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lunes, 18 de abril de 2022

Más de 200.000 páginas vistas

Interrumpo mi revisión de las últimas novedades musicales para dedicar una breve entrada al hito que supone haber superado las 200.000 páginas vistas. Un gran logro si tenemos en cuenta que todo lo que no sea vídeo streaming está irremisiblemente destinado a ser minoritario en el mundo virtual de nuestros días. Aunque en mi humilde opinión un blog con texto explicativo y enlaces asociados siga siendo el mejor cauce para profundizar en lo que realmente encierra tal artista o tal álbum, sin limitarnos a una revisión más visual pero también más superficial. En todo caso, lo realmente llamativo de este logro no es que se haya alcanzado poco después de la primera década de existencia de este blog, sino que se ha logrado menos de un año después de haber superado la cifra de las 50.000 visitas. Es decir, en menos de doce meses el número de visitas a este blog sobre música contemporánea internacional ha CUADRUPLICADO sus visitas. Algo tan llamativo como inesperado por mi parte.

Tan tremendo incremento sólo se explica por una razón: tenacidad. Y es que cuando arranqué este blog en 2011, no me propuse hacerlo un sitio popular, ni mucho menos algo que rentabilizar monetariamente. Únicamente buscaba un cauce para compartir con hipotéticos melómanos al otro lado de la red una de mis grandes pasiones: la música pop y rock contemporáneas. Que por desgracia tan maltratada ha sido en este siglo XXI, cuando casi sin darnos cuenta ha pasado de ser uno de los grandes fenómenos culturales del ser humano a una manifestación artística relegada y reemplazada por la música plana, generada por algoritmos y por artistas sin apenas interés creativo, y de consumo fácil que tan ominipresente resulta en estos últimos tiempos. Algo contra lo que me rebelé hace once años, y en lo que si cabe me he ido reafirmando desde entonces. Por eso he empleado al comienzo de este párrafo la palabra tenacidad. Porque, inaccesible al desaliento, he seguido explorando a quienes continuaban con los géneros que transformaron la música contemporánea, cada vez más al margen de modas y canales de distribución al uso. De suerte que aquellos que, en mi opinión, superaban un umbral mínimo de calidad e interés necesarios, han ido recibiendo puntualmente su atención en este espacio.

En ningún momento me ha preocupado que la propuesta en cuestión pudiera ser minoritaria. No he pensado tampoco en a quién le podrían interesar mis reseñas. Simplemente me he dejado llevar, y con la misma frecuencia con la que continúo explorando nuevos álbumes cada semana, he continuado tenazmente reseñando aquellos discos que "pasaban el corte". Argumentando por qué, intentando resaltar sus virtudes y haciendo visible al mismo tiempo sus defectos. Comencé con un número de visitas realmente reducido, apenas unas pocas por entrada. Poquito a poco alguna de ellas tuvo algo más de tirón, y así alguna de ellas me sorprendía ocasionalmente al haber superado el centenar de visitas. Así hasta llegar a abril del año pasado, cuando por alguna de esas razones que sólo Google entiende, esa acumulación de tenaces entradas minoritarias de pronto prendió en el mundo virtual, y las visitas comenzaron a llegar por miles. De resultas que cuatro de las cinco páginas históricamente más vistas de este blog corresponden a artistas que serán desconocidos para casi el cien por cien de los potenciales melómanos en español, fíjense: Kaleida, Mating Ritual, NoMBe y Avec Sans. Y sin embargo...

Sin embargo para una pequeña porción de esos potenciales melómanos, esos nombres les resultan ya plenamente familiares. Porque este blog seguramente les ha ayudado a descubrir a esos otros artistas que, tenacidad al frente, siguen cultivando pop y rock que suenan contemporáneos y a la vez de calidad. Algo de lo que me siento tan orgulloso como del número de visitas alcanzadas. Y que me anima a continuar investigando el panorama musical, atento tanto a nuevos lanzamientos de esos artistas ya "clásicos" dentro de "pop, rock y más", como a nuevas propuestas musicales que se ciñan a los parámetros que a mi modo de ver son esenciales en la música contemporánea. Así que me congratulo ante todos estos ustedes por la cifra alcanzada, les doy mis más sinceras gracias por todas las muestras de atención recibidas, y les emplazo al siguiente hito de visitas. Que desconozco cuál será, pero que seguremente llegue más pronto que tarde.

GRACIAS.

domingo, 7 de abril de 2019

¿De verdad es el reguetón el nuevo pop?

A lo mejor a los seguidores de este humilde blog la pregunta les parece de respuesta obvia, o incluso fuera de lugar. Pero en los últimos tiempos he escuchado cada vez más voces que defienden el reguetón como el nuevo pop mundial. Tal cual. Y no sólo artistas directamente vinculados al género, sino otros que sólo se han acercado a él esporádicamente, o en forma de colaboraciones. Lo que es más: ya he leído varias veces en prensa musical especializada a críticos que defienden el reguetón como un género que combina expresión popular con calidad. Como si negarse a abrazarlo fuera tener la misma actitud que tuvieron nuestros bisabuelos en los años cincuenta cuando se escandalizaban con el auge del rock&roll. Así que creo que la pregunta es procedente. Y esta entrada es mi respuesta.

Históricamente el reguetón surgió como un género relativamente marginal en Centroamérica (particularmente en Panamá), como una mezcla de los jamaicanos reggae y dancehall. Y conforme se fue expandiendo por el Caribe primero y por Hispanoamérica después fue incorporando cada vez más elementos del para mí denostado hip-hop, hasta el punto de que en la actualidad la mayoría de sus intérpretes declaman más que cantan, si acaso dejando un estribillo cantado para hacer la canción menos monótona.

El primer problema es precisamente ése: la monotonía. Al renunciar a progresiones armónicas medianamente elaboradas (o al carecer de talento para crearlas en la mayoría de sus artistas), la dificultad de rellenar cuatro minutos sin que suceda prácticamente nada es muy grande. Y para combatir este inconveniente lo que se suele hacer es, sobre una base musical recurrente, que a menudo repite una y otra vez el mismo compás sin piedad, añadir unas "estrofas" declamadas, sin apenas melodía (cosa lógica, al no haber progresión armónica desarrollada que permita escribir una auténtica partitura), y cuya única baza para evitar el lógico hastío es epatar con unas frases más o menos impactantes.

Porque el segundo problema del reguetón son las letras. Sorprende que en un mundo occidental tan concienciado actualmente en denunciar la posición histórica en segundo plano de la mujer, y que apuesta por continuas movilizaciones y medidas sociales para corregirla (ese feminismo que, bien entendido, es tan reivindicable), el reguetón destaque justo por lo contrario. En su inmensa mayoría las letras del reguetón son machistas, irrespetuosas, zafias, soeces... Escuchen si no a Daddy Yankee, a Don Omar, a J Balvin, o a Maluma. Asusta escuchar a nuestros chavales de seis u ocho años declamar esas letras sin entender realmente toda la carga simbólica reprobable que contienen. Y sorprende también que el feminismo exacerbado que en algunos países está proliferando no arremeta sin piedad contra el género como una de sus primeras prioridades.

Más aún cuando esas letras infames vienen acompañadas de un tercer problema: la imagen. Conscientes de que la propuesta musical es en el mejor de los casos endeble, los artistas de reguetón intentar contrarrestarla siempre que pueden con unos vídeos tan fastuosos como frívolos. En los que nuevamente la mujer aparece como un objeto de consumo, siempre enfocada con planos más sexuales que sensuales, con especial predilección por sus atributos más característicos. Y en los que además el panorama lo completa un lujo desenfrenado, una ostentación irreverente que contrasta con la entre regular y mala situación económica de prácticamente todos los países en los que se crea reguetón. Aquello de "dime de lo que presumes y te diré de lo que careces" viene al pelo en este caso, en los que el reguetón emprende una defensa de valores en las antípodas de las sociedades contemporáneas.

Por lo que intentar presentar a este género escaso de musicalidad, machista y frívolo como el nuevo pop se me antoja un despropósito. Siguiendo el paralelismo con los años cincuenta, el rock&roll tuvo un impacto social igual o mayor que el del reguetón, musicalmente era menos limitado y culturalmente menos irrespetuoso con los valores sociales. Pero incluso asumiendo cierto paralelismo, en unos cuantos años el rock&roll enriqueció el mi-la-si de tantas y tantas canciones, añadió otros instrumentos a la guitarra eléctrica, el bajo y la batería con el que había comenzado y propuso unas letras más ricas en matices y estados de ánimo. En otras palabras, se convirtió en ese pop que relució como ningún otro género en los años sesenta. Mientras que el reguetón, a pesar de los años que lleva expandiéndose por emisoras comerciales y garitos de escaso gusto, se ha mantenido firme en su propuesta, sin asomo de un crecimiento musical que lo pueda dignificar.

¿Significa eso que todo lo que ha surgido del reguetón es despreciable musical y culturalemente? No, creo que hay al menos ha aportado dos elementos positivos. El primero es el dembow, el famosísimo ritmo que vertebra todas las canciones del género. Un ritmo que repetido hasta la saciedad hastía, pero que usado con mesura es útil y por ello se ha expandido hasta otros géneros musicales mucho más interesantes, proponiendo así una percusión alternativa al quizá demasiado trillado "cuatro por cuatro". Pongo aquí como ejemplo una de las canciones que propuse en mi lista de mejores canciones del año pasado: "Money towers", de Lydmor. Aun con su parafernalia electrónica de gran riqueza y su emocionante frialdad, si nos fijamos veremos que su percusión es simplemente una versión tamizada del famoso dembow. Y el segundo elemento es la relevancia que gracias al género ha adquirido el español en lugares donde tradicionalmente era un obstáculo musicalmente hablando, como los países anglosajones o el este asiático. No cabe duda de que nuestro idioma es la mayor riqueza cultural que podemos seguir aportando al planeta a pesar de nuestra nula relevancia internacional, y el reguetón ha actuado aquí como inesperado vehículo patrocinador.

Ha habido épocas a lo largo de la historia de la música en las que popularidad y calidad han ido de la mano, mientras que en otras los entendidos musicales se rasgaban las vestiduras ante los gustos de la "plebe". Y no sólo con la música; en otros artes como la pintura o la escultura hoy veneramos a artistas que fueron rechazados por sus contemporáneos, mientras que los favoritos de aquel entonces descansan hoy en el más absoluto de los olvidos. En mi opinión con la música popular contemporánea estamos en uno de esos periodos en los que desgraciadamente popularidad y calidad no van de la mano. No hay nada insoslayable en ello; de hecho ésa es la razón principal que me animó hace muchos años a iniciar este humilde blog. Pero pretender que algo (el reguetón en este caso) es bueno (como el pop) simplemente porque cada vez gusta a un número mayor de gente es un argumento insostenible. Así que no, no busquen Vds. el nuevo pop en el reguetón; inténtelo en cambio en propuestas minoritarias, en webs especializadas, o en festivales alternativos. Tendrán mucho más éxito.

sábado, 20 de enero de 2018

Las 20 mejores canciones internacionales de 2017

Como ya es costumbre en este humilde blog ha llegado la hora de echar la vista atrás y proponer listas que nos permitan sintetizar lo mejor de este 2017 que acaba de finalizar. Una vez más rehusaré proponer una lista con los mejores álbumes del año, dado que el volumen de discos publicados excede ampliamente los cincuenta o sesenta que consigo escuchar anualmente. Pero una vez más vuelvo a proponer una lista con 20 canciones internacionales que recordar de este 2017. Con los dos criterios ya habituales: seleccionar temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y escoger una única canción por artista, para conseguir una panorámica lo más amplia posible del planeta musical contemporáneo. Con la ambición de localizar la emoción, el talento, la personalidad, la melodía y, al fin y al cabo, la calidad que siempre anhela encontrar este blog.

Tras varios años con poca presencia, los E.E.U.U. han recuperado pujanza y presencia en esta lista, copando casi la mitad de los temas. Algo parecido se puede decir del Reino Unido, aunque este último siempre ha estado ampliamente representado en estas listas por ser un territorio menos devastado musicalmente por la mediocridad del hip-hop. Pero siempre queda un hueco para propuestas de otras partes de Europa o de las Antípodas. Ésta es la lista:

1. Little Cub - "Too much love". Casi cualquier sencillo de su "Still life", mi álbum favorito del 2017, podría haber encabezado esta lista. Pero "Too much love" se distingue de ellos por esa increíble transición de ida y vuelta entre pop elegante y llenapistas. Los británicos son únicos.
2. Furniteur - "Swimming". No es sólo una excelente balada de electro-pop clásico. Para mí es la mejor melodía del año.
3. Daughter - "Burn it down". Algo así como mezclar a Florence & The Machine con UNKLE. No se sabe si es folk, si es rock, si es ambient... Simplemente tres minutos descomunales.
4. London Grammar - "Non believer". En su segundo álbum entregaron el tema más elegante del año: la maravillosa voz de Hannah Reid al servicio de una subyugante melodía y la intemporal produccion de Paul Epworth.
5. The Horrors - "Machine". Para mí el mejor tema de rock de los pasados doce meses: estructura clásica, instrumentación brillantísima, una cadencia ruidista que se adhiere a nuestro cerebro.
6. The Killers - "Run for cover". Su flojísimo "Wonderful wonderful" contenía este formidable tema, al nivel de los mejores momentos de su carrera. Rápido, enérgico, inconfundible.
7. Alt-J - "Deadcrush". Otro álbum muy flojo, otro tema digno de los mejores momentos de su carrera: obsesivo, penetrante, original, de nuevo inconfundible.
8. Portugal. The man - "Live in the moment". Dieron el pelotazo con "Feel it still", pero en su irregular "Woodstock" escondían momentos aún mejores, como este casi perfecto maridaje entre psicodelia, rock y sonidos contemporáneos.
9. Mating Ritual - "Second chance". Una nueva y sugestiva banda que recupera la mejor tradición californiana de power pop, eso sí, llevado a nuestros días. Irresistible.
10. Joe Goddard - "Music is the answer". O cómo convertir un perdido tema de finales de los ochenta en un elegantísimo cóctel de pop, baile y electrónica. Exquisito.
11. Illenium - "Fractures". Podríamos definirlo como la sensibilidad de los Cranberries menos melosos llevada al año 2017. O como el tema que The Chainsmokers aspiran a entregar algún día.
12. Sylvan Esso - "Die young". Un poquito de Lamb, otro de Róisín Murphy y el toque siempre singular de la electrónica americana. ¿Balada?
13. Odesza - "Higher ground". Conjugaron algo casi imposible en los E.E.U.U.: musica electrónica y éxito masivo. ¿Las razones? Una gran melodía y unas aún mejores armonías.
14. Kaleida - "Echo saw you". Su más que interesante debut conjugaba a menudo synth-pop minimalista e interpretaciones emocionantes. Éste es uno de sus mejores exponentes.
15. Empathy Test - "Bare my soul". Su original apuesta de publicar simultáneamente sus dos álbumes de debut no salió del todo redonda, pero contenía temas tan elegantes y cautivadores como éste.
16. Lorde - "Perfect places". Quizá el mejor sencillo de la música mainstream a nivel mundial. Lorde acumula audiencias millonarias sin renunciar ni a su personalidad ni a su talento.
17. Curxes - "In your neighbourhood". Un emocionante equilibrio entre la indietrónica y los años ochenta, que crece con cada nueva escucha.
18. Cut Copy - "Airborne". Un arriesgado paso en su carrera que se resolvió acertadamente encajando las influencias del funky y los coros femeninos con la fuerte personalidad de la banda.
19. Beth Ditto - "We could run". Su ecléctico debut en solitario contenía este tema que insufla optimismo con su excelente a la vez que clásica melodía.
20. Claire - "Friendly fire". Los mejores temas de "Tides" no vieron la luz en formato sencillo, pero este tema de pop nórdico y cristalino demuestra su talento no sólo como compositores sino también como intérpretes.

Seguro que echan de menos otros temas de gran calidad que se han quedado fuera (la cosecha en 2017 ha resultado particularmente abundante). Pero estoy seguro de que ninguna de las canciones de esta lista sobra, y demuestra que si nos lo proponemos sigue siendo sencillo encontrar emoción y creatividad.

martes, 10 de enero de 2017

Las 20 mejores canciones internacionales de 2016

Como viene siendo ya tradición en este humilde blog ha llegado la hora de echar la vista atrás y proponer listas que nos permitan sintetizar lo mejor de este 2016 que acaba de finalizar. Una vez más rehusaré proponer una lista con los mejores álbumes del año, dado que el volumen de discos publicados excede ampliamente los cincuenta o sesenta que consigo escuchar. Pero una vez más vuelvo a proponer una lista con 20 canciones internacionales que recordar de este 2016. Con los dos criterios ya habituales: seleccionar temas que hayan visto la luz en formato sencillo/videoclip, y escoger una única canción por artista, para conseguir una panorámica lo más amplia posible del planeta musical contemporáneo. Como de costumbre siempre intentando localizar la emoción, el talento, la personalidad, la melodía y, al fin y al cabo, la calidad que siempre anhela encontrar este blog.

Ésta es la lista. Tras un 2015 un poco más electrónico que de costumbre, 2016 ha vuelto a ofrecer momentos destacados en una mayor variedad de estilos. Confirmando además que, como en temporadas anteriores, los E.E.U.U. siguen perdiendo relevancia creativa a costa de otros países muy pujantes musicalmente como Suecia o Australia.

1. The Hearing - "Backwards". La canción del año cautiva una y otra vez con su melodía imposible en las estrofas y el contraste con la frialdad genuinamente sueca de su teclado principal.
2. Tiny Fireflies - "Ghost". El mejor tema de dream pop en años, con armonías maravillosas y de una elegancia y una sensibilidad sublimes.
3. Mainland - "Not as cool as me". Rock, psicodelia, estribillo coreable y un riff de guitarra con el que increíblemente nadie antes había dado.
4. Clare Maguire - "Elizabeth Taylor". La mejor balada "clásica" del año: bonito piano, gran letra, certera sección de cuerda y formidable interpretación vocal.
5. Underworld - "Ova Nova". El mejor exponente de la "resurrección" de Karl Hyde y Rick Smith: 100% Underworld, 100% techno, 100% bailable, 100% adictivo.
6. Bleached - "Wednesday night melody". Indie-rock que rehúye la repetitividad y la suple con una sorprendente montaña rusa de partes casi imposibles de enlazar.
7. School Of Seven Bells - "Ablaze". El mejor homenaje posible al tristemente fallecido Ben Curtis: optimista, envolvente, clásico y sin embargo contemporáneo.
8. Reed & Caroline - "Singularity we bond". Lo más sorprendente a nivel instrumental de 2016: el complejo buchla al servicio de una composición que sabe mezclar experimentación con armonías pop.
9. Hannah Peel - "Tenderly". Cómo construir una balada en 2016, enriqueciendo los inspirados pero inevitables piano y voz con una cautivadora atmósfera.
10. Pet Shop Boys - "Say it to me". Arrimándose al freestyle como no lo hacían desde "Domino dancing", el mejor sencillo (que no el mejor tema) de su meritorio "Super".
11. Ladyhawke - "Wild things". La neozelandesa Pip Brown acertó de pleno insuflándole luminosidad a su propuesta, como lo prueba este emotivo sencillo.
12. Rüfüs - "Say a prayer". Desde Australia, la calidad y la elegancia en la música de baile sin estridencias y con instrumentos reales.
13. Warpaint - "New song". Inclasificable canción de un inclasificable grupo de chicas que sin embargo entregó el mejor estribillo del año, por su melodía y su instrumentación.
14. Rick Astley - "Angels on my side". Otra resurrección inesperada. Su maravillosa voz al servicio de un tema con toques soul y mucho más ágil de lo que cabría esperar en un ya "cincuentón".
15. Josef Salvat - "Paradise". Otro tema con ritmo y de gran elegancia desde las antípodas: el mejor crooner en lo que llevamos de década.
16. Feeder - "Universe of life". Grant Nicholas regresó de su aventura acústica con dosis de rock duro lleno de energía pero sin perder la musicalidad.
17. I Am Snow Angel - "Keep you out". Julie Kathryn desnuda sus emociones mezclando elementos orgánicos y electrónica con gran talento.
18. Kolaj - "The touch". Pop perfecto de 2016, arrimándose a las modas mainstream pero sin sucumbir a ellas gracias a su certera guitarra y su melodía de notas altísimas.
19. Birdy - "Keeping Your Head Up". Con apenas 20 años Jasmine Van Den Bogaerde ya juega a ser Florence Welch con esta preciosa composición.
20. Radiohead - "Burn the witch". El mejor sencillo de los británicos en casi 20 años: únicos, sí, pero reconocibles y con el certero cambio de tonalidad en el estribillo para enganchar a las masas.

Seguro que echan de menos temas de gran calidad que se han quedado fuera (este año había mucho donde elegir). Pero creo que al menos ninguna de las canciones de esta lista sobra, y demuestra que si nos lo proponemos sigue siendo relativamente sencillo encontrar nuevas propuestas que nos cautiven.

lunes, 8 de agosto de 2016

Más de 10.000 páginas vistas

Interrumpo en esta entrada mis habituales reseñas sobre lo más interesante que a mi juicio ha visto la luz en los últimos tiempos en el panorama musical internacional para dedicar una breve entrada a un hito de este humilde blog: la superación de las 10.000 páginas vistas. Y es que cuando hace un lustro lo creé como forma de seguir dando a conocer una de mis pasiones en unas circunstancias personales más complejas que de costumbre, nunca pensé que llegaría tan lejos en su difusión. Porque no se trata de un blog adscrito a ningún canal oficial, festival, publicación, plataforma o emisora. Porque rehúye la simplicidad de las propuestas comerciales actuales, pero rehúye también la revisitación a perpetuidad de las propuestas de hace dos o tres décadas, como si no hubiera ninguna otra fuente de creatividad entre ambas. Porque no se posiciona a favor de la música indie ni de la música mainstream (perdón por los anglicismos), sino que intenta rescatar propuestas interesantes en ambos mundos. Porque no lo promueve ningún ánimo de lucro, como lo prueba mi resistencia a incluir publicidad a pesar de las sugerencias que periódicamente genera la plataforma en la que lo publico. Porque reseña para un ámbito tan cerrado habitualmente como el español (y por ende el hispanoamericano) propuestas originadas en otras partes del mundo, desde Australia hasta Grecia pasando por Alemania. Y porque no hace un análisis simplista de lo que es "bueno" o lo que es "malo", sino que intenta argumentarlo recurriendo a conceptos que pueden resultar un poco arduos para el oyente medio, pero cuyo fin es enseñarle a descubrir más facetas en cada álbum o cada canción, y crecer así en su sensibilidad musical para disfrutar cada vez más de este a veces maravilloso mundillo.

Como una imagen vale más que mil palabras, para ilustrar esta entrada he seleccionado la evolución del número de visitas que mensualmente ha recibido "Pop Rock y Mas". Una evolución con altibajos dependiendo de la popularidad de las reseñas en cuestión (no es lo mismo reseñar a los Imagine Dragons que a los Voltaire Twins por ejemplo), pero con una tendencia claramente creciente a lo largo de los años, lo que demuestra que cada vez más un internauta que se haya tropezado tras una búsqueda en internet con una reseña del blog, ha pasado cada vez más tiempo otras entradas que le hayan podido interesar. Y que ha culminado el pasado mes de julio con el récord mensual de visitas.

Otro aspecto interesante es que a pesar de ser un blog escrito desde España y en español, la mayor parte de las visitas no proceden de España, sino de Estados Unidos. Lo que puede tener sentido si se piensa que la mayoría de artistas reseñados son de procedencia anglosajona, pero también pone de manifiesto que Estados Unidos se consolida como el segundo país del mundo con más hispanohablantes, claramente por encima de España y sólo por detrás de México. Más llamativos son los cientos de visitas recibidos de países alejados del idioma y la cultura españolas, como Ucrania, Alemania, y recientemente Rusia. Como también es interesante resaltar la alta difusión de entradas que no hablan de un álbum concreto de un artista, sino de reflexiones más genéricas como la evolución de la guitarra eléctrica o el autotune, o simplemente de las listas en las que anualmente selecciono las en mi opinión 20 mejores canciones del panorama internacional.

Desconozco cuánto tiempo seguiré añadiendo entradas a este blog, aunque si las circunstancias lo permiten no tengo intención de abandonar mi afición a la música contemporánea. Así que no sé decir a cuántas visitas llegará "Pop rock y más", pero sí espero que pueda seguir resultando interesante para todo el que se tropiece con él. Así que por aquí les espero. Y muchas gracias por toda la atención en estos cinco años.

lunes, 18 de febrero de 2013

2013: un año con muchas novedades

Después de revisar en mi anterior entrada 20 de las mejores canciones del pasado 2012, voy a dedicar la siguiente entrada a revisar algunas de las muchas novedades que nos esperan para este 2013. Ello no signifique que no siga reseñando durante un tiempo álbumes del año pasado que tengo aún pendientes, pero la vida sigue e incluso en un ámbito tan afectado por la crisis como la música contemporánea no se detiene.

Empezamos por un par de novedades que ya se han publicado en estas primeras semanas y que revisaré en este mismo blog en próximas fechas. La primera en salir ha sido el noveno álbum de New Order. "Lost sirens" es un álbum con trampa, puesto que la formación liderada por Bernard Sumner y Peter Hook hace años que no existe con esa composición, pero aprovechando sus conciertos del año pasado se han conseguido finalmente liberar las trabas que impedían la publicación de este disco, con temas grabados durante las mismas sesiones que dieron lugar al meritorio "Waitin' for the sirens call". Todo un regalo para sus fans. Y siguiendo por "Collections", el largamente esperado retorno de los británicos Delphic, que fascinaron al mundo con su esperanzador y lleno de talento "Acollyte" pero que han tardado tanto tiempo en darle continuidad que quizá hayan perdido su momento.

Otros discos ya confirmados para las próximas semanas son "Nocturnes", el álbum con el que Little Boots pretende confirmar que su tecno-pop contemporáneo no fue flor de una temporada, "Delta machine", el retorno de los legendarios Depeche Mode (anticipado por "Heaven", un baladón sorprendentemente acústico) y "Exile", el disco con el que los británicos Hurts quieren confirmar que son algo más que los Black del siglo XXI.

Para más adelante todo apunta a que podremos escuchar los nuevos álbumes de otros artistas que forman parte del elenco de este humilde blog: Polly Scattergood y sus postales urbanas, Daft Punk y su esperada colaboración con Nile Rodgers, LaRoux, que también han contado con el fundador de Chic, y retornos esperados durante no menos de una década: Suede (que ya han presentado su primer sencillo, el interesante "Barriers") y Dubstar, que ha recuperado a Sarah Blackwood tras 10 años al frente de Client.

Otros retornos previstos para esta temporada son los escoceses Texas intentando recuperar su personalidad, Goldfrapp tratando de recuperar el equilibrio entre modernidad y comercialidad, David Bowie y la búsqueda de la modernidad perdida, la modosita y un tanto olvidada Dido y los recientement revitalizados O.M.D.

Los amantes del rock también están de enhorabuena: este año tendremos lo nuevo de los alternativos The Strokes, de supervivientes del sonido grunge como Pearl Jam o The Queens Of The Stone Age, de los incombustibles U2, del muy venido a menos Lenny Kravitz, de los ultra-repetitivos AC/DC o de los blanditos Bon Jovi.

Por último, en el ámbito meramente comercial se plantea una lucha equilibrada entre dos divas muy diferentes: Beyonce y Lady Gaga. En suma, todo un puñado de novedades que harán de este 2013 un año más que interesante. Iré reseñando lo más relevante de esta cosecha en futuras entradas de este blog.

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