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jueves, 24 de junio de 2021

Avec Sans: "Succession" (2021)

El regreso de Avec Sans tras su estupendo álbum de debut en 2016 se ha hecho mucho de rogar, probablemente demasiado. Y cuando por fin ha empezado a ser anticipado por los sencillos de rigor, ha sido para confirmar que no debíamos esperar la excelencia del primero. Porque los tres sencillos que han visto la luz a lo largo de los últimos meses quedan claramente por debajo que casi cualquiera de los de "Heartbreak Hi", evidenciando notables problemas de inspiración. Una impresión que se ha visto confirmada cuando hace unas semanas se ha publicado este "Succession": tan sólo nueve cortes y media hora es muy poco para un lustro de creación, se mire como se mire.

Si todavía esos seis temas que han completado la entrega hubieran mejorado el nivel de los tres ya conocidos, el disco aún podría haber evitado la temiada palabra: decepción. Que sin embargo es la sensación predominante tras unas cuantas escuchas. Tanto, que he estado a punto de no reseñarlo. Lo peor es que creo que podrían haber evitado este paso atrás si, al menos, hubieran añadido un par de temas de tempo alto y ritmo cuaternario que los entroncaran con los grandes momentos para las pistas de baile de su debut y sacaran "Succession" de la monotonía de ritmo pausado. Y si en estos cinco años no los han conseguido componer, que hubieran tirado de un par de versiones, pues el dúo ya nos ha demostrado su talento para apropiarse de canciones ajenas. Al final, he considerado que el 2021 sigue siendo un año especialmente flojo para el panorama musical, y la exhibición de ideas para instrumentar temas pop de Jack St. James y las cualidades vocales de Alice Fox aún son dignas de una reseña, por decepcionante que resulte.

Los dos minutos de "I will be with you", tercer sencillo, reflejan bien lo que nos vamos a encontrar en el álbum: electrónica de ultimísima generación arropando melodías agradables pero a veces un tanto edulcoradas, de tempo lento y percusiones escasas e intermitentes. Sin ser una maravilla, "Altitude", el sencillo que anticipó el álbum el año pasado, es uno de los momentos álgidos del álbum. Otra vez la instrumentación peca de variar excesivamente casi en cada compás, hasta el extremo de quedarse sólo la voz de Fox y un instrumento para llevar la progresión armónica hacia la mitad del tema, y el ritmo es excesivamente sincopado, pero el tempo está más alineado con los del primer álbum, el estribillo es luminoso, la parte nueva es bonita, y sobre todo los tramos instrumentales resultan disfrutables con ese original bajo sintetizado que recorre las escalas a toda velocidad. "Slow dance down", tercer corte y segundo sencillo extraído, insiste en el tempo lento para una melodía vocal post-procesada casi con tantos efectos como los que adornan toda la electrónica del tema. Que resulta agradable pero sin gancho a la vez que lastrado por ese ritmo sincopado que arranca, se detiene y salta una y otra vez.

Por si aún no habíamos tenido bastante lentitud, "All the while" baja incluso los bpms y nos ofrece una balada con una letra meritoria que va jugando con los distintos tiempos que puede significar "while" en cada estrofa, y unos adornos de reminiscencias étnicas a lo de Odesza, pero bastante monótona hasta su minuto final, donde una parte nueva más inspirada mejora un poco la impresión general. "Succession (What You Don't Know)", el tema que da título al álbum, se supone que debería ser uno de los momentos estelares, y aunque sigue sin llevar el tempo a niveles hedonistas, dentro de lo cabe la original percusión electrónica de sus estrofas y el largo y elaborado estribillo no están mal, pero su nivel a duras penas le habría permitido entrar en "Heartbreak Hi". "Tell me" avasalla desde el primer momento con su instrumentación tan creativa como entrecortada y chirriante, pero al menos llega a la categoría de medio tiempo, lo que ya es un logro ante tanta pausa, y su estribillo demuestra que a los británicos aún les llega alguna vez la inspiración, convirtiéndose en mi opinión en el segundo tema del álbum que cumple las expectativas que ellos mismos forjaron hace un lustro.

"Tokyo moon" inicia el último tercio del álbum sin moverse de los parámetros ya conocidos: sobredosis de ideas y efectos para envolver melodías bien interpretadas pero dependientes de la inspiración que en este caso sí posee el doble estribillo, si bien las anodinas estrofas y el continuo vaivén de percusión que va y viene lastra en parte el resultado. "Backtrack", inminente cuarto sencillo dentro de unos días, es probablemte la mejor canción de las seis que han completado el disco: otro medio tiempo, sí, pero la melodía ahora sí es inspirada de principio a fin, St. James está relativamente comedido con la instrumentación, mostrando todo lo que puede hacerse con la tecnología de 2021 pero sin apabullar, y el intervalo instrumental a lo future-bass (lo podría haber firmado Ilenium) rematan el segundo mejor momento del álbum. Que cierra "Little heart attack", cómo no otra balada de continuos detalles instrumentales y cierto tono apoteósico con reminiscencias a la música tradicional de las islas (el sintetizador que complementa los estribillos podría pasar por una gaita sintetizada), pero que pasa sin pena ni gloria.

En lugar de poner tanto foco en la instrumentación, que requiere innumerables escuchas en cada tema para familiarizarse con todos los cambios y todos los estimulantes sonidos que nos proponen, el dúo debería haber repartido esos esfuerzos en la creación de más y mejores canciones. Y no deberían haber perdido de vista que el trascendental segundo álbum es el que marca la carrera de cualquier artista, y si querían mantener a sus seguidores tendrían que haber ofrecido más temas de tempo alto, más en línea con su primer disco y más adecuados para conciertos y festivales. Ahora mismo los que hayan logrado mantener, que entre el lustro transcurrido y la parsimonia de las nuevas canciones no serán demasiados, estarán desconcertados ante la futura propuesta musical de la banda. O incluso respecto a su futuro en sí, pues el paso atrás ha sido muy peligrosos y, o reaccionan rápido, o podrían haber firmado su sentencia. Esperemos que reconozcan sus fallos, redoblen sus esfuerzos, y vuelvan por donde solían sin tener que esperar otros cinco años.

martes, 27 de junio de 2017

Avec Sans: "Heartbreak hi" (2016)

Me resulta extraño reseñar en junio de 2017 un álbum que vio la luz en 2016 (de hecho, hace justo un año). Pero es que este "Heartbreak hi" ha sido un álbum que, aun teniendo una repercusión minoritaria, se ha ido abriendo camino gradualmente en el panorama musical desde que su primer video-clip ("Hold on") fue publicado hace cuatro largos años. Poco a poco, el boca a boca y el efecto contagio en internet han hecho que finalmente llegue hasta mis oidos el debut de este dúo londinense formado por la cantante Alice Fox y el instrumentista Jack St. James. Y desde entonces he quedado atrapado por su pop tecnológico excelentemente instrumentado y muy alejado del mero revival ochentero que predomina en tantas otras bandas del panorama alternativo actual.

Lo más relevante de este "Heartbreak hi" es que nada menos que siete de sus trece temas han ido viendo la luz en formato sencillo/videoclip a lo largo de estos cuatro años, el último, "We are" (por cierto el tema con el que los descubrí), hace tres meses). Ello asegura que el nivel medio del álbum. Pero afortunadamente no implica que se trate de una mera colección de canciones colocadas secuencialmente: el disco posee una cohesión estilística y sonora muy saludable en sus cuarenta y ocho minutos, a pesar de haberse ido grabando en pequeñas dosis. Y con la suficiente variedad en tempos, atmósferas y estructuras para que cada canción tenga su personalidad propia.

"Even the echoes", el tema que lo abre, no es curiosamente ni de los que han ido viendo la luz en formato sencillo estos años, ni uno de sus mejores momentos: más atmosférico que rítmico, su melodía es quizá demasiado pop, y los "pájaros electrónicos" que la adornan en su mayor parte un tanto cansinos. Afortunadamente en seguida da paso a "Heartbreak hi", quinto sencillo (aunque vio originalmente la luz en 2012) y tal vez el estribillo más redondo de todo el álbum. Bien es cierto que son tres minutos justos, que una parte no desdeñable del mismo se va en su gradual comienzo, que las estrofas son cortas y de melodía sencilla (aunque con una progresión armónica razonablemente elaborada), pero el contraste entre la negatividad de la letra y la luminosidad de la música en su estribillo es absolutamente infalible. Le sigue "Shiver", el segundo sencillo de su carrera, quizá con un estribillo menos rompedor pero superior en términos globales a la anterior: el precioso synclavier que sostiene el comienzo y las estrofas se conjuga perfectamente con la voz de Alice, que demuestra de lo que es capaz en un estribillo que acaba muy alto en la escala. Aunque Jack no se queda corto luciéndose en el tramo final instrumental con su Novation launchpad.

"We are", remezclada respecto a la versión del álbum al ser extraída como séptimo sencillo es, sin ser el mejor momento del álbum (en mi opinión las estrofas pierden demasiada fuerza respecto a su certero estribillo), otro tratado de Jack a la hora de instrumentar en 2017 otra elaborada melodía pop. "When you go" es el primer tema claramente lento del álbum. Y aunque en estos tempos no se desenvuelven con la emotividad de por ejemplo Claire, sí que suplen esta carencia con otra excelente interpretación de Alice y la capacidad para armonizar instrumentos de Jack. "Hold on", sexto corte y el tema con el que se dieron a conocer, es todavía mi favorito de la banda: ese bajo sintetizado a lo electroclash cuyo volumen va subiendo para dar paso a unas estrofas formidables, por elegancia y por cómo los sintetizadores se entrecruzan para resaltar los acordes menores, hasta desembocar en un estribillo que encaja con una naturalidad pasmosa. Sin olvidar cómo Jack sigue añadiendo más instrumentos para enriquecer cada repetición, o ese intervalo instrumental en el que cambian el ritmo a cuaternario, acentuando el dramatismo.

"The answer" es otro buen tema que puede recordar a las Client más pop, por su ambientación oscura y la rabia contenida que encierra su estribillo. Pero es más rica instrumentalmente que lo habitual en sus paisanas, aunque la batería electrónica un tanto simple le resta algún punto. "Resonate", octavo corte y cuarto sencillo, es un tema correcto a la vez su mayor apuesta por una balada "clásica" y relativamente dulce, si bien el sintetizador distorsionado que lleva la progresión armónica y los otros muchos que la van adornando le niegan ese clasicismo. "All of time" fue el tercer sencillo de su carrera y también mi otro tema favorito del álbum: el único con un bombo marcado que lo orienta más claramente a la pista de baile a pesar de su letra melancólica, empieza directamente con la parte vocal y una instrumentación más austera de lo habitual, pero Jack termina por desplegar todo su arsenal en un maravilloso estribillo que puede recordar a los momentos más sintéticos de Kate Bush. Aunque lo mejor del tema surge con un muy elaborado puente sobre el que se van añadiendo instrumentos para enlazarlo de manera magistral con una versión alterada del estribillo sobre la misma progresión armónica.

El tramo final de este excelente álbum no desentona, pero no es lo mejor del mismo. Lo inicia "History", un tema lento y simplemente correcto que se acerca al R&B sintético de esta última década con su ritmo sincopado y su desnudez en las estrofas, complementadas por un estribillo de puro pop excelentemente armonizado. "Close my eyes" acelera el tempo, y con su batería sencilla y su atmósfera tenebrosa puede recordar al principio a Goldfrapp, si bien el estribillo de notas altas y luminosamente pop lo desmiente. El penúltimo corte es una versión de Bon Iver, "Perth", que además vio la luz como sexto sencillo. Y que demuestra el talento del dúo para explotar temas ajenos llevándolos a su terreno, armonizándolos y mejorándolos con sus cualidades vocales e instrumentales. Lástima que el tema original no dé para mucho, y a pesar de la intuición a la hora de ir añadiendo sintetizadores y doblando voces, su versión acabe repitiendo más de lo deseable eso de "Still alive for you love" (si de verdad quieren escuchar lo que dan de sí Avec Sans versionando, busquen en Youtube su maravillosa interpretación de "Will do", de TV on The Radio). Y el cierre lo pone "Mistakes", que como cabe esperar es otro tema lento (por cierto mi favorito de entre los de tempo más reposado), ahora sí con la sensibilidad más a flor de piel en las estrofas, unos sintetizadores juguetones a lo Andy Barlow (Lamb), y la sorpresa final del ritmo casi bailable para rematar.

La riqueza, el dinamismo, la sensibilidad e incluso el alma de "Heartbreak hi" permite disfrutarlo cada vez mas en sucesivas escuchas. Aunque lo que más sorprende del mismo, más allá de su calidad, es la madurez que destila: cuesta admitir que se trata de un álbum de debut. En un mundo ideal habría sido uno de los álbumes del año para crítica y público. Por mi parte sólo espero que le den continuidad alguna vez, aunque han puesto el listón muy alto.

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