Como ya comenté en mi última entrada, cuando terminé de preparar el pasado mes de Enero mi lista de mejores canciones internacionales de 2024, me encontré con que había pre-seleccionado más de sesenta temas. Así que tras presentarles semanas atrás las veinte mejores, y hace unos días otras veinte recomendables, cierro ahora el repaso al pasado ejercicio con veinte canciones adicionales que, a mi modo de ver, merecen la pena.
Al igual que con la entrada que dediqué a las teóricas posiciones veintiuno al cuarenta, debo adelantar que tampoco en esta oportunidad he establecido un orden entre ellas, por las mismas razones que expuse entonces. Eso sí, como en todas mis listas anuales, la selección la conforman exclusivamente canciones internacionales que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip a lo largo del año que recientemente nos dejó.
Sin más dilación, aquí les ofrezco la lista:
Sophie Ellis-Bextor - "Freedom Of The Night". La cantante británica anticipó el que en 2025 debería ser su siguiente álbum de estudio con este tema "marca de la casa": bailable, elegante, con reminiscencias a la época dorada de la música disco y dos progresiones armónicas en principio antagónicas pero que encajan perfectamente: la melancólica de sus estrofas y la hedonista de su estribillo. Una diva intemporal.
Megan McDuffee & Jordan Fiction - "Anywhere With You". A medio camino entre los momentos más oscuros de The Cure y el indie pop de los noventa, la polifacética artista californiana se aleja de su característico synthpop tétrico para demostrarnos la versatilidad de su talento. Algo a lo que sin duda contribuye el neoyorkino Jordan Fiction, quien comparte interpretación vocal y añade una infecciosa guitarra.
Jain - "Nobody Knows". Aunque la pegada comercial de la artista francesa ha ido menguando con cada nueva entrega, y ya no la vemos copar como antaño las listas del país vecino, a veces sigue entregando trallazos como estos tres minutos de electro-pop que miran con respeto y quizá excesiva fidelidad al pasado, pero que nos demuestran que este tipo de sonidos no sólo se sigue cultivando en los países escandinavos, sino también en latitudes más templadas.
Phantogram - "Come Alive". El dúo neoyorkino es otra banda que va perdiendo fuerza poco a poco: su quinto álbum, "Memory of a Day", fue el primero en no alcanzar el top 100 en su país. Pero no era un mal disco, como lo demuestra el que probablemente es su mejor momento, este medio tiempo de electrónica sintética, múltiples efectos y sonoridades envolventes que arropan una bonita melodía, difícil de interpretar.
Blusher - "Overglow". Mientras esperamos su debut en formato álbum, el trío australiano sigue allanando el terreno con EPs y sencillos como éste, que puede parecer un tanto anodino en sus estrofas, pero que descolla en un estribillo lleno de contagiosa vitalidad, confirmando una vez más que no es tan importante disponer de tres voces poderosas, sino saberlas complementar. Con el añadido de un acelerón en su parte instrumental difícil de superar.
Halsey - "Lucky". Acercándose al indie-pop con toques folk de su compatriota Clairo, pero con más instinto comercial, la norteamericana Halsey volvió a mostrar su eclecticismo en un quinto álbum ("The Great Impersonator") que siguió triunfando a nivel comercial (top 2 en su país) y cuyo contenido oscilaba entre lo simplemente interesante y lo notable. ¿Qué dirá Tracey Chapman del arpegio de guitarra que vertebra este tema delicado?
All Fires - "Bones". Michael Roman, el artista de Atlanta, sigue demostrando que va por libre sustentado en su innegable talento como creador. Y en este contagioso medio tiempo abandona el rock vertiginoso que tal vez lo caracteriza y nos propone un medio tiempo oscuro, que no renuncia a las guitarras pero tampoco a los sonidos electrónicos. Y que hace que nos preguntemos: ¿De verdad su estribillo no es una versión?
Delaurentis - "Unbelievable green". La francesa Cécile Léogé demostró en 2024 con su segundo álbum ("Musicalism") que su propuesta musical va más allá de la espectacularidad de sus performances en directo. Su electrónica mezcla ambient, techno y dance-pop con criterio, y su delicada voz y sus controladores MIDI de última generación ponen el resto. Como en este sencillo, seguramente el más accesible que ha publicado hasta ahora.
Bully - "Atom Bomb". La banda liderada por Alicia Bognanno sigue luchando a pesar de que los años pasan y el resto de los miembros originales han ido abandonando el proyecto. Pero ella se basta y se sobra para entregar la que posiblemente haya sido la mejor balada de voz y piano de los pasados doce meses. Con una honestidad y una calidad en la intepretación que ponen los pelos de punta, sólo cabe esperar que esta maravilla acabe formando parte de su próximo álbum.
Night Club - "Crime Scene". El dúo de Los Ángeles retornó el año pasado con el que es ya su cuarto álbum, "Masochist". Y aunque en mi opinión siguen sin ser capaces de entregar un disco redondo, tal vez porque les falte algo de talento para tanto minutaje, sí siguen añadiendo muescas a su revolver de synth-pop aderezado con dark-wave, en este caso recurriendo a la efectiva distorsión instrumental. Su estética gótica y provocativa hacen el resto.
Abbie Ozard - "anything for you". La británica debutó por fin en formato álbum en 2024. "everything still worries me" la mostró aún en fase de crecimiento, pero lo que sí queda claro es que su propuesta no pierde sensibilidad por muchas guitarras estridentes que le añada a sus estrofas, o por mucho protagonismo que cobren en su parte instrumental. Si es capaz de afinar el tiro, podrá dar bastante más de sí en futuras entregas.
Kylie Minogue - "Lights Camera Action". Casi cuarenta años después de su debut, la australiana aún sigue manteniendo una envidiable repercusión a nivel mundial. Y para prolongar el éxito de su aclamado "Tension" de 2023, hace pocos meses publicó "Tension II", que se mueve en similares parámetros. Y que este tema, su primer sencillo defiende a la perfección: pasajes instrumentales estridentes, estrofas oscuras y un sorprendente estribillo que nada tiene que envidiar a los mejores de su carrera. ¿Será que ha descubierto el exilir de la eterna juventud?
Nilüfer Yanya - "Like I Say (I runaway)". Con su tercer álbum, "My Method Actor", la londinense ha conseguido el reconocimiento casi unánime de la crítica especializada, al tiempo que un meritorio éxito comercial. Y es que, como esta canción demuestra, se puede sonar alternativo, sincero y al margen de las modas, y al mismo tiempo dotar de un sonido contemporáneo al tan manoseado indie-rock. Por muy singular que sea su melodía principal.
Tears For Fears - "The Girl That I Call Home". Junto al de sus paisanos The Cure, el de Tears For Fears ha sido el gran retorno de 2024. Pero mientras que aquellos gozan de un culto que se ha mantenido inalterado a lo largo de los años, a Roland Orzabal y Curt Smith no tanta gente los echaba de menos. En realidad, tras más de cuarenta años en activo, tampoco yo esperaba un gran disco, pero sí temas que nos recordaran que su mezcla de fastuosidad y elegancia con toques de rock seguía vigente. Y en ese aspecto esta meritoria canción no decepciona. Aparte de que su producción sigue al nivel de sus mejores años.
Night Tapes - "To be free". El trío londinense de dream-pop suele para mi gusto pecar de meloso, tal vez por la voz excesivamente frágil de Iiris Vesik, o porque su sonido es tan acolchado que a veces cuestar distinguir sus diferentes instrumentos. Pero en su último sencillo me parece que han conseguido que pese más una composición intachable y unas atmósferas un poco menos convencionales.
Elizabeth Elektra - "Desire". La solista británica sigue por desgracia sin salir de un círculo absolutamente minoritario. Aunque su pop de influencias ochenteras es capaz de oscilar de entregar temas tan cálidos y sensuales como este medio tiempo de letra ardiente, interpretación poderosa y estribillo irresistible. Injustamente minusvalorada.
Fred V feat. Lottie Jones & Richter - "Games". En su último álbum, "Luminous", el drum & bass del inglés Fred V seguía explorando el maridaje de los ritmos vertiginosos del género con las atmósferas evocadoras e incluso las composiciones pop. Su propuesta en formato álbum puede pecar de reiterativa, pero si nos quedamos con puntuales es fácil apreciar su talento creativo. Como en este tema, probablemente el mejor sencillo del disco.
Hana Vu - "Care". Personalmente prefería "Look Alive", pero como no ha sido uno de los sencillos escogidos de "Romanticism", el cuarto álbum de la solista californiana, he optado por escoger este como el segundo mejor momento de su álbum. Su maravillosa voz encaja a la perfección con la instrumentación acústica de este emotivo medio tiempo al que acompaña, de propina, uno de los vídeos más provocativos de la temporada.
Circa Waves - "We Made It". Anticipando el que hace unos días se ha convertido ya en su sexto álbum de estudio ("Death & Love Pt.1") la banda de Liverpool confirmó encontrarse en estado de gracia con este tema de rock intemporal que resulta ampulosamente apoteósico desde su mismo comienzo. Aunque entre medias del mismo son capaces de insertar un reposado y melódico estribillo sin que desentone del resto de la canción.
Emika - "Haze". La alemana Ema Jolly, alias Emika, sigue con su imperturbable cadencia creativa, lo que se traduce en su frenético ritmo de publicación de álbumes (lleva nada menos que once en poco más de una década, dos de ellos el pasado 2024). Y aunque su electrónica experimental con toques de dubstep puede resultar a menudo difícil y siempre fría, es innegable la creatividad que atesora. Como en este tema, que da título a su penúltimo álbum, y que supera con creces a tótems de este género como Burial o MMount Kimbie.
Ahora sí que doy por terminado esta apasionante revisión por las sesenta canciones internacionales que he decidido destacar del pasado año. Estén más o menos de acuerdo con mi selección, espero que estas tres últimas entradas les hayan servido para descubrir algunos grandes momentos de 2024 que quizá les habían pasado desapercibidos.
Un aficionado a la música pop-rock contemporánea que no se resigna a que creer que ya no se publica música de calidad.
Mostrando entradas con la etiqueta 2024. Mostrar todas las entradas
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martes, 11 de febrero de 2025
lunes, 3 de febrero de 2025
Otras 20 canciones internacionales recomendables de 2024
En mi anterior entrada, dedicada a mi lista con las 20 mejores canciones internacionales de 2024, ya les adelanté que, a mi modo de ver, la producción de grandes canciones internacionales había vuelto a ser claramente superior a la de los primeros años de esta década, y al nivel de la de 2023. Por esa razón, pero también por las dificultades a la hora de seleccionar mis veinte favoritas, les ofrezco no una sino dos entradas adicionales con nada menos que esos cuarenta "descartes" (y entrecomillo porque, como anticipo en el título, se trata de canciones recomendables). Así que la presente entrada y la siguiente van a tener como fin presentarles otras veinte canciones adicionales cada una de 2024.
Antes de entrar en materia con esta segunda entrega de mi selección de 2024, debo advertirles que, a diferencia de la entrada anterior, he preferido no ordernar las canciones del veintiuno al cuarenta; me parecía una minuciosidad excesiva, además de no ser mi intención a la hora de presentarles estos temas. Por lo demás, mantengo el criterio habitual: todas ellas son canciones internacionales que han visto la luz en formato sencillo/videoclip a lo largo de los pasados doce meses.
Sin más dilación, aquí les ofrezco la lista:
Laurel - "45 Degrees". Tras seis años de silencio, la atractiva solista británica retornó con un disco ("Palpitations") que tal vez miraba en exceso al pasado. Pero lo que hacía con gran sensibilidad y buen gusto, de los que este medio tiempo de interpretación irreprochable es un fiel reflejo.
Dylan - "The Alibi". Otra solista británica, que en este caso lo que entregó fue un sencillo que anticipa el que, a no mucho tardar, debería ser segundo álbum. Pop contemporáneo, bien instrumentado y mejor armonizado, en una de esas canciones a las que solamente la falta de una mayor promoción la ha privado de un éxito masivo. Porque el estribillo es fantástico.
Pet Shop Boys - "Loneliness". El sencillo que anticipó el decimosexto álbum del veterano dúo ("Nonetheless") resiste la dura prueba de ser interpretada en concierto junto a sus grandes clásicos. Y además es un estupendo exponente de las particularidades de esta entrega (sección de cuerda, voces dobladas). ¿Hasta cuándo aguantarán con un nivel así?
Hembree - "Money Time Love". El quinteto estadounidense parece que sigue sin tomarse demasiado en serio a sí mismo. O tal vez piensan que su pop-rock debe de ser festivo y disfrutable por encima de todas las cosas. Pero a sus estrofas de segundas voces desquiciantes le sigue un estribillo brutal, de estos que en cualquier garito alternativo arrasaría... si lo conocieran.
Gracie Abrams - "Risk". Otra solista femenina (norteamericana en este caso), que con su segundo álbum ("The Secret of Us") ha dado la campanada, consiguiendo salir del circuito indie para arrasar a nivel de ventas en casi todo el mundo. A pesar de que ha sido completamente fiel a lo que constituía el sello de identidad de su debut: la delicadeza, las emociones a flor de piel, la preferencia por las instrumentaciones acústicas... A ver si a partir de ahora es capaz de aguantar la presión del showbusiness.
Joe Goddard feat. Findia - "Destiny". El músico y DJ británico aprovechó el parón de su banda matriz, Hot Chip, para publicar su tercer álbum en solitario ("Harmonics"), quizá el más flojo de los suyos hasta ahora (en parte debido a la lógica dispersión artística de un creador que se apoya tanto en otros colaboradores). Pero que contenía trallazos de dance-pop para todo tipo de pistas como éste, capaz de encajar una melodía completa con estrofas, estribillo y parte nueva, con toda la parafernalia habitual de Goddard a los platos.
Orla Gartland - "Little Chaos". Una solista femenina más, esta vez irlandesa, que con su segundo álbum ("Everybody Needs a Hero") tal vez haya dado un paso atrás respecto a la repercusión que se esperaba de ella, pero que ha seguido entregando píldoras de rock actualizado a las sonoridades de 2024. Porque a ver si no cómo explicamos hace convivir un excelente (y largo) riff de guitarra con esos pasajes de ironía sintetizada.
Telenova - "Teardrop". Personalmente esperaba más del álbum de debut del trío australiano ("Time Is A Flower"), por lo que se había dicho de ellos y por medios tiempos impecables como éste. Pero al disco tal vez le sobraba ampulosidad y le faltaba un poco de inspiración. Algo que por fortuna no aplica a este medio tiempo triste, de instrumentación tan intemporal como inmaculada. Ideal para una melancólica tarde de invierno.
The Veronicas - "Here To Dance". A pesar del tiempo transcurrido desde su último álbum de estudio, el dúo que forman las gemelas Origliasso regresó en 2024 con un mini álbum ("Gothic Summer") de apenas 22 minutos de duración. Que sin embargo, lograba explorar las distintas caras musicales de una banda poliédrica, capaz de arrimarse casi a cualquier estilo sin perder comercialidad. Como en el caso de este tema que no sabemos si es pop, funky, rock o disco, pero que resulta disfrutable para todo al que le guste uno de estos estilos.
Girli - "Crush me up". Y una solista femenina más, en este caso del mismo Londres. Que con su segundo disco ("Matriarchy") ha empezado a salir de los ámbitos más minoritarios, aunque aún sigue siendo una desconocida para el gran público. A pesar de que es capaz de mezclar los sonidos más ochenteros con el hyperpop más actual, y sonar a ella misma. Y encima conjugando baile y reivindicación. Sólo le falta afinar un poco más el tiro para dar el gran salto.
Boston Manor - "HEAT ME UP". Con su quinto álbum ("Sundiver"), la banda de punk-rock británica dio un peligroso paso atrás justo cuando parecía que su propuesta iba a desbordar su tradicional ámbito minoritario. Porque entre su tracklist costaba encontrar momentos de verdadera oscuridad, de su proverbial rabia contenida. Pero afortunadamente, alguno había, como éste tema de rock al límite con el que parecen reivindicar que aún son una de las mejores bandas de rock de la actualidad.
Hippo Campus - "Everything At Once". La banda de Minessota sigue cómoda en su ámbito de pop reposado y mayoritariamente acústico, y su última entrega ("Everything At Once") lo refrendó por completo. Algo que no es en absoluto malo para los que echan de menos que otras bandas como Belle And Sebastian, Travis o incluso los primeros Coldplay sigan creando medios tiempos exquisitos como éste. Emoción sin artificios.
Propaganda - "Tipping Point". Quizá en respuesta a los xPropaganda que revivieron las vocalistas originales de la banda hace un par de temporadas, en 2024 los alemanes Ralf Dörper y Michael Mertens recuperaron la mítica denominación original de su proyecto de los ochenta con un álbum del mismo título que, no obstante, quedaba por debajo del entregado por sus ex-compañeras. Aunque contenía este tema, de lejos lo mejor del disco: sintético desde su acolchado comienzo y rematado por un notable estribillo.
Julia-Sophie - "Numb". Otra solista más, en este caso la franco-británica Julia-Sophie. Que con su experimental álbum de debut ("Forgive too slow") demostró que también sabía cómo crear música accesible para un público más amplio. Como lo demuestra este tema de aparente spoken word electrónico que poco a poco va ganando ritmo hasta desembocar en un estribillo infeccioso primero, y unos desquiciantes pasajes instrumentales después.
Everything Everything - "Cold Reactor". El ya veterano cuarteto de Manchester entregó en 2024 el que para mí es su mejor álbum hasta la fecha: "Mountain Head", su séptimo disco, los mostraba con una personalidad y una confianza en su propuesta apabullentes. Y dentro de un puñado de sencillos notables, seguramente el más llamativo era este tema rápido que para otras bandas no habría pasado de un buen número de power-pop, pero que ellos llevaron a una etérea superposición vocal, con un elaborado estribillo y un todavía mejor tramo instrumental final.
Confidence Man - "So What". Desde que debutaron en formato álbum en 2018, la banda de Brisbane (Australia) ha ido ganando repercusión allende sus fronteras gracias a su propuesta desenfada, apta para una gran variedad de festivales. Así hasta llegar a este tema de disco-pop tan honestamente festivo como disfrutable. Hedonismo en estado puro, ajeno a mensajes y modas. So What?
Underworld - "Techno Shinkansen". Tras un lustro de ausencia, Karl Hyde y Rick Smith regresaron en 2024 con el que es ya su undécimo álbum. "Strawberry Hotel" no será su disco más inspirado, y ni de lejos de los más arriesgados sonoramente hablando. Pero de su coctelera de house, techno y ambient, aderezado con toques de pop y siempre bailable en la discoteca o el festival de turno, siguen extrayendo grandes temas, como este instrumental cuyo título no puede ser más adecuado a su sonido.
Public Service Broadcasting - "Electra". El cuarto británico de art-rock / krautrock regresó en 2024 con su quinto álbum. "The Last Flight" demostró una vez más que su propuesta puede resultar tan personal y ajena a las modas como exitosa en las listas (nuevamente Top 3 en su país). Quizá porque a su sonido pulido y a su vocación exploratoria le aportan la suficiente dosis de pop como para volverlo accesible al gran público.
Echo Machine - "Anticipation". La banda escocesa tardó tanto tiempo en darle continuidad a su impactante debut (nada menos que cuatro años de silencio hasta su "Accidental Euphoria") que perdieron toda oportunidad de salir de su círculo minoritario. Algo que de todas formas no habría merecido un álbum claramente inferior a su primera entrega, aunque este tema de rock épico y singular interpretación vocal mantenga el nivel de sus primeros trallazos.
Poppy - "Crystallized". Cada vez más orientada al heavy-metal, la artista de Boston Moriah Rose Pereira (es decir, Poppy), nos recordó con esta canción vertiginosa que aún sabe cómo mirar a los ochenta y darle un disfrutable barniz electrónico a sus canciones más melódicas, como solía hacer en sus cinco álbumes anteriores.
Y es que en esta lista donde las solistas son amplia mayoría no quedaba otra alternativa que cerrar con una última fémina. En todo caso, espero que esta recopilación les haya ayudado a descubrir otros grandes momentos de 2024 que quizá les habían pasado desapercibidos. Al tiempo que les emplazo a mi próxima entrada, otra recomendable selección de veinte grandes temas internacionales.
Antes de entrar en materia con esta segunda entrega de mi selección de 2024, debo advertirles que, a diferencia de la entrada anterior, he preferido no ordernar las canciones del veintiuno al cuarenta; me parecía una minuciosidad excesiva, además de no ser mi intención a la hora de presentarles estos temas. Por lo demás, mantengo el criterio habitual: todas ellas son canciones internacionales que han visto la luz en formato sencillo/videoclip a lo largo de los pasados doce meses.
Sin más dilación, aquí les ofrezco la lista:
Laurel - "45 Degrees". Tras seis años de silencio, la atractiva solista británica retornó con un disco ("Palpitations") que tal vez miraba en exceso al pasado. Pero lo que hacía con gran sensibilidad y buen gusto, de los que este medio tiempo de interpretación irreprochable es un fiel reflejo.
Dylan - "The Alibi". Otra solista británica, que en este caso lo que entregó fue un sencillo que anticipa el que, a no mucho tardar, debería ser segundo álbum. Pop contemporáneo, bien instrumentado y mejor armonizado, en una de esas canciones a las que solamente la falta de una mayor promoción la ha privado de un éxito masivo. Porque el estribillo es fantástico.
Pet Shop Boys - "Loneliness". El sencillo que anticipó el decimosexto álbum del veterano dúo ("Nonetheless") resiste la dura prueba de ser interpretada en concierto junto a sus grandes clásicos. Y además es un estupendo exponente de las particularidades de esta entrega (sección de cuerda, voces dobladas). ¿Hasta cuándo aguantarán con un nivel así?
Hembree - "Money Time Love". El quinteto estadounidense parece que sigue sin tomarse demasiado en serio a sí mismo. O tal vez piensan que su pop-rock debe de ser festivo y disfrutable por encima de todas las cosas. Pero a sus estrofas de segundas voces desquiciantes le sigue un estribillo brutal, de estos que en cualquier garito alternativo arrasaría... si lo conocieran.
Gracie Abrams - "Risk". Otra solista femenina (norteamericana en este caso), que con su segundo álbum ("The Secret of Us") ha dado la campanada, consiguiendo salir del circuito indie para arrasar a nivel de ventas en casi todo el mundo. A pesar de que ha sido completamente fiel a lo que constituía el sello de identidad de su debut: la delicadeza, las emociones a flor de piel, la preferencia por las instrumentaciones acústicas... A ver si a partir de ahora es capaz de aguantar la presión del showbusiness.
Joe Goddard feat. Findia - "Destiny". El músico y DJ británico aprovechó el parón de su banda matriz, Hot Chip, para publicar su tercer álbum en solitario ("Harmonics"), quizá el más flojo de los suyos hasta ahora (en parte debido a la lógica dispersión artística de un creador que se apoya tanto en otros colaboradores). Pero que contenía trallazos de dance-pop para todo tipo de pistas como éste, capaz de encajar una melodía completa con estrofas, estribillo y parte nueva, con toda la parafernalia habitual de Goddard a los platos.
Orla Gartland - "Little Chaos". Una solista femenina más, esta vez irlandesa, que con su segundo álbum ("Everybody Needs a Hero") tal vez haya dado un paso atrás respecto a la repercusión que se esperaba de ella, pero que ha seguido entregando píldoras de rock actualizado a las sonoridades de 2024. Porque a ver si no cómo explicamos hace convivir un excelente (y largo) riff de guitarra con esos pasajes de ironía sintetizada.
Telenova - "Teardrop". Personalmente esperaba más del álbum de debut del trío australiano ("Time Is A Flower"), por lo que se había dicho de ellos y por medios tiempos impecables como éste. Pero al disco tal vez le sobraba ampulosidad y le faltaba un poco de inspiración. Algo que por fortuna no aplica a este medio tiempo triste, de instrumentación tan intemporal como inmaculada. Ideal para una melancólica tarde de invierno.
The Veronicas - "Here To Dance". A pesar del tiempo transcurrido desde su último álbum de estudio, el dúo que forman las gemelas Origliasso regresó en 2024 con un mini álbum ("Gothic Summer") de apenas 22 minutos de duración. Que sin embargo, lograba explorar las distintas caras musicales de una banda poliédrica, capaz de arrimarse casi a cualquier estilo sin perder comercialidad. Como en el caso de este tema que no sabemos si es pop, funky, rock o disco, pero que resulta disfrutable para todo al que le guste uno de estos estilos.
Girli - "Crush me up". Y una solista femenina más, en este caso del mismo Londres. Que con su segundo disco ("Matriarchy") ha empezado a salir de los ámbitos más minoritarios, aunque aún sigue siendo una desconocida para el gran público. A pesar de que es capaz de mezclar los sonidos más ochenteros con el hyperpop más actual, y sonar a ella misma. Y encima conjugando baile y reivindicación. Sólo le falta afinar un poco más el tiro para dar el gran salto.
Boston Manor - "HEAT ME UP". Con su quinto álbum ("Sundiver"), la banda de punk-rock británica dio un peligroso paso atrás justo cuando parecía que su propuesta iba a desbordar su tradicional ámbito minoritario. Porque entre su tracklist costaba encontrar momentos de verdadera oscuridad, de su proverbial rabia contenida. Pero afortunadamente, alguno había, como éste tema de rock al límite con el que parecen reivindicar que aún son una de las mejores bandas de rock de la actualidad.
Hippo Campus - "Everything At Once". La banda de Minessota sigue cómoda en su ámbito de pop reposado y mayoritariamente acústico, y su última entrega ("Everything At Once") lo refrendó por completo. Algo que no es en absoluto malo para los que echan de menos que otras bandas como Belle And Sebastian, Travis o incluso los primeros Coldplay sigan creando medios tiempos exquisitos como éste. Emoción sin artificios.
Propaganda - "Tipping Point". Quizá en respuesta a los xPropaganda que revivieron las vocalistas originales de la banda hace un par de temporadas, en 2024 los alemanes Ralf Dörper y Michael Mertens recuperaron la mítica denominación original de su proyecto de los ochenta con un álbum del mismo título que, no obstante, quedaba por debajo del entregado por sus ex-compañeras. Aunque contenía este tema, de lejos lo mejor del disco: sintético desde su acolchado comienzo y rematado por un notable estribillo.
Julia-Sophie - "Numb". Otra solista más, en este caso la franco-británica Julia-Sophie. Que con su experimental álbum de debut ("Forgive too slow") demostró que también sabía cómo crear música accesible para un público más amplio. Como lo demuestra este tema de aparente spoken word electrónico que poco a poco va ganando ritmo hasta desembocar en un estribillo infeccioso primero, y unos desquiciantes pasajes instrumentales después.
Everything Everything - "Cold Reactor". El ya veterano cuarteto de Manchester entregó en 2024 el que para mí es su mejor álbum hasta la fecha: "Mountain Head", su séptimo disco, los mostraba con una personalidad y una confianza en su propuesta apabullentes. Y dentro de un puñado de sencillos notables, seguramente el más llamativo era este tema rápido que para otras bandas no habría pasado de un buen número de power-pop, pero que ellos llevaron a una etérea superposición vocal, con un elaborado estribillo y un todavía mejor tramo instrumental final.
Confidence Man - "So What". Desde que debutaron en formato álbum en 2018, la banda de Brisbane (Australia) ha ido ganando repercusión allende sus fronteras gracias a su propuesta desenfada, apta para una gran variedad de festivales. Así hasta llegar a este tema de disco-pop tan honestamente festivo como disfrutable. Hedonismo en estado puro, ajeno a mensajes y modas. So What?
Underworld - "Techno Shinkansen". Tras un lustro de ausencia, Karl Hyde y Rick Smith regresaron en 2024 con el que es ya su undécimo álbum. "Strawberry Hotel" no será su disco más inspirado, y ni de lejos de los más arriesgados sonoramente hablando. Pero de su coctelera de house, techno y ambient, aderezado con toques de pop y siempre bailable en la discoteca o el festival de turno, siguen extrayendo grandes temas, como este instrumental cuyo título no puede ser más adecuado a su sonido.
Public Service Broadcasting - "Electra". El cuarto británico de art-rock / krautrock regresó en 2024 con su quinto álbum. "The Last Flight" demostró una vez más que su propuesta puede resultar tan personal y ajena a las modas como exitosa en las listas (nuevamente Top 3 en su país). Quizá porque a su sonido pulido y a su vocación exploratoria le aportan la suficiente dosis de pop como para volverlo accesible al gran público.
Echo Machine - "Anticipation". La banda escocesa tardó tanto tiempo en darle continuidad a su impactante debut (nada menos que cuatro años de silencio hasta su "Accidental Euphoria") que perdieron toda oportunidad de salir de su círculo minoritario. Algo que de todas formas no habría merecido un álbum claramente inferior a su primera entrega, aunque este tema de rock épico y singular interpretación vocal mantenga el nivel de sus primeros trallazos.
Poppy - "Crystallized". Cada vez más orientada al heavy-metal, la artista de Boston Moriah Rose Pereira (es decir, Poppy), nos recordó con esta canción vertiginosa que aún sabe cómo mirar a los ochenta y darle un disfrutable barniz electrónico a sus canciones más melódicas, como solía hacer en sus cinco álbumes anteriores.
Y es que en esta lista donde las solistas son amplia mayoría no quedaba otra alternativa que cerrar con una última fémina. En todo caso, espero que esta recopilación les haya ayudado a descubrir otros grandes momentos de 2024 que quizá les habían pasado desapercibidos. Al tiempo que les emplazo a mi próxima entrada, otra recomendable selección de veinte grandes temas internacionales.
domingo, 26 de enero de 2025
Las 20 mejores canciones internacionales de 2024
Estamos ya casi a finales de enero, así que una vez es momento de echar la vista atrás y proponerles una lista que refleje las mejores canciones internacionales del pasado 2024 según este humilde blog. Algo que, por cierto, casi todos los podcasts, blogs, webs y publicaciones especializadas tienden cada vez más a hacer cuando al año en curso le quedan todavía unas cuantas semanas. Es como si la música que se publicara en diciembre fuera de inferior calidad. Un hecho con el que por supuesto no comulgo, y también la razón por la que hasta el pasado 2 de Enero no comencé a recopilar los temas que conforman esta lista. Hecha esta precisión, déjenme decirles que la normalidad creativa a la que aludía el pasado ejercicio creo que se ha consolidado finalmente en la música contemporánea. De manera que esta lista que les propongo hoy va a volver a estar complementada en próximas fechas con dos entradas adicionales. O lo que es lo mismo, otras cuarenta canciones internacionales más. Porque, tras muchos años de "vacas flacas", por fin se está consolidando un resurgimiento creativo en el económicamente decadente negocio musical. Por supuesto, el volumen de canciones creadas y publicadas ha alcanzado ya desde hace un par de temporadas los niveles habituales, pero es que estilos en mi opinión mediocres, como el trap, el urban y el hip-hop siguen poco a poco perdiendo fuerza y repercusión, mientras que cada vez hay más artistas que rehúyen de esas propuestas tan simplistas e intentan ofrecer algo más elaborado y al mismo tiempo universal.
Como en ocasiones anteriores, es mi deber recordarles que el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los aproximadamente sesenta que he conseguido escuchar en los pasados doce meses, por lo que seguiré sin elaborar una lista de mejores discos. Pero a continuación les ofrezco lo que para mí es la lista de mejores canciones internacionales de los pasados doce meses, considerando que el volumen que he escuchado sí ha sido lo suficientemente significativo. Elaborada con mis dos criterios de siempre: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista. Con la intención de conseguir una panorámica lo más amplia posible de 2024. Y siempre intentando acercarles las mejores melodías, los sonidos más universales, las producciones más brillantes, las tendencia más interesantes y, en suma, el talento y la calidad que tratan de ser los pilares que sostienen este ya veterano blog.
La lista de este año vuelve a poner de manifiesto el eclecticisimo de la música contemporánea en cuanto a su lugar de creación. Reflejo de que nos encontramos ante el verdadero lenguaje universal de nuestro tiempo, al margen de estilos característicos de uno u otro lugar del mundo: artistas británicos, estadounidenses, sudafricanos, australianos, húngaros, alemanes, franceses... ¿Se puede ofrecer más internacionalidad en menos temas?
Sin más dilación, aquí les presento la lista:
1. London Grammar - "Into Gold". La canción del año no es una más de tantas maravillas elegantes y envolventes que ha entregado el trío londinense a lo largo de una década larga de actividad; es la demostración de que también saben cómo hacer crecer una de sus impecables baladas hasta desembocar en una catarsis de electrónica. Y todo ello sin perder ni un ápice de personalidad, gracias a la irrepetible voz de Hannah Reid y al talento del multi-instrumentista Dot Major.
2. Taylor Swift - "My Boy Only Breaks His Favorite Toys". Además de haber alcanzado en 2024 cotas de popularidad y repercusión nunca antes logradas por ninguna otra cantante en el presente siglo, Taylor Swift ha publicado el que seguramente sea el sencillo de mayor calidad de toda su carrera: tres minutos y medio de synth-pop sin tregua, intemporal en su instrumentación, fantástico en sus armonías, con una letra sugerente y un estribillo irresistible. La mejor evidencia de que comercialidad y calidad no siempre están reñidas.
3. Sleater Kinney - "Untidy Creature". A estas alturas de su carrera el veterano dúo de Washington ha entregado el que para mí es el mejor tema de rock de los pasados doce meses. Un tema intenso, profundo, que no rehúye de un bajo sintetizado ni de un discreto piano, pero que se sustenta en el maravilloso riff de guitarra eléctrica de Carrie Brownstein y en una composoción tan cruda en sus estrofas como esperanzadora en su desgarrador estribillo y en los pasajes de balada clásica con la que lo rematan.
4. Lauren Mayberry - "Change shapes". El debut en solitario de la cantante del trío escocés Chvrches ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada. Porque en vez de recrearse en ese electropop disfrutable pero un tanto añejo de su banda matriz, Mayberry ha optado por un pop fresco y versátil, partiendo de grandes composiciones que enriquece con una producción y unos arreglos fascinantes a la vez que de una contemporaneidad arrolladora. Tanto, que podría haber escogido cualquiera de sus sencillos para figurar en esta lista. Aunque "Change shapes" me parece el más brillante y disfrutable.
5. Bishop Briggs - "Good For Me". El tercer álbum de la británica afincada en Estados Unidos ha llevado su propuesta de rock femenino sin complejos a cotas imposibles de intuir al comienzo de su carrera. Porque "Tell My Therapist I'm Fine" es un gran álbum de principio a fin. Y todos sus sencillos rayan a gran altura, aunque mi favorito es éste, un medio tiempo cautivador en el que modula su voz para hacerla penetrante y hasta elegante a pesar de toda la energía que encierra su base rítmica.
6. Nic Billington - "Slasher". Tras muchísimos años, el solista sudafricano publicó por fin su segundo álbum, un "Dark Horse" que a todos los efectos debe entenderse como su auténtico debut en el mercado internacional. Y que a pesar de su escasa repercusión, encerraba trallazos como este momento de pop orientado a la pista de baile que, sin embargo, no rehúye de la guitarra eléctrica para conferirle una fuerza especial a todo lo que encierra su elaborada composición en tan sólo tres minutos. En manos de un solista más (re)conocido, probablemente habría arrasado en todo el planeta.
7. Chappell Roan - "Good luck, babe!". A diferencia de lo que le ha sucedido a Billington, a la estadounidense Chappell Roan, que ya descubrimos en este humilde blog en 2023, tanto con su excelente álbum de debut "The Rise and Fall of a Midwest Princess" como en cuanto a sencillos como "Red Wine Supernova", que formó parte de mi lista de otras 20 canciones recomendables de 2023, sí le ha sonreído la suerte, y ha logrado alcanzar la repercusión que merecía a nivel mundial. Con lo cual su primer sencillo de lo que será su siguiente entrega, este "Good luck, babe!" ha arrasado en medio planeta. Más femenismo bien entendado, más pop elaborado de calidad, y más instrumentación de personalidad desbordante. Se lo merece.
8. Gossip - "Crazy Again". Su retorno tras casi una década fue mejor valorado por la crítica que reconocido por el gran público. Pero "Real Power" encerraba un puñado de grandes canciones, como este power-pop luminoso que equilibra instrumentos eléctricos y electrónicos y en la que Beth Ditto canta con una dulzura exquisita, que conjuga a las mil maravillas con la contundencia de su base rítmica y las preciosas guitarras de Nathan Howdeshell.
9. Pixey - "Bring Back The Beat". Ante todo, aclarar que, para mí, "Million Dollar Baby" no fue su álbum de debut, sino el segundo de su carrera. En todo caso, la inglesa sigue profundizando en ese pop que mira al futuro sin perder de vista la psicodelia y el soul de décadas pasadas. Como lo refleja la irresistible sección de viento que arranca este temazo, y que luego evoluciona a unas tremendamente elaboradas estrofas de psicodelia pura. Sin olvidar los giros melódicos de su segunda estrofa, y la parada repleta de percusiones antes de la apoteosis final. Mucho en muy poco tiempo.
10. Rüfüs du Sol - "Break my love". El trío australiano ha alcanzado con "Inhale/Exhale" la respetable cifra de cinco álbumes de estudio. Y aunque su propuesta evoluciona muy poco a poco, siguen siendo capaces de entregar pop orientado a la pista de baile con una elegancia y un refinamiento insuperables. Y éste es el sencillo que lo mejor demuestra en su nuevo álbum: a partir de un omnipresente sampling elaboran un tema que no necesita recurrir a estridencias ni a complejos efectos para adherirse a nuestro cerebro.
11. Black Nail Cabaret - "Teach Me How To Techno". El dúo húngaro alcanzó con "Chrysanthemum", su sexto álbum, la madurez que llevaban largo tiempo apuntando. Un disco sin fisuras, versátil y, además, con un par de temas de pegada incuestionable. Sobre todo este himno que es justamente lo que su título describe: un tratado de cómo crear música techno en el año 2024 para disfrutar como si no hubiera un mañana (Emese Arvai-Illes dixit) en las mejores discotecas de Budapest. Y sin perder ni un ápice de su acusada personalidad.
12. Shelter Boy - "Growing pains". Con pocos recursos y todavía menos promoción, el alemán Simon Graupner entregó uno de los álbumes de pop-rock más redondos del pasado ejercicio. "Mercyland" contenía un puñado de canciones que miraban tanto al brit-pop como al sonido Madchester del pasado siglo, pero que descollaba gracias al tremendo momento creativo que está atravesando Shelter Boy. Como lo demuestra el largo estribillo de este temazo, que logra que sus refinadas estrofras, sostenidas por un intemporal piano, desborden en una cascada de guitarras que nos devuelve la fe en el impacto del pop de siempre.
13. AURORA - "My Body Is Not Mine". Con su quinto disco, "What Happened to the Heart?", la noruega dio un perceptible paso atrás en cuanto a calidad y a repercusión de su hasta ahora siempre creciente carrera musical. Pero entre sus nada menos que dieciseis temas había espacio para que dejara su barroquismo campestre en segundo plano y se dedicara a lo que mejor sabe hacer: canciones de synth-pop contemporáneo presididas por su singularísima personalidad, y rematadas por una producción desbordante de imaginación. Cuatro minutos en los que no dejan de suceder cosas.
14. Kaleida - "Stranger". A punto estuvimos de perdernos el tercer álbum del duo germano-británico que forman Christina Wood y Cicely Goulder. Pero gracias a la telemática y a la capacidad para sobreponerse a sus circunstancias personales, en Marzo llegó 'In Arms'. Su álbum menos brillante, cierto, pero también el mejor instrumentado. Por lo que cuando la composición acompañaba, como en este hiriente "Stranger", la piel volvía a ponerse de gallina. Y es que ese sencillo teclado vocal que rellena las partes instrumentales es casi tan emocionante como la sentida voz de Wood.
15. SHAED - "Everybody Knows I'm High". El segundo álbum del trío estadounidense, "Spinning Out", tardó tanto en ver la luz que perdieron la oportunidad de beneficiarse del empuje de su primera entrega, y ahora su carrera ha quedado restringida a un ámbito tan minoritario que no sé si tendrán ganas de continuar. Pero es que su nueva colección de canciones estaba justa de inspiración. Aunque afortunadamente esta gran canción nos demostró que aún se podía creer en su pop clásico, repleto de buen gusto, melodía intachable y una excelente interpretación vocal a cargo de Chelsea Lee.
16. St. Vincent - "Sweetest Fruit". La inclasificable artista de origen texana Anne Erin Clark logró finalmente con su séptimo álbum ("All Born Screaming") reunir un conjunto de canciones lo suficientemente digerible por una audiencia relativamente masiva. Y aunque sus estrofas de melodía chirriante puedan indicar lo contrario, éste fue uno de sus momentos más disfrutables: un estribillo accessible, una instrumentación a la que el oído se va acostumbrando con sucesivas escuchas, y unos largos pasajes instrumentales que demuestran todo lo que puede dar de sí St. Vincent. Tanto, que recientemente ha publicado el mismo álbum pero interpretado en español.
17. Slenderbodies - "Before". Para mí el mejor tema de indie-pop de los pasados doce meses. El dúo californiano formado por Ben Barsochinni y Aram “Max” Vehuni publicó este sencillo que se supone anticipa su siguiente álbum sin hacer ruido. Pero su propuesta delicada, y su interpretación vocal casi sigilosa nos demuestra que la emoción a veces reside en las pequeñas cosas, lejos de la ampulosidad y la pretenciosidad de tantos y tantos artistas incapaces de entregar una pieza ni la décima parte de cautivadora. Nos alegrará el más gris de los días con sus pasajes de steel guitar.
18. The Knocks ft. Yelle - "All the time / Tout le temps". El dúo neoyorkino de future funk The Knocks entregó la pasada temporada un tema tan infecciosamente irresistible que parece mentira que no se trate de una versión. Echando la vista atrás para tirar de electroclash y meterlo en la coctelera con el pop británico ochentero de influencias francesas y su omnipresente bajo, nos podemos tirar un día entero tarareándola. Y es que la colaboración con la banda de música electrónica Yelle no ha podido entregar mejor fruto.
19. Feeder - "Unconditional". Como el que no quiere la cosa, la banda de Grant Nicholas llegó con "Black/Red" nada menos que a su duodécimo disco de estudio. Un álbum tal vez largo y homogéneo en exceso, pero sin una sola canción menor, y con grandes momentos como este medio tiempo en el que el galés reduce la presencia de la electricidad y recurre a una efectiva sección de cuerda para otorgarle un aire mayestático a uno de esos temas que nos hace creer en que la vida aún puede volverse mejor. Y al tiempo recordarnos que Nicholas es uno de los mejores creadores de música rock del presente siglo. Sensacional estribillo.
20. Alison Goldfrapp - "I Wanna Be Loved (Just A Little Better)". Anticipando lo que en algún momento será su segundo álbum en solitario, la londinense nos demostró que, cerca ya de los sesenta años, aún es capaz de entregar música disco que suene sintética y moderna al mismo tiempo sin necesidad de mirar en exceso al pasado. A ello contribuye la producción del ubicuo Richard X, artífice de un sonido que raya al mismo nivel que la sensual interpretación de Goldfrapp, la cual es capaz de convertir una frase repetida hasta la saciedad en un estribillo hipnótico.
Al igual que en años anteriores, soy consciente de haber dejado fuera de la lista temas que probablemente lo habrían merecido, pues es imposible dejar la subjetividad completamente aparte en un ejercicio de esta naturaleza. Afortunadamente, como les anticipaba, en próximas semanas otras cuarenta canciones vendrán a aliviar esos potenciales errores. Pero aun con esta limitación, estoy convencido de que estas veinte canciones son un excelente reflejo de lo mejor que nos ha ofrecido musicalmente 2024. Dado que evidencian que, si no nos negamos a aceptar sin más lo que nos tratan de imponer medios generalistas e independientes, se pueden seguir encontrando fantásticos momentos en el panorama musical internacional. Así que espero que la disfruten, y que tal vez les ayude a descubrir a algún que otro artista que hasta ahora les había pasado desapercibido.
Como en ocasiones anteriores, es mi deber recordarles que el volumen de álbumes publicados excede ampliamente los aproximadamente sesenta que he conseguido escuchar en los pasados doce meses, por lo que seguiré sin elaborar una lista de mejores discos. Pero a continuación les ofrezco lo que para mí es la lista de mejores canciones internacionales de los pasados doce meses, considerando que el volumen que he escuchado sí ha sido lo suficientemente significativo. Elaborada con mis dos criterios de siempre: temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y una única canción por artista. Con la intención de conseguir una panorámica lo más amplia posible de 2024. Y siempre intentando acercarles las mejores melodías, los sonidos más universales, las producciones más brillantes, las tendencia más interesantes y, en suma, el talento y la calidad que tratan de ser los pilares que sostienen este ya veterano blog.
La lista de este año vuelve a poner de manifiesto el eclecticisimo de la música contemporánea en cuanto a su lugar de creación. Reflejo de que nos encontramos ante el verdadero lenguaje universal de nuestro tiempo, al margen de estilos característicos de uno u otro lugar del mundo: artistas británicos, estadounidenses, sudafricanos, australianos, húngaros, alemanes, franceses... ¿Se puede ofrecer más internacionalidad en menos temas?
Sin más dilación, aquí les presento la lista:
1. London Grammar - "Into Gold". La canción del año no es una más de tantas maravillas elegantes y envolventes que ha entregado el trío londinense a lo largo de una década larga de actividad; es la demostración de que también saben cómo hacer crecer una de sus impecables baladas hasta desembocar en una catarsis de electrónica. Y todo ello sin perder ni un ápice de personalidad, gracias a la irrepetible voz de Hannah Reid y al talento del multi-instrumentista Dot Major.
2. Taylor Swift - "My Boy Only Breaks His Favorite Toys". Además de haber alcanzado en 2024 cotas de popularidad y repercusión nunca antes logradas por ninguna otra cantante en el presente siglo, Taylor Swift ha publicado el que seguramente sea el sencillo de mayor calidad de toda su carrera: tres minutos y medio de synth-pop sin tregua, intemporal en su instrumentación, fantástico en sus armonías, con una letra sugerente y un estribillo irresistible. La mejor evidencia de que comercialidad y calidad no siempre están reñidas.
3. Sleater Kinney - "Untidy Creature". A estas alturas de su carrera el veterano dúo de Washington ha entregado el que para mí es el mejor tema de rock de los pasados doce meses. Un tema intenso, profundo, que no rehúye de un bajo sintetizado ni de un discreto piano, pero que se sustenta en el maravilloso riff de guitarra eléctrica de Carrie Brownstein y en una composoción tan cruda en sus estrofas como esperanzadora en su desgarrador estribillo y en los pasajes de balada clásica con la que lo rematan.
4. Lauren Mayberry - "Change shapes". El debut en solitario de la cantante del trío escocés Chvrches ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada. Porque en vez de recrearse en ese electropop disfrutable pero un tanto añejo de su banda matriz, Mayberry ha optado por un pop fresco y versátil, partiendo de grandes composiciones que enriquece con una producción y unos arreglos fascinantes a la vez que de una contemporaneidad arrolladora. Tanto, que podría haber escogido cualquiera de sus sencillos para figurar en esta lista. Aunque "Change shapes" me parece el más brillante y disfrutable.
5. Bishop Briggs - "Good For Me". El tercer álbum de la británica afincada en Estados Unidos ha llevado su propuesta de rock femenino sin complejos a cotas imposibles de intuir al comienzo de su carrera. Porque "Tell My Therapist I'm Fine" es un gran álbum de principio a fin. Y todos sus sencillos rayan a gran altura, aunque mi favorito es éste, un medio tiempo cautivador en el que modula su voz para hacerla penetrante y hasta elegante a pesar de toda la energía que encierra su base rítmica.
6. Nic Billington - "Slasher". Tras muchísimos años, el solista sudafricano publicó por fin su segundo álbum, un "Dark Horse" que a todos los efectos debe entenderse como su auténtico debut en el mercado internacional. Y que a pesar de su escasa repercusión, encerraba trallazos como este momento de pop orientado a la pista de baile que, sin embargo, no rehúye de la guitarra eléctrica para conferirle una fuerza especial a todo lo que encierra su elaborada composición en tan sólo tres minutos. En manos de un solista más (re)conocido, probablemente habría arrasado en todo el planeta.
7. Chappell Roan - "Good luck, babe!". A diferencia de lo que le ha sucedido a Billington, a la estadounidense Chappell Roan, que ya descubrimos en este humilde blog en 2023, tanto con su excelente álbum de debut "The Rise and Fall of a Midwest Princess" como en cuanto a sencillos como "Red Wine Supernova", que formó parte de mi lista de otras 20 canciones recomendables de 2023, sí le ha sonreído la suerte, y ha logrado alcanzar la repercusión que merecía a nivel mundial. Con lo cual su primer sencillo de lo que será su siguiente entrega, este "Good luck, babe!" ha arrasado en medio planeta. Más femenismo bien entendado, más pop elaborado de calidad, y más instrumentación de personalidad desbordante. Se lo merece.
8. Gossip - "Crazy Again". Su retorno tras casi una década fue mejor valorado por la crítica que reconocido por el gran público. Pero "Real Power" encerraba un puñado de grandes canciones, como este power-pop luminoso que equilibra instrumentos eléctricos y electrónicos y en la que Beth Ditto canta con una dulzura exquisita, que conjuga a las mil maravillas con la contundencia de su base rítmica y las preciosas guitarras de Nathan Howdeshell.
9. Pixey - "Bring Back The Beat". Ante todo, aclarar que, para mí, "Million Dollar Baby" no fue su álbum de debut, sino el segundo de su carrera. En todo caso, la inglesa sigue profundizando en ese pop que mira al futuro sin perder de vista la psicodelia y el soul de décadas pasadas. Como lo refleja la irresistible sección de viento que arranca este temazo, y que luego evoluciona a unas tremendamente elaboradas estrofas de psicodelia pura. Sin olvidar los giros melódicos de su segunda estrofa, y la parada repleta de percusiones antes de la apoteosis final. Mucho en muy poco tiempo.
10. Rüfüs du Sol - "Break my love". El trío australiano ha alcanzado con "Inhale/Exhale" la respetable cifra de cinco álbumes de estudio. Y aunque su propuesta evoluciona muy poco a poco, siguen siendo capaces de entregar pop orientado a la pista de baile con una elegancia y un refinamiento insuperables. Y éste es el sencillo que lo mejor demuestra en su nuevo álbum: a partir de un omnipresente sampling elaboran un tema que no necesita recurrir a estridencias ni a complejos efectos para adherirse a nuestro cerebro.
11. Black Nail Cabaret - "Teach Me How To Techno". El dúo húngaro alcanzó con "Chrysanthemum", su sexto álbum, la madurez que llevaban largo tiempo apuntando. Un disco sin fisuras, versátil y, además, con un par de temas de pegada incuestionable. Sobre todo este himno que es justamente lo que su título describe: un tratado de cómo crear música techno en el año 2024 para disfrutar como si no hubiera un mañana (Emese Arvai-Illes dixit) en las mejores discotecas de Budapest. Y sin perder ni un ápice de su acusada personalidad.
12. Shelter Boy - "Growing pains". Con pocos recursos y todavía menos promoción, el alemán Simon Graupner entregó uno de los álbumes de pop-rock más redondos del pasado ejercicio. "Mercyland" contenía un puñado de canciones que miraban tanto al brit-pop como al sonido Madchester del pasado siglo, pero que descollaba gracias al tremendo momento creativo que está atravesando Shelter Boy. Como lo demuestra el largo estribillo de este temazo, que logra que sus refinadas estrofras, sostenidas por un intemporal piano, desborden en una cascada de guitarras que nos devuelve la fe en el impacto del pop de siempre.
13. AURORA - "My Body Is Not Mine". Con su quinto disco, "What Happened to the Heart?", la noruega dio un perceptible paso atrás en cuanto a calidad y a repercusión de su hasta ahora siempre creciente carrera musical. Pero entre sus nada menos que dieciseis temas había espacio para que dejara su barroquismo campestre en segundo plano y se dedicara a lo que mejor sabe hacer: canciones de synth-pop contemporáneo presididas por su singularísima personalidad, y rematadas por una producción desbordante de imaginación. Cuatro minutos en los que no dejan de suceder cosas.
14. Kaleida - "Stranger". A punto estuvimos de perdernos el tercer álbum del duo germano-británico que forman Christina Wood y Cicely Goulder. Pero gracias a la telemática y a la capacidad para sobreponerse a sus circunstancias personales, en Marzo llegó 'In Arms'. Su álbum menos brillante, cierto, pero también el mejor instrumentado. Por lo que cuando la composición acompañaba, como en este hiriente "Stranger", la piel volvía a ponerse de gallina. Y es que ese sencillo teclado vocal que rellena las partes instrumentales es casi tan emocionante como la sentida voz de Wood.
15. SHAED - "Everybody Knows I'm High". El segundo álbum del trío estadounidense, "Spinning Out", tardó tanto en ver la luz que perdieron la oportunidad de beneficiarse del empuje de su primera entrega, y ahora su carrera ha quedado restringida a un ámbito tan minoritario que no sé si tendrán ganas de continuar. Pero es que su nueva colección de canciones estaba justa de inspiración. Aunque afortunadamente esta gran canción nos demostró que aún se podía creer en su pop clásico, repleto de buen gusto, melodía intachable y una excelente interpretación vocal a cargo de Chelsea Lee.
16. St. Vincent - "Sweetest Fruit". La inclasificable artista de origen texana Anne Erin Clark logró finalmente con su séptimo álbum ("All Born Screaming") reunir un conjunto de canciones lo suficientemente digerible por una audiencia relativamente masiva. Y aunque sus estrofas de melodía chirriante puedan indicar lo contrario, éste fue uno de sus momentos más disfrutables: un estribillo accessible, una instrumentación a la que el oído se va acostumbrando con sucesivas escuchas, y unos largos pasajes instrumentales que demuestran todo lo que puede dar de sí St. Vincent. Tanto, que recientemente ha publicado el mismo álbum pero interpretado en español.
17. Slenderbodies - "Before". Para mí el mejor tema de indie-pop de los pasados doce meses. El dúo californiano formado por Ben Barsochinni y Aram “Max” Vehuni publicó este sencillo que se supone anticipa su siguiente álbum sin hacer ruido. Pero su propuesta delicada, y su interpretación vocal casi sigilosa nos demuestra que la emoción a veces reside en las pequeñas cosas, lejos de la ampulosidad y la pretenciosidad de tantos y tantos artistas incapaces de entregar una pieza ni la décima parte de cautivadora. Nos alegrará el más gris de los días con sus pasajes de steel guitar.
18. The Knocks ft. Yelle - "All the time / Tout le temps". El dúo neoyorkino de future funk The Knocks entregó la pasada temporada un tema tan infecciosamente irresistible que parece mentira que no se trate de una versión. Echando la vista atrás para tirar de electroclash y meterlo en la coctelera con el pop británico ochentero de influencias francesas y su omnipresente bajo, nos podemos tirar un día entero tarareándola. Y es que la colaboración con la banda de música electrónica Yelle no ha podido entregar mejor fruto.
19. Feeder - "Unconditional". Como el que no quiere la cosa, la banda de Grant Nicholas llegó con "Black/Red" nada menos que a su duodécimo disco de estudio. Un álbum tal vez largo y homogéneo en exceso, pero sin una sola canción menor, y con grandes momentos como este medio tiempo en el que el galés reduce la presencia de la electricidad y recurre a una efectiva sección de cuerda para otorgarle un aire mayestático a uno de esos temas que nos hace creer en que la vida aún puede volverse mejor. Y al tiempo recordarnos que Nicholas es uno de los mejores creadores de música rock del presente siglo. Sensacional estribillo.
20. Alison Goldfrapp - "I Wanna Be Loved (Just A Little Better)". Anticipando lo que en algún momento será su segundo álbum en solitario, la londinense nos demostró que, cerca ya de los sesenta años, aún es capaz de entregar música disco que suene sintética y moderna al mismo tiempo sin necesidad de mirar en exceso al pasado. A ello contribuye la producción del ubicuo Richard X, artífice de un sonido que raya al mismo nivel que la sensual interpretación de Goldfrapp, la cual es capaz de convertir una frase repetida hasta la saciedad en un estribillo hipnótico.
Al igual que en años anteriores, soy consciente de haber dejado fuera de la lista temas que probablemente lo habrían merecido, pues es imposible dejar la subjetividad completamente aparte en un ejercicio de esta naturaleza. Afortunadamente, como les anticipaba, en próximas semanas otras cuarenta canciones vendrán a aliviar esos potenciales errores. Pero aun con esta limitación, estoy convencido de que estas veinte canciones son un excelente reflejo de lo mejor que nos ha ofrecido musicalmente 2024. Dado que evidencian que, si no nos negamos a aceptar sin más lo que nos tratan de imponer medios generalistas e independientes, se pueden seguir encontrando fantásticos momentos en el panorama musical internacional. Así que espero que la disfruten, y que tal vez les ayude a descubrir a algún que otro artista que hasta ahora les había pasado desapercibido.
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