum, "Hellraisers, Pt. 2", este inesperado tema de rock rápido y contundente sobre una guitarra de rápidos rasgueos, conveniente producido eso sí para que se vea que estamos en el año 2021 y no en el siglo XX. Rematado por su excelente melodía principal, por cierto nada sencilla de interpretar.
8. Laikka – "The answer". El dúo austríaco debutó el pasado otoño con "Morning glow", un meritorio ejercicio de pop contemporáneo con un acertado equilibrio entre sentimiento y electrónica. En el cual sobresalía este temazo, cuyo infeccioso arpegio de guitarra sirve de base para cautivarnos con su elegante melodía y la contundencia de sus percusiones.
9. Deladap feat. Melinda Stoika - "Summer rain". La original y veterana banda de Europa del Este, comandada por el checo Stani Vana, publicó el que, si viviéramos en un planeta con algo de justicia musical, habría sido el mayor éxito de la música de baile a nivel mundial. Con la guitarra acústica a lo Avicii en las estrofas, una progresión armónica oscura en las estrofas que cambia magistralmente en su tarareable estribillo, y el teclado estelar en los tramos instrumentales, posee todos los ingredientes necesarios. Prueben a ponerla en su casa un sábado por la noche.
10. Grouplove - "This is the end". Los siempre inclasificables californianos publicaron el pasado año "This is this", su nuevamente irregular quinto álbum. Que sin embargo incluía el que para mí es el mejor tema de su carrera, y la mejor canción de rock del pasado año. Guitarras rasgadas, una elegante y efectiva progresión armónica, y la precisa mezcla de ritmo y distorsión en su estribillo que no necesita apenas letra para dar salida a toda la rabia que encierra.
11. Rüfüs du Sol - "On my knees". El mejor momento de "Surrender", el cuarto álbum de los de Sydney. Su acusada personalidad en un tema inquietante y envolvelnte, en el que ruidos y efectos complementan a la perfección la siempre brillante interpretación vocal de Tyrone Lindqvist. Y en el que el bombo marcando un ritmo binario del que últimamente tanto suelen rehuir, pone la guinda que orienta el tema a las mejores pistas de baile y los festivales de más caché.
12. Shelter Boy - "Atmosphere". Otro debut que nos ha sorprendido ha sido el del alemán Simon Graupner, "Failure familiar". Que, paradójicamente, suena más británico que cualquier entrega de las Islas. Porque en esta fantástica canción de indie rock están The Smiths, están The Stone Roses, están The Charlatans y quién sabe qué otras influencias de los ochenta y noventa. Aunque sus maravillosos arpegios de guitarra y estribillo merecen reconocimiento propio.
13. Baba Ali - "Black wagon". "Memory device", el álbum de debut del estadounidense afincado en Londres, nos proporcionó el que en mi opinión ha sifo el mejor tema de soul de los pasados 12 meses. Alejado de los ritmos sincopados y la nociva influencia del rap que tanto contamina este estilo últimamente, su melodía "negroide" y su obsesiva instrumentación demuestran por dónde debería ir el soul para recuperar el terreno perdido en estos años.
14. Erasure - "Secrets". Se me hace raro seguir incluyendo canciones de Vince Clarke y Andy Bell casi cuarenta años después de su debut. Pero es que en su The Neon Remixed incluyeron este gran tema, que se habían guardado de las sesiones de The Neon, sabedores de que merecía una atención especial. Una fantástica letra acerca de infidelidades intuidas sobre un efectivo bajo electrónico y la parafernalia de sintetizadores vintage que le permiten triunfar en la pista de baile y mirar de frente a los grandes clásicos del dúo.
15. Josef Salvat - "I'm sorry". Por sorpresa, tan sólo unos meses después de entregar su tercer e interesante EP/LP (The Close / Le Réveil) el australiano publicó este tema, que se supone será el anticipo de su cuarto "largo". Y que, de manera valiente, rehúye una vez más la siempre latente tentación de limitarse a su voz y al piano para instrumentar sus temas, y recurre en cambio a una caja de ritmos y a un bajo sintetizado de sonoridad retro que suponen el contrapunto perfecto para su fantástica melodía.
16. Peakes - "Day and age". Dream pop de reminiscencias New Wave, que les enseñan a Nation Of Language por dónde debería haber ido su fallido segundo álbum. El trío inglés Peakes entregó un álbum de debut no siempre inspirado, pero que en maravillas como ésta demuestra su dominio de las armonías sugerentes sin necesidad de bajar el tempo. A ver si por fin reciben la atención que merecen.
17. Koreless - "Black rainbow". El álbum de debut del galés Lewis Roberts, "Agor", fue unánimente ensalzado como uno de los mejores de la música electrónica de los pasados doce meses. Excesivamente lineal para mi gusto, contenía no obstante este formidable corte, ominoso y obsesivo a la vez que de sonoridad cristalina. Sólo le falta algo más de percusión para haber sido un tema perfecto.
18. Lala Lala - "DIVER". Para su tercer álbum, la de Chicago se alejó del indie guitarrero de sus primeras entregas, y enriqueció su paleta sonora con sintetizadores y efectos que, contra lo que cabría pensar, contribuyeron a reforzar su personalidad. Lo que U.S. Girls jamás llegarán a lograr por más que la encumbren los medios alternativos, lo logró Lillie West en este originalísimo tema.
19. Shaed - "Colorful". El mejor de los sencillos que ha visto este año del primer álbum de los estadounidenses Shaed. Pop sentido, que usa magistralmente las cuerdas sintetizadas, no rehúye de la pista de baile, y que por su melodía de notas altas posibilita el lucimiento vocal de Chelsea Lee.
20. Fred V feat. Millbrook - "Poison". El disco de debut en solitario del británico Fred V, "Radiate", resultó excesivamente monótono para dedicarle una reseña, pero contenía este gran tema de drum & bass del año 2021, oscuro, bailable y fenomenalmente interpretado por Millbrook a partes iguales.
Por más que he revisado esta lista, siempre me inquieta haber dejado fuera de la misma temas que lo merecieran, bien por la limitación en el número de canciones, bien porque no hayan llegado (aún) a mis oídos. Pero aun con ese riesgo, estoy convencido de que estas veinte canciones son un buen compendio de lo mejor que nos han ofrecido musicalmente los pasados doce meses, puesto que pone de manifiesto que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer los medios generalistas e independientes, podremos seguir encontrando grandes dosis de creatividad e innovación contemporáneas. Que, como bien saben, es lo que siempre persigo en este humilde blog.
sábado, 16 de enero de 2021
Las 20 mejores canciones internacionales de 2020
Un año más es el momento de echar la vista atrás y proponer listas que nos permitan sintetizar lo mejor de este 2020 que nos dejó hace unos días. Un año histórico por todo lo que hemos vivido, y cuyo impacto ha sido dramático en la música en directo. Afortunadamente, no se ha dejado notar tanto en cuanto a la publicación de nuevas canciones, aunque mi conclusión es que no ha mejorado el relativamente pobre nivel de este último lustro. En todo caso, como el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los cincuenta o sesenta que he conseguido escuchar, seguiré sin proponer una lista de mejores discos. Pero un año más sí que voy a proponer una lista con 20 canciones internacionales que recordar de este 2020. Con los dos criterios que siempre rigen esta lista: deben ser temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y solamente puede haber una canción por artista, para conseguir una panorámica lo más amplia posible de los últimos doce meses de la pasada década. Con la habitual ambición de localizar las armonías, las melodías, el talento, la originalidad y, al fin y al cabo, la calidad que siempre anhelo dar a conocer con mi blog.
Un año más los E.E.U.U. han aportado el mayor número de artistas (nueve), y tras ellos el Reino Unido ha ocupado la segunda posición. Pero también ha quedado espacio para artistas de otras partes del mundo, como Australia, Alemania, Canadá o Francia. Y es que como ya he mencionado otras veces, en un mundo tan globalizado cada vez es más sencillo que aparezcan artistas que consigan emocionarnos con un tema de pop o de rock universales. Así pues, después de darle muchas vueltas, aquí va la lista:
1. Kaleida - "Long noon". Sin duda, la canción más bonita del año. Podía haberse quedado en la balada del año, gracias a la desoladora progresión armónica de Cicely Goulder y la impresionante interpretación vocal de Christina Wood con la que comienza, pero no se conformaron con ello y fueron añadiendo con mesura otros instrumentos, como una guitarra o una sección de cuerda sintetizada que le dan sí cabe más personalidad e impacto. "How long... until you leave?". Los pelos de punta.
2. New Order - "Be a rebel". Sin previo aviso, los mancunianos, ya frisando los sesenta años de edad, entregaron hace unas semanas por sorpresa este tema, no se sabe si anticipo de un nuevo álbum, pero lo que sí se sabe es que además de sonar a los New Order de siempre (mezcla de hedonismo y calidad), es seguramente su mejor sencillo en lo que llevamos de siglo. Un larguísimo estribillo que sin embargo deja con ganas de más. Si hubiera incorporado un solo de bajo del nunca olvidado Peter Hook habría sido la canción del año.
3. Braids - "Young buck". "Shadow offering", el retorno del trío canadiense tras un lustro de silencio, confirmó que siguen manteniendo intacto su personalísimo sonido, que muchos denominan alt-rock a falta de una etiqueta más precisa. Mezclando instrumentos convencionales con otros más tecnológicos y con la maravillosa voz de Raphaelle Standell-Presto para cohesionar el resultado, ese "being loved by you" que repite una y otra vez nos hiere el corazón. Fascinante.
4. From Apes To Angels - "Head & heart". Es casi imposible entregar una canción con la sensibilidad más a flor de piel que esta maravilla injustamente ignorada por crítica y público. Sintetizadores que semejan nenúfares flotando, la voz tan reverberada que casi se confunden unas notas con otras, y una panoplia de sintetizadores a cual más original para rematar el conjunto. "I gave you... all the colours...".
5. Gus Dapperton - "First Aid". Si el año pasado fue Clairo la que dio el pelotazo de indie-pop contemporáneo inspirado en la mejor tradición musical estadounidense, este año ha sido Gus Dapperton quien ha tomado el relevo: comienzo con guitarra acústica en primer plano, melodía intimista, letra de arrepentimiento... pero con el talento para seguir haciendo crecer la canción a lo largo de su minutaje, con varias partes diferentes adicionales en sus casi cinco minutos, una contundente batería, reverberaciones y, sobre todo, la voz cargada de frustración en notas altas.
6. Elisabeth Elektra - "My Sisters". Para mi gusto el mejor tema de música de baile de 2020. De repercusión muy minoritaria, su excepcional línea de bajo es capaz de hermanar dos progresiones armónicas y dos melodías francamente antagónicas. Pero es que además las estrofas son infecciosas, el estribillo elegante, la letra reivindicativa y detalles como el teclado de la segunda estrofa, irresistible.
7. The Killers - "Caution". Su flojísimo "Imploding the mirage" contenía esta joya, que refrenda que aunque ya no sean capaces de entregar álbumes tan brillantes como en sus comienzos, aún saben hacer temazos de pop inmediato, arreglos intemporales y tan bien instrumentados como éste. Con mención especial para la fantástica interpretación vocal de Brandon Flowers, así como para la original idea de situar un solo de sintetizador en el primer intervalo instrumental, y otro de guitarra eléctrica en el segundo.
8. Nation Of Language - "Rush & fever". Posiblemente el del trío neoyorkino haya sido el debut más interesante de 2020. Es cierto que en su "Introduction, presence" quizá miran a los primeros ochenta más de lo necesario, pero su elegancia para recrear la transición del post-punk al techno-pop primigenio que se gestó entonces está fuera de toda duda. Como lo prueba esta canción que, partiendo de una melodía de tonos graves y con la aportación estelar de su trotón sintetizador, nos subyuga con su altivo ¿estribillo?.
9. Sylvan Esso - "Ferris Wheel". El dúo estadounidense sigue cultivando su personalísimo universo musical, a veces poco accesible pero siempre sorprendente. Como este inclasificable tema, de instrumentación singular, melodía delirante y aparente ausencia de ritmo, que sin embargo va ganando contundencia conforme avanza hasta resultar irresistible en sus dos maravillosos intervalos instrumentales.
10. Christine and the Queens - "People, I've been sad". Posiblemente la balada del año: un excelente ejemplo de que un tempo pausado no está reñido con una instrumentación contemporánea, ni es necesario hacer exhibiciones vocales para emocionar. Y el detalle de los dos idiomas le da originalidad. El único pero es que la progresión armónica es siempre la misma; si no, habría estado aún más alta en la lista.
11. Mating Ritual - "OK". Lo de los californianos es increíble en estos tiempos: cuatro álbumes en cuatro años, todos con un nivel medio sorprendemente alto, y todos lo suficientemente diferentes entre sí como para no repetirse. Fue el caso de "The bungalow", otro derroche de creatividad que en este tema se acercó al rock más intimista y devastador. Para una inmensa minoría.
12. Jessie Ware - "Save a kiss". Con este tema de bajo irresistible la británica Jessie Ware se ha ganado el trono de las pistas de baile justo el año en que no ha habido casi espacio para ellas. Inspirándose en el sonido philly de finales de los setenta para la instrumentación y jugando la baza de la calidez de su voz, sólo la falta de un estribillo más demoledor le ha impedido ser uno de los mejores temas del año.
13. Boston Manor - "Plasticine Dreams". "Glue" ha sido seguramente el mejor álbum de rock del pasado 2020. Con su ecléctica mezcla de estilos siempre bien entendidos, varios de sus sencillos podrían haber entrado en esta lista. Pero quizá mi favorito sea este tema que recuerda a Stone Temple Pilots y a Oasis a partes iguales, contundente, melódico y excelentemente interpretado.
14. Nina - "Automatic call". En su segundo álbum, "Synthian", la alemana Nina Boldt y la multi-instrumentista Laura Fares entregaron el mejor ejercicio de revival del pasado año. Porque no debemos enagañarnos: esto es puro italo-disco de hace casi cuarenta años, lo denotan su bajo sintético que vertebra el tema desde el comienzo, su sencilla caja de ritmos, y sus coloristas teclados, pero con una efectiva progresión armónica, una excelente letra, y una preciosa melodía, no hay quien se resista a su hechizo.
15. Cut Copy - "Like breaking glass". "Freeze, Melt" ha supuesto una saludable aunque arriesgada vuelta de tuerca en el sonido de los australianos. Afortunadamente ello no significa que se les haya olvidado escribir grandes canciones, como este tema espartano, de percusión obsesiva y precisos adornos electrónicos que gana con cada nueva escucha.
16. Erasure - "Hey now (think I got a feeling)". Después de treinta y cinco años de carrera, nadie debería haber esperado que Andy Bell y Vince Clarke entregaran en "The Neon", su decimo octavo álbum de estudio, una colección de canciones memorable. Pero lo sorprendente es que aún son capaces de crear temazos como éste, que podría haber sido un tema perdido de sus años gloriosos con sus sintetizadores vintage y su altísima melodía vocal, y que en realidad es su mejor sencillo en muchísimo tiempo.
17. Boniface - "Oh my God". Uno de los debuts más interesantes de 2020, Boniface es un crooner a contracorriente que, aunque no lo parezca, viene del otro lado del Atlántico para ofrecernos su pop desgarrador y grandilocuente a partes iguales, interpretado ademças por una banda de sonido clásico pero eficaz que sabe cómo arropar una composición de primerísimo nivel.
18. Freezepop - "Fantasizer". El esperado retorno tras nada menos que una década de los de Boston nos recordó que ni fueron ni serán una banda de álbumes. Pero sí de sencillos que hagan honor a su nombre, como este tema rápido, de electrónica ya nada innovadora, pero con una luminosidad en las excelentes y claramente diferenciadas tres partes de su melodía al alcance de muy pocos artistas.
19. Phantogram - "Pedestal". Al cuarto álbum de los neoyorkinos le faltaron dos o tres temas para ser su consolidación definitiva, pero este medio tiempo elegante y excelentemente producido (¡imprescindibles los auriculares para apreciar todo lo que sucede en las estrofas!) demuestra una vez más su capacidad para entregar canciones sensibles e intemporales.
20. Miley Cyrus - "Midnight Sky". La prensa internacional se ha empeñado en ensalzar los mediocres sencillos del segundo álbum de Dua Lipa, pero para mí el mejor sencillo de la música mainstream ha sido este medio tiempo de la antigua Hannah Montana. Bordeando con descaro el plagio de "Edge of midnight", el clásico de Stevie Nicks (otro temazo, sin duda), esta curiosa mezcla de pop provocativo y oscuro, pista de baile e influencias ochenteras se adhiere sin remedio a nuestro cerebro.
Pasan los años y me sigue preocupando haber dejado fuera de la lista temas de gran calidad, bien por el tamaño de la misma, bien porque no hayan llegado a mis oídos. Pero aun con ese riesgo pienso que la lista propuesta es perfectamente válida para el año tan convulso con el que se cerró la segunda década del siglo XXI, pues pone de manifiesto que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer los medios generalistas e independientes, podemos seguir encontrando grandes dosis de emoción y creatividad contemporáneas. Que es lo que siempre persigo en este blog.
Un año más los E.E.U.U. han aportado el mayor número de artistas (nueve), y tras ellos el Reino Unido ha ocupado la segunda posición. Pero también ha quedado espacio para artistas de otras partes del mundo, como Australia, Alemania, Canadá o Francia. Y es que como ya he mencionado otras veces, en un mundo tan globalizado cada vez es más sencillo que aparezcan artistas que consigan emocionarnos con un tema de pop o de rock universales. Así pues, después de darle muchas vueltas, aquí va la lista:
1. Kaleida - "Long noon". Sin duda, la canción más bonita del año. Podía haberse quedado en la balada del año, gracias a la desoladora progresión armónica de Cicely Goulder y la impresionante interpretación vocal de Christina Wood con la que comienza, pero no se conformaron con ello y fueron añadiendo con mesura otros instrumentos, como una guitarra o una sección de cuerda sintetizada que le dan sí cabe más personalidad e impacto. "How long... until you leave?". Los pelos de punta.
2. New Order - "Be a rebel". Sin previo aviso, los mancunianos, ya frisando los sesenta años de edad, entregaron hace unas semanas por sorpresa este tema, no se sabe si anticipo de un nuevo álbum, pero lo que sí se sabe es que además de sonar a los New Order de siempre (mezcla de hedonismo y calidad), es seguramente su mejor sencillo en lo que llevamos de siglo. Un larguísimo estribillo que sin embargo deja con ganas de más. Si hubiera incorporado un solo de bajo del nunca olvidado Peter Hook habría sido la canción del año.
3. Braids - "Young buck". "Shadow offering", el retorno del trío canadiense tras un lustro de silencio, confirmó que siguen manteniendo intacto su personalísimo sonido, que muchos denominan alt-rock a falta de una etiqueta más precisa. Mezclando instrumentos convencionales con otros más tecnológicos y con la maravillosa voz de Raphaelle Standell-Presto para cohesionar el resultado, ese "being loved by you" que repite una y otra vez nos hiere el corazón. Fascinante.
4. From Apes To Angels - "Head & heart". Es casi imposible entregar una canción con la sensibilidad más a flor de piel que esta maravilla injustamente ignorada por crítica y público. Sintetizadores que semejan nenúfares flotando, la voz tan reverberada que casi se confunden unas notas con otras, y una panoplia de sintetizadores a cual más original para rematar el conjunto. "I gave you... all the colours...".
5. Gus Dapperton - "First Aid". Si el año pasado fue Clairo la que dio el pelotazo de indie-pop contemporáneo inspirado en la mejor tradición musical estadounidense, este año ha sido Gus Dapperton quien ha tomado el relevo: comienzo con guitarra acústica en primer plano, melodía intimista, letra de arrepentimiento... pero con el talento para seguir haciendo crecer la canción a lo largo de su minutaje, con varias partes diferentes adicionales en sus casi cinco minutos, una contundente batería, reverberaciones y, sobre todo, la voz cargada de frustración en notas altas.
6. Elisabeth Elektra - "My Sisters". Para mi gusto el mejor tema de música de baile de 2020. De repercusión muy minoritaria, su excepcional línea de bajo es capaz de hermanar dos progresiones armónicas y dos melodías francamente antagónicas. Pero es que además las estrofas son infecciosas, el estribillo elegante, la letra reivindicativa y detalles como el teclado de la segunda estrofa, irresistible.
7. The Killers - "Caution". Su flojísimo "Imploding the mirage" contenía esta joya, que refrenda que aunque ya no sean capaces de entregar álbumes tan brillantes como en sus comienzos, aún saben hacer temazos de pop inmediato, arreglos intemporales y tan bien instrumentados como éste. Con mención especial para la fantástica interpretación vocal de Brandon Flowers, así como para la original idea de situar un solo de sintetizador en el primer intervalo instrumental, y otro de guitarra eléctrica en el segundo.
8. Nation Of Language - "Rush & fever". Posiblemente el del trío neoyorkino haya sido el debut más interesante de 2020. Es cierto que en su "Introduction, presence" quizá miran a los primeros ochenta más de lo necesario, pero su elegancia para recrear la transición del post-punk al techno-pop primigenio que se gestó entonces está fuera de toda duda. Como lo prueba esta canción que, partiendo de una melodía de tonos graves y con la aportación estelar de su trotón sintetizador, nos subyuga con su altivo ¿estribillo?.
9. Sylvan Esso - "Ferris Wheel". El dúo estadounidense sigue cultivando su personalísimo universo musical, a veces poco accesible pero siempre sorprendente. Como este inclasificable tema, de instrumentación singular, melodía delirante y aparente ausencia de ritmo, que sin embargo va ganando contundencia conforme avanza hasta resultar irresistible en sus dos maravillosos intervalos instrumentales.
10. Christine and the Queens - "People, I've been sad". Posiblemente la balada del año: un excelente ejemplo de que un tempo pausado no está reñido con una instrumentación contemporánea, ni es necesario hacer exhibiciones vocales para emocionar. Y el detalle de los dos idiomas le da originalidad. El único pero es que la progresión armónica es siempre la misma; si no, habría estado aún más alta en la lista.
11. Mating Ritual - "OK". Lo de los californianos es increíble en estos tiempos: cuatro álbumes en cuatro años, todos con un nivel medio sorprendemente alto, y todos lo suficientemente diferentes entre sí como para no repetirse. Fue el caso de "The bungalow", otro derroche de creatividad que en este tema se acercó al rock más intimista y devastador. Para una inmensa minoría.
12. Jessie Ware - "Save a kiss". Con este tema de bajo irresistible la británica Jessie Ware se ha ganado el trono de las pistas de baile justo el año en que no ha habido casi espacio para ellas. Inspirándose en el sonido philly de finales de los setenta para la instrumentación y jugando la baza de la calidez de su voz, sólo la falta de un estribillo más demoledor le ha impedido ser uno de los mejores temas del año.
13. Boston Manor - "Plasticine Dreams". "Glue" ha sido seguramente el mejor álbum de rock del pasado 2020. Con su ecléctica mezcla de estilos siempre bien entendidos, varios de sus sencillos podrían haber entrado en esta lista. Pero quizá mi favorito sea este tema que recuerda a Stone Temple Pilots y a Oasis a partes iguales, contundente, melódico y excelentemente interpretado.
14. Nina - "Automatic call". En su segundo álbum, "Synthian", la alemana Nina Boldt y la multi-instrumentista Laura Fares entregaron el mejor ejercicio de revival del pasado año. Porque no debemos enagañarnos: esto es puro italo-disco de hace casi cuarenta años, lo denotan su bajo sintético que vertebra el tema desde el comienzo, su sencilla caja de ritmos, y sus coloristas teclados, pero con una efectiva progresión armónica, una excelente letra, y una preciosa melodía, no hay quien se resista a su hechizo.
15. Cut Copy - "Like breaking glass". "Freeze, Melt" ha supuesto una saludable aunque arriesgada vuelta de tuerca en el sonido de los australianos. Afortunadamente ello no significa que se les haya olvidado escribir grandes canciones, como este tema espartano, de percusión obsesiva y precisos adornos electrónicos que gana con cada nueva escucha.
16. Erasure - "Hey now (think I got a feeling)". Después de treinta y cinco años de carrera, nadie debería haber esperado que Andy Bell y Vince Clarke entregaran en "The Neon", su decimo octavo álbum de estudio, una colección de canciones memorable. Pero lo sorprendente es que aún son capaces de crear temazos como éste, que podría haber sido un tema perdido de sus años gloriosos con sus sintetizadores vintage y su altísima melodía vocal, y que en realidad es su mejor sencillo en muchísimo tiempo.
17. Boniface - "Oh my God". Uno de los debuts más interesantes de 2020, Boniface es un crooner a contracorriente que, aunque no lo parezca, viene del otro lado del Atlántico para ofrecernos su pop desgarrador y grandilocuente a partes iguales, interpretado ademças por una banda de sonido clásico pero eficaz que sabe cómo arropar una composición de primerísimo nivel.
18. Freezepop - "Fantasizer". El esperado retorno tras nada menos que una década de los de Boston nos recordó que ni fueron ni serán una banda de álbumes. Pero sí de sencillos que hagan honor a su nombre, como este tema rápido, de electrónica ya nada innovadora, pero con una luminosidad en las excelentes y claramente diferenciadas tres partes de su melodía al alcance de muy pocos artistas.
19. Phantogram - "Pedestal". Al cuarto álbum de los neoyorkinos le faltaron dos o tres temas para ser su consolidación definitiva, pero este medio tiempo elegante y excelentemente producido (¡imprescindibles los auriculares para apreciar todo lo que sucede en las estrofas!) demuestra una vez más su capacidad para entregar canciones sensibles e intemporales.
20. Miley Cyrus - "Midnight Sky". La prensa internacional se ha empeñado en ensalzar los mediocres sencillos del segundo álbum de Dua Lipa, pero para mí el mejor sencillo de la música mainstream ha sido este medio tiempo de la antigua Hannah Montana. Bordeando con descaro el plagio de "Edge of midnight", el clásico de Stevie Nicks (otro temazo, sin duda), esta curiosa mezcla de pop provocativo y oscuro, pista de baile e influencias ochenteras se adhiere sin remedio a nuestro cerebro.
Pasan los años y me sigue preocupando haber dejado fuera de la lista temas de gran calidad, bien por el tamaño de la misma, bien porque no hayan llegado a mis oídos. Pero aun con ese riesgo pienso que la lista propuesta es perfectamente válida para el año tan convulso con el que se cerró la segunda década del siglo XXI, pues pone de manifiesto que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer los medios generalistas e independientes, podemos seguir encontrando grandes dosis de emoción y creatividad contemporáneas. Que es lo que siempre persigo en este blog.
viernes, 24 de enero de 2020
Las 20 mejores canciones internacionales de 2019
Un año más ha llegado el momento de echar la vista atrás y proponer listas que nos permitan sintetizar lo mejor de este 2019 que nos dejó hace unos días. Dado que el volumen de álbumes publicados excede los cincuenta o sesenta que consigo escuchar anualmente, no propondré una lista de mejores álbumes del año, que con seguridad sería incompleta e inexacta. Pero una vez más sí que voy a proponer una lista con 20 canciones internacionales que recordar de este 2019. Con los dos criterios ya conocidos de este humilde blog: deben ser temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y solamente puede haber una canción por artista, para conseguir una panorámica lo más amplia posible de los últimos doce meses a nivel mundial. Con la habitual ambición de localizar las armonías, el talento, la personalidad, la originalidad y, al fin y al cabo, la calidad que siempre anhelo dar a conocer con mi blog.
Un año más los E.E.U.U. han aportado el mayor número de artistas (diez), y tras ellos el Reino Unido ha ocupado la segunda posición con seis artistas. Pero también ha quedado espacio para artistas de otras partes del mundo, como Australia, Islandia o Dinamarca. Y es que como ya he mencionado otras veces, en un mundo más globalizado cada vez es más sencillo que aparezcan artistas que consigan emocionarnos con un tema de pop o de rock universal. Sin más, aquí va la lista:
1. Mating Ritual - "U.N.I.". Los hermanos Taylor llevan tres años seguidos apareciendo en esta lista, con su increíble cadencia de un nuevo álbum cada año. Y esta vez la han coronado con el sencillo más redondo de su carrera: pop que mezcla con sabio equilibrio guitarras y sintetizadores, que se puede tararear y también bailar, y además con un estribillo absolutamente irresistible.
2. Of Monsters and Men - "Wild roses". Sin duda el mejor sencillo de los islandeses desde "Little Talks": una saludable actualización de su sonido con la sensibilidad a flor de la piel en las estrofas y sin embargo con un estribillo pleno de energía.
3. Georgia - "About work the dancefloor". El segundo álbum de Georgia, "Seeking thrills", que ha visto la luz hace escasos días, ha resultado ser mucho más flojo de lo esperado, pero este temazo de pop electrónico orientado a las pistas de baile más exclusivas suena a clásico intemporal que sin duda podremos disfrutar con la misma intensidad dentro de muchos años.
4. Softwave - "Something is missing". Desde Dinamarca, y sin apenas difusión, llegó este temazo de synth-pop de melodía vocal muy exigente y estribillo digno de los mejores momentos de sus admirados Erasure. Hedonismo musical y lirismo en la letra.
5. Holychild - "Raining romance". Pop desenfadado de estructura clásica y sonido netamente contemporáneo. Y que demuestra que cuando Holychild abandonan su pose de ingenuidad forzada poseen un talento incuestionable.
6. Metronomy - "Salted caramel ice cream". En un mundo ideal éste habría sido el tema que habría revitalizado cualquier fiesta de 2019 en horas bajas. Pensemos que al menos es la demostración de que aún se puede seguir explotando la progresión armónica más expoliada de la historia (desde todo el blues hasta casi todo el rock&roll) si se sabe enriquecer con una instrumentación original y una producción meritoria.
7. Bleached - "Daydream". La confirmación de que el indie-rock californianio todavía puede sonar fresco si se posee la capacidad para crear y armonizar melodías de las hermanas Clavin, que desprenden energía y melancolía a partes iguales.
8. Geowulf - "My resignation". Sin duda el mejor tema del segundo álbum del dúo australiano. Sencillez instrumental para arropar una composición que parece una versión de lo perfecta que resulta. Y con la excelente interpretación vocal de Star Kendrick.
9. Vok - "In the dark". Increíble pero cierto: dos artistas de un país de menos de millón de habitantes en la lista. Pero es que los islandeses Vok entregaron hace unos meses un medio tiempo de una calidad tremenda, estilosa y rítmica a partes iguales. Y por cierto con un precioso vídeo de animación
10. Clairo - "Bags". Puede que hayamos asistido al hype de la temporada; o puede que hayamos descubierto a uno de los talentos con más furo del panorama internacional. El caso es que a sus diecinueve años Claire E. Cottrill fascinó a la crítica internacional con este tema de indie-pop guitarrero, de delicadeza sobrecogedora y con multitud de detalles en la instrumentación.
11. Feeder - "Daily habit". A sus cincuenta y dos años Grant Nicholas sigue negándose a bajar la intensidad y convertirse en otro artista "maduro" y "concienciado": en este sencillo sigue reivindicando las guitarras distorsionadas, los platillos por doquier, el tempo alto, las estrofas coreables y una letra tan evocadora como cierta.
12. Amber Run - "Worship". Una de las grandes joyas aún por descubir de las Islas Británicas. Con su irregular pero a ratos sobrecogedor tercer álbum "Philophobia" los ingleses Amber Run mostraron su talento para mantener viva la llama del rock tenebroso e inquietante del que tan buen ejemplo es esta balada de tremendamente elaborada instrumentación.
13. Illenium - "Blood". Con su tercer álbum "Ascend" Nicholas D. Miller confirmó que es el máximo exponente del injustamente menospreciado future bass. Y en esta canción se alejó de su vertiente más conformista y a veces un tanto sensiblera y nos desasosegó y enervó con su caja sobredimensionada y sus pitches capitaneando los crescendos instrumentales.
14. Savoir Adore - "When the summer ends". El dúo neoyorkino nos cautivó con una de las melodías más dulces del pasado año, bien arropada por un colchón instrumental muy equilibrado entre instrumentos tradicionales y electrónicos. La sutil delicadeza del mejor pop.
15. Charli XCX ft. Christine and the Queens - "Gone". Casi con seguridad el mejor sencillo del mainstream internacional: dos de las divas más cotizadas del momento, cada una de un lado de Atlántico, con un insinuante y casi explícito tema, quizá demasiado simple instrumentalmente pero compensado por una brillante melodía que además se ajusta perfectamente al rango vocal de ambas y favorece su química.
16. Madonna - "I rise". Su decepcionante "Madame X" contenía quizá el mejor sencillo de la Ciccione en casi una década, este tema lento deudor sin duda de su clásico "Frozen" pero con un swing infeccioso, una melodía en los tonos graves que tan bien se le ajustan y una producción a la altura de lo esperable en la diva.
17. Hot Chip - "Melody of love". Los británicos siguen a lo suyo, añadiendo muescas a su sólida discografía de electro-pop intemporal, que anda ya sólo un escalón por debajo de la de los grandes nombres del género. Y este tema colorista de ritmo sencillo y que contagia optimismo ha sido probablemente el mejor sencillo de "A bath full of ecstasy".
18. X Ambassadors - "Hey child". Otro regreso fallido el de los norteamericanos X Ambassadors, que con su tercer álbum "Orion" se han quedado muy lejos de repetir el éxito comercial de su anterior entrega. Y ello a pesar de este personal tema que entronca la tradición del rock fronterizo norteamericano con las instrumentaciones contemporáneas a lo Imagine Dragons.
19. Liam Gallagher - "The river". No llega al rock sucio y de aires retro de los Oasis de la última época, pero este medio tiempo lleno de rabia se le acerca lo suficiente como para calmar la adicción que sufrimos tantos y tantos seguidores desde que los Gallagher se separaron.
20. Chromatics - "Time rider". El más elegante de todos los sencillos no incluidos en su último álbum "Closer to grey" que han publicado los estadounidenses en el pasado año. Un pelín plano, es cierto, pero de una elegancia subyugante y con buenos detalles como ese teclado estridente que llena los intervalos instrumentales.
Al elaborar una lista de este tipo, todos los años me preocupa haber dejado temas de gran calidad que se hayan quedado fuera, bien por el tamaño de la misma, bien porque se me hayan podido escapar. Pero aun con ese riesgo considero que la lista propuesta es perfectamente válida, pues pone de manifiesto que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer los medios, y nos olvidamos de echar la vista al siglo XX, podemos seguir encontrando buenas dosis de emoción y creatividad contemporáneas. Que es lo que siempre persigue este blog.
Un año más los E.E.U.U. han aportado el mayor número de artistas (diez), y tras ellos el Reino Unido ha ocupado la segunda posición con seis artistas. Pero también ha quedado espacio para artistas de otras partes del mundo, como Australia, Islandia o Dinamarca. Y es que como ya he mencionado otras veces, en un mundo más globalizado cada vez es más sencillo que aparezcan artistas que consigan emocionarnos con un tema de pop o de rock universal. Sin más, aquí va la lista:
1. Mating Ritual - "U.N.I.". Los hermanos Taylor llevan tres años seguidos apareciendo en esta lista, con su increíble cadencia de un nuevo álbum cada año. Y esta vez la han coronado con el sencillo más redondo de su carrera: pop que mezcla con sabio equilibrio guitarras y sintetizadores, que se puede tararear y también bailar, y además con un estribillo absolutamente irresistible.
2. Of Monsters and Men - "Wild roses". Sin duda el mejor sencillo de los islandeses desde "Little Talks": una saludable actualización de su sonido con la sensibilidad a flor de la piel en las estrofas y sin embargo con un estribillo pleno de energía.
3. Georgia - "About work the dancefloor". El segundo álbum de Georgia, "Seeking thrills", que ha visto la luz hace escasos días, ha resultado ser mucho más flojo de lo esperado, pero este temazo de pop electrónico orientado a las pistas de baile más exclusivas suena a clásico intemporal que sin duda podremos disfrutar con la misma intensidad dentro de muchos años.
4. Softwave - "Something is missing". Desde Dinamarca, y sin apenas difusión, llegó este temazo de synth-pop de melodía vocal muy exigente y estribillo digno de los mejores momentos de sus admirados Erasure. Hedonismo musical y lirismo en la letra.
5. Holychild - "Raining romance". Pop desenfadado de estructura clásica y sonido netamente contemporáneo. Y que demuestra que cuando Holychild abandonan su pose de ingenuidad forzada poseen un talento incuestionable.
6. Metronomy - "Salted caramel ice cream". En un mundo ideal éste habría sido el tema que habría revitalizado cualquier fiesta de 2019 en horas bajas. Pensemos que al menos es la demostración de que aún se puede seguir explotando la progresión armónica más expoliada de la historia (desde todo el blues hasta casi todo el rock&roll) si se sabe enriquecer con una instrumentación original y una producción meritoria.
7. Bleached - "Daydream". La confirmación de que el indie-rock californianio todavía puede sonar fresco si se posee la capacidad para crear y armonizar melodías de las hermanas Clavin, que desprenden energía y melancolía a partes iguales.
8. Geowulf - "My resignation". Sin duda el mejor tema del segundo álbum del dúo australiano. Sencillez instrumental para arropar una composición que parece una versión de lo perfecta que resulta. Y con la excelente interpretación vocal de Star Kendrick.
9. Vok - "In the dark". Increíble pero cierto: dos artistas de un país de menos de millón de habitantes en la lista. Pero es que los islandeses Vok entregaron hace unos meses un medio tiempo de una calidad tremenda, estilosa y rítmica a partes iguales. Y por cierto con un precioso vídeo de animación
10. Clairo - "Bags". Puede que hayamos asistido al hype de la temporada; o puede que hayamos descubierto a uno de los talentos con más furo del panorama internacional. El caso es que a sus diecinueve años Claire E. Cottrill fascinó a la crítica internacional con este tema de indie-pop guitarrero, de delicadeza sobrecogedora y con multitud de detalles en la instrumentación.
11. Feeder - "Daily habit". A sus cincuenta y dos años Grant Nicholas sigue negándose a bajar la intensidad y convertirse en otro artista "maduro" y "concienciado": en este sencillo sigue reivindicando las guitarras distorsionadas, los platillos por doquier, el tempo alto, las estrofas coreables y una letra tan evocadora como cierta.
12. Amber Run - "Worship". Una de las grandes joyas aún por descubir de las Islas Británicas. Con su irregular pero a ratos sobrecogedor tercer álbum "Philophobia" los ingleses Amber Run mostraron su talento para mantener viva la llama del rock tenebroso e inquietante del que tan buen ejemplo es esta balada de tremendamente elaborada instrumentación.
13. Illenium - "Blood". Con su tercer álbum "Ascend" Nicholas D. Miller confirmó que es el máximo exponente del injustamente menospreciado future bass. Y en esta canción se alejó de su vertiente más conformista y a veces un tanto sensiblera y nos desasosegó y enervó con su caja sobredimensionada y sus pitches capitaneando los crescendos instrumentales.
14. Savoir Adore - "When the summer ends". El dúo neoyorkino nos cautivó con una de las melodías más dulces del pasado año, bien arropada por un colchón instrumental muy equilibrado entre instrumentos tradicionales y electrónicos. La sutil delicadeza del mejor pop.
15. Charli XCX ft. Christine and the Queens - "Gone". Casi con seguridad el mejor sencillo del mainstream internacional: dos de las divas más cotizadas del momento, cada una de un lado de Atlántico, con un insinuante y casi explícito tema, quizá demasiado simple instrumentalmente pero compensado por una brillante melodía que además se ajusta perfectamente al rango vocal de ambas y favorece su química.
16. Madonna - "I rise". Su decepcionante "Madame X" contenía quizá el mejor sencillo de la Ciccione en casi una década, este tema lento deudor sin duda de su clásico "Frozen" pero con un swing infeccioso, una melodía en los tonos graves que tan bien se le ajustan y una producción a la altura de lo esperable en la diva.
17. Hot Chip - "Melody of love". Los británicos siguen a lo suyo, añadiendo muescas a su sólida discografía de electro-pop intemporal, que anda ya sólo un escalón por debajo de la de los grandes nombres del género. Y este tema colorista de ritmo sencillo y que contagia optimismo ha sido probablemente el mejor sencillo de "A bath full of ecstasy".
18. X Ambassadors - "Hey child". Otro regreso fallido el de los norteamericanos X Ambassadors, que con su tercer álbum "Orion" se han quedado muy lejos de repetir el éxito comercial de su anterior entrega. Y ello a pesar de este personal tema que entronca la tradición del rock fronterizo norteamericano con las instrumentaciones contemporáneas a lo Imagine Dragons.
19. Liam Gallagher - "The river". No llega al rock sucio y de aires retro de los Oasis de la última época, pero este medio tiempo lleno de rabia se le acerca lo suficiente como para calmar la adicción que sufrimos tantos y tantos seguidores desde que los Gallagher se separaron.
20. Chromatics - "Time rider". El más elegante de todos los sencillos no incluidos en su último álbum "Closer to grey" que han publicado los estadounidenses en el pasado año. Un pelín plano, es cierto, pero de una elegancia subyugante y con buenos detalles como ese teclado estridente que llena los intervalos instrumentales.
Al elaborar una lista de este tipo, todos los años me preocupa haber dejado temas de gran calidad que se hayan quedado fuera, bien por el tamaño de la misma, bien porque se me hayan podido escapar. Pero aun con ese riesgo considero que la lista propuesta es perfectamente válida, pues pone de manifiesto que si no nos quedamos en la superficie de lo que nos tratan de imponer los medios, y nos olvidamos de echar la vista al siglo XX, podemos seguir encontrando buenas dosis de emoción y creatividad contemporáneas. Que es lo que siempre persigue este blog.
sábado, 19 de enero de 2019
Las 20 mejores canciones internacionales de 2018
Como ya es costumbre en mi blog sobre música contemporánea ha llegado la hora de echar la vista atrás y proponer listas que nos permitan sintetizar lo mejor de este 2018 que nos dejó hace unos días. Como el volumen de discos publicados excede ampliamente los cincuenta o sesenta que consigo escuchar anualmente, no voy a proponer una lista de mejores álbumes del año, que con seguridad sería incompleta e inexacta. Pero una vez más sí que voy a proponer una lista con 20 canciones internacionales que recordar de este 2018. Con los dos criterios ya conocidos del blog: seleccionar temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y escoger una única canción por artista, para conseguir una panorámica lo más amplia posible de los últimos doce meses. Con la ambición de localizar la creatividad, el talento, la personalidad, la melodía y, al fin y al cabo, la calidad que siempre anhela encontrar este humilde blog.
Nuevamente los E.E.U.U. y el Reino Unido han copado el grueso de la lista, resistiendo ante la tozudez del siempre plano hip-hop y sus derivados. Pero también ha quedado espacio para artistas de otras partes del mundo, como Australia, Alemania, Canadá, Suecia o Dinamarca. Y es que en cualquier parte del mundo surge la chispa que logra emocionarnos. Ésta es la lista:
1. Chvrches - "Miracles". Por fin un tema al nivel de las expectativas que habían despertado desde que publicaron su primer álbum. No es pop, no es rock, no es electrónica, no es una balada, no es convencional, no es experimental. Es todo eso a la vez. Y es la canción del año.
2. Mating Ritual - "Splitting in two". La mejor canción del panorama alternativo en este 2018. En clara evolución respecto a su primer álbum, los californianos entregan un tema extrañamente instrumentado y cantado, pero tan bien compuesto y arreglado que apetece volver a escucharla una y otra vez.
3. Reed & Caroline - "Before". Por increíble que parezca, un grupo tan experimental en lo musical y tan a contracorriente en su propuesta, ha entregado al mismo tiempo la mejor letra del año, una reflexión filosófica demoledora, ensalzada eso sí por una excelente interpretación vocal y una melodía intemporal.
4. Florence + The Machine - "Big God". Florence Welch sigue manteniendo su increíble talento para crear himnos con los que expandir su carrera en cada nuevo álbum. Oscura, cautivadora, personalísima y sobre todo con la mejor interpretación vocal de este 2018.
5. Orbital - "Tiny foldable cities". Otro retorno que ha superado las expectativas más optimistas, y también el mejor tema instrumental del 2018. Un carrusel impresionante de ideas y sonidos originales (más apreciable aún en la versión del álbum), con lo complicado que es eso con los medios técnicos actuales. Pero es que la progresión armónica y la superposición de melodías son brillantísimas.
6. Rüfüs du Sol - "Lost in my mind". Desde Australia, una de las mejores bandas que ha surgido en esta década, y que sigue expandiendo su arrolladora personalidad con su dance-pop elegante, de calidad, y ahora también más contemporáneo e inquietante que nunca.
7. NoMBe featuring Big Data - "Drama". De origen alemán aunque afincado en Estados Unidos, NoMBe ha debutado con la mejor canción de música negra del 2018. Es puro soul, pero también bebe del funky en sus guitarras y recupera los violines del sonido philly. Y todo ello con una fantástica melodía y una instrumentación plenamente contemporánea.
8. Lydmor - "Money Towers". La mejor canción de elecro-pop de los últimos doce meses. Renunciando a mirar a los ochenta como tantos otros artistas, la danesa Jenny Rossande ha entregado el mejor álbum de su carrera, del que sobresale este temazo que recupera influencias étnicas a lo Odesza, los teclados del trance e incluso la cadencia del reguetón, para rematar el conjunto con un desconcertante y a la vez maravilloso estribillo.
9. Cloves - "Bringing the house down". Rock clásico entregado desde las antípodas. El tema que Jack White siempre ha querido escribir, pero mucho mejor cantado, más elegante y con la sorpresa de la instrumentación sinfónica en el estribillo.
10. You Drive - "Home in my love". Un proyecto paralelo formado por Makeup + Vanity Set y Jasmin Kaset que desgraciadamente ha pasado completamente desapercibido. Synth-pop de aire retro pero con una melodía tan melancólica y maravillosa, una interpretación vocal tan perfecta y un puñado de sintetizadores y efectos tan inspirados que habría sido un clásico en un mundo ideal.
11. SSION - "Comeback". El mejor tema para salir de fiesta de este 2018. El siempre transgresor y ultra-creativo Cody Critcheloe regresó seis años después con este tema de música de baile que emparenta Kylie Minogue con Scissor Sisters y los pasa por la batidora experimental de The Chemical Brothers. Petardeo de calidad. Y por cierto, con un vídeo muy elaborado y original.
12. Poppy - "Time is up". Ni Ariana Grande, ni Camilla Cabello, ni Charlie XCX, ni Selena Gómez. Si quieren Vd. a una artista femenina veinteañera que entregue pop para adolescentes de todo el mundo, pero con talento y calidad para ser disfrutado por públicos musicalmente más exigentes, quédense con Poppy. Con la ayuda de Dipplo entregó este tema de pop envolvente, psicodélico, tecnificado y bailable. Música para las masas.
13. Bob Moses - "Back down". Los canadienses han generalizado su sonido con su segundo álbum, pero también han aumentado su capacidad de componer temas como éste, clásico, atemporal y elegante a partes iguales. Ideal para admiradores de Coldplay.
14. Still Corners - "Black lagoon". Los estadounidenses siguen en su mundo particular de dream pop intimista y guitarrero, como lo demuestra esta gran canción, sin duda el mejor comienzo instrumental del pasado año. Casi seis minutos intensamente demoledores. "Can't get away...".
15. Robyn - "Missing U". El flojísimo retorno de la cantante y compositora sueca tras ocho años al menos contenía este temazo, a la altura de los grandes momentos de su dilatada carrera. Melancolía para la pista de baile con Giorgio Moroder entre ceja y ceja, y una emocionante sinceridad en su letra y música.
16. Let's Eat Grandma - "Falling Into Me". Las todavía adolescentes Rosa Walton y Jenny Hollingworth han demostrado que a pesar de su edad, su apariencia y lo cándido de su nombre artístico, esconden un talento inconcebible. Especialmente en temas derivativos como éste, con una estructura nada convencional, la psicodelia como bandera, la experimentación sintética como anhelo y las melodías justas para poder disfrutar del resultado durante seis minutos. Increíble pero cierto.
17. Cat Power & Lana del Rey - "Woman". El regreso de la reina del indie-folk-country se quedó un escalón por debajo de lo esperado, pero contenía este argumento para todos los públicos a dúo con la mainstream Lana del Rey. Reivindicando en un momento muy adecuado el papel de las mujeres con una fantástica estrofa, el necesario hammond y un simplón pero efectivo estribillo.
18. Illenium - "Take you down". El estadounidense Nicholas D. Miller anticipó hace unos meses el que será su tercer álbum con otro tema de future bass marca de la casa: un precioso arpegio de guitarra, intimismo a raudales, sus bajos sintetizados convenientemente modulados y una maravillosa melodía. Volviendo a demoler prejuicios sobre la creatividad de los DJs.
19. Dubstar - "Why don't you kiss me". Su regreso sorpresa tras nada menos que dieciocho años aunó respeto por su carrera y capacidad para seguir componiendo buenas canciones de pop clásico, luminoso, con la dosis justa de tecnología y sus siempre brillantes arabescos instrumentales, como éste.
20. Lala Lala - "Destroyer". Aunando garage, post-rock y grunge con un estribillo imposible y fascinante, la banda de rock alternativa estadounidense se ha ganado por méritos propios su hueco en esta lista. Para los que pensaban que la música de guitarras sucias y pocos medios ya no daba más de sí.
Como sucede siempre que se propone una lista de este tipo, seguro que echan en falta otros temas de gran calidad que se han quedado fuera. De hecho, probablemente plantee como hice el año pasado otra lista de 20 temas interesantes y recomendables de este 2018. Pero de momento quédense con esta lista, que pone de manifiesto que si no nos conformamos con las modas y los revivals podremos seguir encontrando emoción y creatividad contemporáneas.
Nuevamente los E.E.U.U. y el Reino Unido han copado el grueso de la lista, resistiendo ante la tozudez del siempre plano hip-hop y sus derivados. Pero también ha quedado espacio para artistas de otras partes del mundo, como Australia, Alemania, Canadá, Suecia o Dinamarca. Y es que en cualquier parte del mundo surge la chispa que logra emocionarnos. Ésta es la lista:
1. Chvrches - "Miracles". Por fin un tema al nivel de las expectativas que habían despertado desde que publicaron su primer álbum. No es pop, no es rock, no es electrónica, no es una balada, no es convencional, no es experimental. Es todo eso a la vez. Y es la canción del año.
2. Mating Ritual - "Splitting in two". La mejor canción del panorama alternativo en este 2018. En clara evolución respecto a su primer álbum, los californianos entregan un tema extrañamente instrumentado y cantado, pero tan bien compuesto y arreglado que apetece volver a escucharla una y otra vez.
3. Reed & Caroline - "Before". Por increíble que parezca, un grupo tan experimental en lo musical y tan a contracorriente en su propuesta, ha entregado al mismo tiempo la mejor letra del año, una reflexión filosófica demoledora, ensalzada eso sí por una excelente interpretación vocal y una melodía intemporal.
4. Florence + The Machine - "Big God". Florence Welch sigue manteniendo su increíble talento para crear himnos con los que expandir su carrera en cada nuevo álbum. Oscura, cautivadora, personalísima y sobre todo con la mejor interpretación vocal de este 2018.
5. Orbital - "Tiny foldable cities". Otro retorno que ha superado las expectativas más optimistas, y también el mejor tema instrumental del 2018. Un carrusel impresionante de ideas y sonidos originales (más apreciable aún en la versión del álbum), con lo complicado que es eso con los medios técnicos actuales. Pero es que la progresión armónica y la superposición de melodías son brillantísimas.
6. Rüfüs du Sol - "Lost in my mind". Desde Australia, una de las mejores bandas que ha surgido en esta década, y que sigue expandiendo su arrolladora personalidad con su dance-pop elegante, de calidad, y ahora también más contemporáneo e inquietante que nunca.
7. NoMBe featuring Big Data - "Drama". De origen alemán aunque afincado en Estados Unidos, NoMBe ha debutado con la mejor canción de música negra del 2018. Es puro soul, pero también bebe del funky en sus guitarras y recupera los violines del sonido philly. Y todo ello con una fantástica melodía y una instrumentación plenamente contemporánea.
8. Lydmor - "Money Towers". La mejor canción de elecro-pop de los últimos doce meses. Renunciando a mirar a los ochenta como tantos otros artistas, la danesa Jenny Rossande ha entregado el mejor álbum de su carrera, del que sobresale este temazo que recupera influencias étnicas a lo Odesza, los teclados del trance e incluso la cadencia del reguetón, para rematar el conjunto con un desconcertante y a la vez maravilloso estribillo.
9. Cloves - "Bringing the house down". Rock clásico entregado desde las antípodas. El tema que Jack White siempre ha querido escribir, pero mucho mejor cantado, más elegante y con la sorpresa de la instrumentación sinfónica en el estribillo.
10. You Drive - "Home in my love". Un proyecto paralelo formado por Makeup + Vanity Set y Jasmin Kaset que desgraciadamente ha pasado completamente desapercibido. Synth-pop de aire retro pero con una melodía tan melancólica y maravillosa, una interpretación vocal tan perfecta y un puñado de sintetizadores y efectos tan inspirados que habría sido un clásico en un mundo ideal.
11. SSION - "Comeback". El mejor tema para salir de fiesta de este 2018. El siempre transgresor y ultra-creativo Cody Critcheloe regresó seis años después con este tema de música de baile que emparenta Kylie Minogue con Scissor Sisters y los pasa por la batidora experimental de The Chemical Brothers. Petardeo de calidad. Y por cierto, con un vídeo muy elaborado y original.
12. Poppy - "Time is up". Ni Ariana Grande, ni Camilla Cabello, ni Charlie XCX, ni Selena Gómez. Si quieren Vd. a una artista femenina veinteañera que entregue pop para adolescentes de todo el mundo, pero con talento y calidad para ser disfrutado por públicos musicalmente más exigentes, quédense con Poppy. Con la ayuda de Dipplo entregó este tema de pop envolvente, psicodélico, tecnificado y bailable. Música para las masas.
13. Bob Moses - "Back down". Los canadienses han generalizado su sonido con su segundo álbum, pero también han aumentado su capacidad de componer temas como éste, clásico, atemporal y elegante a partes iguales. Ideal para admiradores de Coldplay.
14. Still Corners - "Black lagoon". Los estadounidenses siguen en su mundo particular de dream pop intimista y guitarrero, como lo demuestra esta gran canción, sin duda el mejor comienzo instrumental del pasado año. Casi seis minutos intensamente demoledores. "Can't get away...".
15. Robyn - "Missing U". El flojísimo retorno de la cantante y compositora sueca tras ocho años al menos contenía este temazo, a la altura de los grandes momentos de su dilatada carrera. Melancolía para la pista de baile con Giorgio Moroder entre ceja y ceja, y una emocionante sinceridad en su letra y música.
16. Let's Eat Grandma - "Falling Into Me". Las todavía adolescentes Rosa Walton y Jenny Hollingworth han demostrado que a pesar de su edad, su apariencia y lo cándido de su nombre artístico, esconden un talento inconcebible. Especialmente en temas derivativos como éste, con una estructura nada convencional, la psicodelia como bandera, la experimentación sintética como anhelo y las melodías justas para poder disfrutar del resultado durante seis minutos. Increíble pero cierto.
17. Cat Power & Lana del Rey - "Woman". El regreso de la reina del indie-folk-country se quedó un escalón por debajo de lo esperado, pero contenía este argumento para todos los públicos a dúo con la mainstream Lana del Rey. Reivindicando en un momento muy adecuado el papel de las mujeres con una fantástica estrofa, el necesario hammond y un simplón pero efectivo estribillo.
18. Illenium - "Take you down". El estadounidense Nicholas D. Miller anticipó hace unos meses el que será su tercer álbum con otro tema de future bass marca de la casa: un precioso arpegio de guitarra, intimismo a raudales, sus bajos sintetizados convenientemente modulados y una maravillosa melodía. Volviendo a demoler prejuicios sobre la creatividad de los DJs.
19. Dubstar - "Why don't you kiss me". Su regreso sorpresa tras nada menos que dieciocho años aunó respeto por su carrera y capacidad para seguir componiendo buenas canciones de pop clásico, luminoso, con la dosis justa de tecnología y sus siempre brillantes arabescos instrumentales, como éste.
20. Lala Lala - "Destroyer". Aunando garage, post-rock y grunge con un estribillo imposible y fascinante, la banda de rock alternativa estadounidense se ha ganado por méritos propios su hueco en esta lista. Para los que pensaban que la música de guitarras sucias y pocos medios ya no daba más de sí.
Como sucede siempre que se propone una lista de este tipo, seguro que echan en falta otros temas de gran calidad que se han quedado fuera. De hecho, probablemente plantee como hice el año pasado otra lista de 20 temas interesantes y recomendables de este 2018. Pero de momento quédense con esta lista, que pone de manifiesto que si no nos conformamos con las modas y los revivals podremos seguir encontrando emoción y creatividad contemporáneas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






