Hoy les traigo por vez primera una reseña de la banda estadounidense Sir Chloe. O tal vez debería decir al alter ego de la neoyorkina Dana Foote, su líder y cantante. Que no es una desconocida para este blog, puesto que su canción de más relevancia hasta la fecha ("Salivate"), ya formó parte de mi lista de las 20 mejores internacionales canciones del año 2023. Pero el álbum que la contenía, "I Am The Dog", con el que debutaron en 2023, me pareció que no estaba a la altura de este temazo, pues le faltaba un poco de definición estilística y más temas de calidad similar al de su canción estrella, algo por otra parte no sencillo de lograr sin repetir la fórmula de la mismo. Sin embargo, su rock crudo y melódico a partes iguales, sus letras descarnadas sobre relaciones y emociones, y el hecho de que su puesta en escena fuera como una banda íntegramente femenina llamaron lo suficiente mi atención como para seguirles la pista.
Dos años después, el proyecto de Dana Foote, ya consolidado para los directos como cuarteto, ha regresado con un disco de perspectivas más amplias y mayor inspiración compositiva. Que trasciende el indie-rock extremo de "Salivate" y lo expande en once temas, que van del pop acústico e intimista al rock más crudo y enérgico, pasando por momentos pop y algún que otro pasaje de experimentación. Todo ello con una ejecución correcta, sin artificios tecnológicos ni sorpresas que distraigan la atención de los diversos registros de la potente voz de Foote (en los que se nota la formación musical de la estadounidense), de sus letras sobre las siempre complejas relaciones humanas, y de las emociones que buscan en cada tema. Creando así una obra relativamente atemporal en su sonido, pero que se distingue de las de tantas otras bandas de propuesta similar por el nivel de muchas de sus composiciones.
El álbum abre con un tema directo y potente, en el que el contraste entre la angustia de su letra y la energía de su música forma un cóctel irresistible. Tanto que "The Hole" es mi tema favorito del disco: tres minutos de indie-pop guitarrero de tempo alto, con personalidad y una melodía vocal de notas muy altas (tanto que Foote se dobla su voz por debajo para mejorar el resultado), y un estribillo tan sencillo como adictivo. Una parte nueva que para, baja el tempo, y mira de reojo a los Pixies, pone el contrapunto perfecto antes de las repeticiones finales del estribillo. Le sigue otro de los grandes momentos del disco: "Forgiving", primer sencillo extraído y, ahora sí, un tema más en la línea de los momentos más destacados de su primer disco, ese rock crudo y contundente que no rehúye de los coros vacilones en el estribillo, ni de unas estrofas más desnudas y musicadas. Otra parte nueva completamente diferente, sostenida por las baquetas de la batería como única percusión, es la evidencia de lo trabajada que está la canción, a pesar de su duración inferior a tres minutos. "Kiss" sigue apostando por el sonido crudo y las guitarras ásperas, pero con un tempo más reposado. De estrofas inferiores a los dos temas anteriores, aunque bien sostenidas por su arpegio de guitarra, es ese estribillo que llega en cascada el que le da sentido a todo el conjunto, pues la irrenunciable parte nueva es más interesante que brillante. A estas alturas ya toca un lento, y eso es lo que nos propone "Passenger". Pero no una balada dulce o condescendiente, sino un lento desasosegante, que con sus guitarras eléctricas chirriantes y su interpretación provocativa puede recordar a la PJ Harvey más comedida, y que sin ser de los momentos álgidos de "Swallow The Knife", mantiene el tipo. sobre todo gracias a una parte nueva más, en este caso un sugestivo cambio de progresión armónica sustentado por su meritoria melodía.
El quinto corte, "Forget It", son apenas dos minutos de rock crudo en las estrofas que desemboca en un estribillo bailable gracias a su singular arpegio de bajo a contracorriente, como si de unos Blondie alternativos del siglo XXI se tratara. La parte nueva, por el contrario, despliega toda la contundencia rockera del cuarteto, con mención especial para el trabajo a la batería de Maya Stepansky, y el tema deja con ganas de más. El de "Holy", sexto corte, es un caso curioso, porque sin previo aviso Foote arranca su interpretación vocal y nos entrega las mejores estrofas del álbum, incluyendo los singulares cambios de los dos últimos acordes al final de los dos últimos versos. Pero en contraste, nos ofrece el estribillo más experimental del disco, con una batería sin caja, más tecnología que en cualquier otro momento del álbum, y un estribillo altivo, de letra casi ominipotente, en una combinación que no termina de encajar del todo, a pesar de que sucesivas escuchas hacen que el oído se termine acostumbrando a ese contraste tan extremo. "Complicated" recuerda a los temas más rockeros de otra efímera banda femenina, las británicas Elastica: a pesar de lo que su título y su letra sugieren, se trata de un tema directo y sin complicaciones, que como casi todos mejora con su parte nueva, la cual cambia progresión armónica, melodía vocal y la ejecución de todos sus instrumentos, y que ofrece uno de los pocos pasajes guitarreros al final para rematar la canción. El siguiente corte, "Take It", es posiblemente el tema más pop del álbum, cercano al estilo de otro cuarteto femenino aún en activo como The Big Moon: el más melódico de todos en sus estrofas y estribillo, nos propone de nuevo una parte nueva que es casi un mini tema dentro del principal, y todo ello en menos de tres minutos.
"Eyes" fue acertadamente elegido como segundo y último sencillo del álbum: ahora sí, una balada con todas las de la ley, de instrumentación acústica, melodía sensible en sus estrofas, y un doble estribillo demoledor: el primero sobre todo por su letra ("I believe I've finally died, On my knees for so many nights, Prayed to no one, "take my life""), y el segundo por los cambios en su progresión armónica. Además, los arpegios de la guitarra de Soph Williams en la segunda estrofa y en la primera repetición del estribillo son desde mi punto de vista los más bonitos de todo el álbum. De aquí al final es cuando únicamente "Swallow The Knife" se hace un poco más cuesta arriba: la razón es que Foote ya no recupera el tempo más alto del grueso del disco y nos ofrece otros dos lentos más. El primero, "Too Much (Not Enough)", más interesante y melódico, con una evolución de su melodía en sus notas altas desde las estrofas al estribillo que a mí me recuerda a lo que han hecho en ocasiones Radiohead. Y la dulzona y espartana "Candy", para mí el momento más flojo del disco, aunque me parece un tema correcto para cerrarlo, pues es como si "Swallow The Knife" se fuera evaporando poco a poco. Lo más destacado son sus juegos vocales, coros y segundas voces que arropan al bajo y a la guitarra, los únicos dos instrumentos utilizados.
Los escasos treinta y dos minutos que dura "Swallow The Knife" se antojan escasos tras sucesivas escuchas. Pero no porque la propuesta de Foote de para mucho más (de hecho, el cierre del álbum da la impresión de que ya ha dado de sí todo lo posible), sino porque la duración de muchas de sus canciones es innecesariamente breve. Quizás sea una decisión consciente en aras de una pegada emocional más directa, pero lo cierto es que la escasa duración de todos sus temas obliga a unos comienzos tan vertiginosos que a menudo Foote tiene que entrar a cantar sin apenas haber escuchado antes un acorde que le permita coger el tono vocal correcto. Muchas de las canciones se habrían beneficiado de un comienzo de unos cuantos compases, que les dieran mayor empaque, y de algún tramo instrumental más en su desarrollo. Porque base creativa había de sobra, como lo refleja la gran cantidad de partes nuevas que encierran las composiciones. En todo caso, la evolución de las neoyorkinas en los dos años transcurridos desde su debut ha sido muy favorable. Eso sí, para que su propuesta descolle y perdure necesitan un tema estrella más adictivo que los que ofrecen aquí, y un mayor peso específico en el escenario. Veremos si Foote sigue con el proyecto, y si el cuarteto sigue creciendo. Mimbres hay para ello.

No hay comentarios:
Publicar un comentario