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sábado, 14 de marzo de 2015

El panorama musical español en 2014

Un año más, y como ya viene siendo habitual, he decidido dedicar una entrada al panorama musical español durante el pasado año 2014. Un panorama que en mi opinión sigue en encefalograma plano. Veamos por qué.

En el ámbito meramente comercial la situación sigue en estado comatoso: la música de artistas hispanoamericanos o que cantan en español ganan por abrumadora mayoría (37 de los 50 más vendidos) a los artistas que cantan en otros idiomas y anglosajones (que, nos guste o no, siempre aportarán un número mayor de propuestas interesantes). Y es que con unas ventas que siguen en mínimos históricos, las compañías de discos se han vuelto aún más conservadoras y los compradores más limitados en sus gustos, dando la impresión que sólo aquellos que tienen club de fans potentes entre las adolescentes son capaces de lograr que los aficionados se gasten unos euros en ellos.

Descorazonador es que el álbum más vendido haya sido "Terral" de Pablo Alborán, cantante que por cuarto año consecutivo es el más vendido en España con su estilo trasnochado, ñoño y sensiblero. Descorazonador es que en los 10 primeros álbumes del año no haya uno solo de un artista de fuera de España (la cerrazón al resto del mundo en el momento más globalizado de la historia de la humanidad es más que paradójico, casi escalofriante en un país que teóricamente pertenece al primer mundo). Descorazonador es que el primer álbum de un artista anglosajón sea el del grupo adolescente One Direction, pues lanza un claro mensaje de que respecto a lo que viene "de fuera" a lo que más interés prestamos es a las propuestas prefabricadas (el primer disco de un artista extranjero con una mínima reputación es el de Coldplay, en el puesto 17). Y descorazonador es que hay que irse al puesto 43 para encontrar el primer álbum correspondiente a una artista que haya debutado en el panorama musical internacional en 2014 (5 Seconds Of Summer, poco más que una boyband de tantas). A todo lo cual hay que sumar la escasa presencia de la música de actualidad en la televisión (a pesar del incremento de canales de la TDT) y su menguante presencia en las radios privadas, que a menudo dan prioridad al tema insignia de un artista antes que a su nuevo lanzamiento.

En la música alternativa la cosa no ha ido mucho mejor. Los madrileños Vetusta Morla son los primeros en la lista, en el puesto 33, aunque su rock forzadamente histriónico y escaso de inspiración no justifica a mi modo de ver siquiera ese puesto. Tampoco han abundado en exceso las nuevas entregas de artistas consagrados en este mundillo (Sr. Chinarro, Remate, Los Enemigos...), como no lo es que el tema más comentado en el mundillo sea el provocativo y de dudoso gusto "Me gusta que pegues", de Los Punsetes. Ni siquiera la música electrónica en general y disco en paricular ha ayudado en subir el listón, con el buque insigna John Talabot más centrado en pinchar en festivales diversos que en dar continuidad a su interesante pero ya lejano "Fin" (2012). Puestos a resaltar algún retorno, tal vez me quede con el del dúo vasco Single, que a pesar de varios años de silencio siguen con su mundo paralelo de pop bien facturado e ingenioso, aunque de inspiración variable. Y en el campo de las nuevas propuestas, la única que realmente ha llamado mi atención han sido los madrileños de The Hardcore Of Beauty, con un estilo inclasificable pero una calidad incuestionable en el EP que presentó hace unos meses "Brand new Moses".

Con lo que este año para mí los triunfadores absolutos han sido Sidonie. Como ya sucedió el año pasado con La Sonrisa de Julia, les lastra el hecho de ser demasiado alternativos para obtener un éxito comercial masivo, pero también demasiado mainstream para que el mundillo independiente los considere genuinos. Pero su álbum "Sierra y Canadá", que reseñé en este mismo blog, suponía una acertada vuelta de tuerca en su estilo, manteniendo su personalidad pero acercándolos mínimamente a la tecnología del siglo XXI. Además, el nivel medio compositivo era más que decente y contaba con sencillos dignos de perdurar: "Un día de mierda" y sobre todo "Sierra y Canadá", una emotiva historia de amor frustrado entre artefactos que puntualmente cobran vida. Que por su ingeniosa letra, su sensibilidad y sus armonías merece, desde mi punto de vista, el título de canción nacional del año. Lástima que haya pasado desapercibida para tantos y tantos potenciales melómanos.

sábado, 29 de marzo de 2014

El panorama musical español en 2013

Como ya viene siendo habitual, he decidido dedicar una entrada al panorama musical español durante el pasado año 2013. Un panorama que en mi opinión es aún más descorazonador que en los dos años anteriores. Veamos las razones.

En el ámbito meramente comercial la situación sigue en estado comatoso: aunque la música de artistas españoles haya dejado de ser mayoría (22 álbumes de los 50 más vendidos), si añadimos las ventas de artistas hispanoamericanos o que cantan en español ganan por amplia mayoría a los artistas anglosajones (que, nos guste o no, siempre aportarán un número mayor de propuestas interesantes). Con unas ventas cada vez más reducidas, las compañías de discos se han vuelto aún más conservadoras y los compradores más limitados en sus gustos.

Descorazonador es que el álbum más vendido haya sido uno que se publicó en 2012 ("Tanto", de Pablo Alborán), pues lanza un claro mensaje de que en 2013 no se ha publicado ningún álbum capaz de desbancarlo. Descorazonador es que haya tres álbumes de música infantil entre los 10 más vendidos del año (los de la serie infantil "Violetta"), pues lanza un claro mensaje de que uno de los pocos ámbitos en los que el potencial comprador está dispuesto a gastarse unos euros es en la música infantil de usar y tirar. Descorazonador es que el primer álbum de un artista anglosajón sea el del grupo adolescente One Direction, pues lanza un claro mensaje de que respecto a lo que viene "de fuera" a lo que más interés prestamos es a las propuestas prefabricadas con fecha de caducidad. Y descorazonador es que hay que irse al puesto 29 para encontrar el primer álbum correspondiente a una artista que haya debutado en el panorama musical (Lana del Rey, cuyo álbum fue además editado en 2012...).

En la música alternativa la cosa no ha ido mucho mejor. Manel han sido los que, cantando en catalán, se han colocado más altos en la lista de álbumes más vendidos en España durante 2013 (en el puesto 23, concretamente). Un hecho sorprendente, pero que al menos introduce una nota novedosa en un panorama anquilosado, aunque personalmente no les veo el talento por ninguna parte. Tampoco han abundado en exceso las nuevas entregas de artistas consagrados en este mundillo (Mala Rodríguez, Delorean, Kiko Veneno...), siendo lo más destacable el retorno de Fangoria, que con "Cuatrocomía" han confirmado que aunque su fórmula esté un tanto agotada aún son capaces de entregar sencillos meritorios como "Dramas y comedias". Ni siquiera ha sido un año pródigo en nuevos artistas, siendo quizá lo más llamativo y original el debut de León Benavente, con su krautrock a veces cantado a veces recitado (dejo aquí el enlace de su mejor ejemplo, "Ser brigada").

Con lo que este año para mí los triunfadores absolutos han sido La Sonrisa de Julia. Demasiado alternativos para obtener un éxito comercial masivo, demasiado mainstream para que el mundillo independiente los considere parte de sí, sufren el problema de quedarse encasillados a medio camino. Pero su álbum "El viaje del sonámbulo" contenía varios temas interesantes y sobre todo el sencillo del año: "Muévelo" demuestra que es un grupo con sólidas bases musicales, y que son capaces de entregar un tema que es a partes iguales psicodelia, rock y dance. Pura energía, una instrumentación lograda (aunque se nota que el sonido es aún demasiado "Made in Spain"), razonablemente bien cantada para lo que se estila por estos lares, con una letra trabajada, un decente solo de guitarra al final e incluso con un vídeo original y contagioso. Sólo la indiferencia de los medios les ha impedido arrasar, pues es un tema apto para todos los públicos. Esperemos que esta entrada contribuya a hacer justicia a la canción nacional del año.

domingo, 31 de marzo de 2013

El panorama musical español en 2012

Como ya hice el año pasado, he decidido dedicar una entrada al panorama musical español durante el pasado año 2012. Un panorama que, para los que recuerden o hayan consultado recientemente dicha entrada, era francamente desalentador a comienzos del pasado año. Y que doce meses más tarde sigue siendo decepcionante, aunque la cosecha de 2012 gane a los puntos a la del 2011.

En el ámbito meramente comercial la situación sigue en estado comatoso: aunque la música de artistas españoles sigue siendo mayoría (31 álbumes de los 50 más vendidos), entre esos 31 discos no hay ni uno solo perteneciente a un artista que haya debutado en 2012. Parece que con las ventas en mínimos históricos, las compañías de discos se han vuelto aún más conservadoras. Hasta el extremo que abundan nombres más propios de hace 40 años: Julio Iglesias, Juan Manuel Serrat, José Luis Perales, María Dolores Pradera, El Dúo Dinámico... Sí, sí, consulten la lista de 2012 y verán que todos esos nombres figuran.

Pero es que incluso entre los artistas "jóvenes" no hay hueco para la esperanza: fórmulas repetidas hasta la saciedad (Melendi, Estopa, Sergio Dalma, El Barrio, Alejandro Sanz), artistas que al intentar renovarse han visto como buena parte del público les daba la espalda (Amaral, La Oreja de Van Gogh, Café Quijano). Y con un triunfador absoluto descorazonador: Pablo Alborán es una propuesta tan casposa y sensiblera que cuesta entender su éxito más allá de las adolescentes del extrarradio de nuestras ciudades. Sólo India Martínez y su intento de su insuflar aires nuevos al flamenco es digna de mención.

Así que por fuerza debemos fijarnos en la música alternativa. Love Of Lesbian han sido los únicos que se han colado entre los 50 álbumes más vendidos, lo cual para mí al menos resulta sorprendente, dada su escasa calidad. También en este ámbito han predominado los nombres consagrados en horas bajas (Sr. Chinarro, J y su Grupo De Expertos Solynieve, Hydrogenesse...), pero al menos un par de artistas han creado sendas canciones dignas de perdurar: La Habitación Roja y La Bien Querida.

Los valencianos La Habitación Roja llevan más de una década puliendo su estilo y su calidad interpretativa. Y con "Ayer" han logrado por primera vez un tema de pop con desazón pero sin taras: la voz de Jorge Martí por fin logra el aprobado (raspado), la letra casi logra usar correctamente todos los tiempos verbales y en los intervalos instrumentales las guitarras eléctricas y el teclado suenan razonablemente personales. Un tema con madera de clásico.

Y La Bien Querida han compuesto la canción nacional del año con "A veces ni eso". Es cierto que la letra es casi inexistente, que la grabación tiene una calidad deficiente y que toda la canción es una recreación descarada de los New Order de los 80. Pero la progresión armónica y la melodía no desentonan ante "Temptation" o "Bizarre love triangle" y eso es decir mucho, y el giro estilístico de la propuesta de Ana Fernández-Villaverde es loable. Así que esperemos que el ejemplo cunda y si en España no estamos en condiciones de innovar, que al menos recreemos con gusto a los grandes clásicos del último medio siglo. Que falta nos hace.

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